La nueva ley del aborto, ¿garantiza derechos o es negativa para la salud?


Una solución “cobarde y negativa”. Los grupos pro vida han denunciado que la reforma de la ley del aborto aprobada este jueves por el Consejo de Ministros, no es “equilibrada” y demuestra “una inmensa responsabilidad política”. No opinan lo mismo la Federación de Mujeres Progresistas y la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo, que han mostrado su satisfacción por la aprobación del texto.

El anteproyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo permitirá el aborto libre hasta la semana 14 de gestación y, de manera excepcional, hasta la 22 si estuviera en riesgo la salud de la embarazada o si hubiera graves anomalías en el feto, según explicó la ministra Bibiana Aído.

La mujer deberá acompañar un dictamen emitido por dos médicos especialistas distintos a los que practican la intervención, decisión que la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo no apoya; al considerar que con la opinión de un solo experto es suficiente. A partir de las 22 semanas, sólo un comité clínico pluridisciplinar podrá autorizar una interrupción cuando se detecten anomalías fetales incompatibles con la vida o una enfermedad grave e incurable, medida que sí defendía ACAI.

El texto del anteproyecto establece que ninguna mujer podrá ser penada con cárcel por interrumpir su embarazo. Aído ha insistido en que esto no quiere decir que las prácticas ilegales queden impunes. La nueva norma sustituye a la actual legislación, vigente desde 1985, y que despenalizaba el aborto en los supuestos de violación, graves malformaciones del feto y daño para la salud física y psíquica de la madre.

“Profundamente radical”

El presidente del Foro Español de la Familia, Benigno Blanco, considera la iniciativa “negativa para la salud pública” y expresó su deseo de que el texto “nunca llegue a convertirse en ley”, ya que, “no es equilibrada, sino profundamente radical”. Blanco cree que no se trata de una decisión “consensuada”: “ha sido una imposición del lobby abortista al Gobierno”, lamenta.

La norma establece, según la Fundación Línea de Atención a la Mujer, un aborto “sin causa ni control” y dejan a la mujer “aún más desprotegida”. La Fundación Vida denuncia que el Gobierno ha mentido “diciendo que la sociedad española reclamaba esta ley”.

La vicepresidenta de ACAI, Francisca García, ha indicado que la nueva ley “no obliga a nadie sino que garantiza que el aborto se haga en unas condiciones sanitarias buenas”. “Llevábamos 24 años con una ley poco consecuente y adaptada a la realidad”, añadió García, concluyendo: “Si una mujer no puede decidir sobre su propia maternidad sobre qué va poder a decidir”.

“Cambio histórico”

La Federación de Mujeres Progresistas ha felicitado al Gobierno y a su ministra de Igualdad “por el cambio histórico” que supone esta ley y ha valorado que se reconozca “por primera vez de forma explícita el derecho de la mujer a la maternidad libremente decidida”. “Con la futura Ley, la interrupción voluntaria del embarazo pasa a considerarse un derecho jurídicamente exigible, dentro de los límites establecidos, y deja de ser una concesión del Estado tutelada por terceros”, argumentó su presidenta, Yolanda Besteiro.

La asociación destaca que la norma contempla que las mujeres mayores de 16 años podrán interrumpir voluntariamente su embarazo sin necesitad de contar con el consentimiento de sus padres. “Era necesario que la red sanitaria pública garantizase lo que a partir de ahora pasa a ser un derecho y elimina, como no podía ser de otro modo, la pena de prisión para las mujeres”, indicó Besteiro.