La Xunta promoverá una ley "no intervencionista" y la oposición le critica por "destruir" la normativa actual

Rosa Quintana asegura que se contará con el "sector", el PSdeG asevera que ya había "consenso" y BNG denuncia "privatizaciones"

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 19 (EUROPA PRESS)

La conselleira do Mar, Rosa Quintana, defendió hoy que la Xunta modificará la Ley de Pesca de Galicia del bipartito para conseguir una normativa "no intervencionista, clara, concreta y realista" que tendrá en cuenta al sector, al tiempo que "huirá del dirigismo". No obstante, los grupos de la oposición coincidieron en que la primera medida del nuevo Gobierno gallego ha sido para "destruir" en lugar de "construir".

Durante la sesión plenaria que se celebra hoy y mañana en el Pazo do Hórreo, la mandataria autonómica justificó que el Ejecutivo impulse la modificación de la Ley de Pesca del bipartito, que se aprobó hace unos seis meses, porque la situación del sector "es difícil" y necesita "una herramienta que se ajuste a la realidad".

"Son necesarias medidas urgentes que dejen sin efecto las partes de la ley que menoscaban y dificultan" la actividad del sector, expresó Rosa Quintana en su intervención para defender el proyecto de ley, que modificará la normativa anterior, y cuya tramitación parlamentaria comenzó hoy con el apoyo de los diputados del Grupo Parlamentario del PPdeG y los votos en contra de la oposición.

El Consello de la Xunta aprobó el pasado 7 de mayo el aplazamiento durante seis meses de la entrada en vigor de la Ley de Pesca redactada por el anterior Ejecutivo gallego. Entonces, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, defendió que había que "atender a las principales reclamaciones del sector pesquero", algo en lo que abundó hoy la conselleira del ramo, quien apostó por que el nuevo texto "dé confianza y garantías a los miles de profesionales del sector".

En contraposición, los grupos de la oposición denunciaron que "la primera iniciativa del PP destruye y no construye". "Agradecemos esta iniciativa porque es muy clarificadora de lo que va a ser" su forma de gobernar, agregó el portavoz del BNG en la materia, Bieito Lobeira.

Al respecto también se pronunció la diputada socialista Marisol Soneira, quien incidió en que "destruyen una ley que aún estaba por aplicar" en un ejercicio de "revanchismo pueril". "No es cierto que no hubiese consenso", replicó Soneira a la conselleira.

Soneira reprobó que la propuesta de la Xunta será una "ley montada en dos día que se acuerda tramitar por urgencia", pero aseguró que "incumple" el reglamento para tramitar la reforma de la normativa. "O son un hatajo de incompetentes o les importa un pimiento el cumplimiento de la ley", remachó.

Por su parte, Lobeira acusó al Gobierno de "privatizar" el sector pesquero y, en concreto, se refirió al centro de Vilaxoán y le avisó de que "ahorrar está bien, pero no privatizar". Asimismo, advirtió de que "no es más barato" lo privado y aseguró que "es mejor la calidad" de lo público.

El portavoz en materia de Pesca del PPdeG, José Manuel Balseiro, destacó, por su lado, que con este proyecto de ley el Ejecutivo "cumple en apenas 30 días" el compromiso adquirido para los "primeros cien días". Del mismo modo, denunció que el bipartito "nunca habló con el sector, salvo para contar milongas" y aseveró que el proyecto de y contará con el respaldo de los implicados.

Previamente, el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Xaquín Fernández Leiceaga, denunció que el texto del proyecto de ley "no estaba publicado" en el boletín del parlamento, en el fascículo que estaba previsto que lo recogiese. "El proyecto fue distribuido en tiempo y forma", respondió la presidenta de la Cámara, Pilar Rojo.

PLENO CON RETRASO

La votación para la tramitación de la ley se realizó con la polémica por el método. Mientras que la presidenta del Parlamento aseguró que en la Xunta de Portavoces se había acordado realizarlo por asentimiento, los grupos de la oposición lo negaron y, finalmente, se ejecutó con los pulsadores.

Esta situación, provocó que el portavoz nacionalista, Carlos Aymerich, pidiese la palabra para lamentar el "estreno tan accidentado" de la presidenta. No fue la única vez que reclamó la palabra y también reprobó a la jefa del Legislativo por no haber iniciado el pleno cuando hubo quórum y esperase a los diputados 'populares', que --salvo los miembros de la Mesa-- llegaron casi diez minutos tarde.

Con todo, la presidenta ya había reprendido el retraso de los miembros del Grupo Parlamentario Popular. "Una cosa es la cortesía, pero otra es esperar más de la cuenta", avisó Pilar Rojo a sus compañeros de partido.

El portavoz 'popular', Manuel Ruiz Rivas, tomó la palabra para pedir "disculpas" por el retraso y justificó a los integrantes del grupo "escucharon el timbre a las menos cinco", pero argumentó que "no volvió a sonar", por lo que se despistaron de la hora. "No volverá a ocurrir", garantizó.