Las parroquias de Carlet y Benissa construyen dos comedores en Benin y Costa de Marfil para 600 niños malnutridos

VALENCIA, 25 (EUROPA PRESS)

Manos Unidas de Valencia ha iniciado un proyecto de construcción y equipamiento de dos comedores escolares en Costa de Marfil y Benin, para más de 600 niños de familias sin recursos, que financiarán en su totalidad las parroquias valencianas de Benissa y Carlet, respectivamente, según informaron en un comunicado fuentes del Arzobispado.

En Costa de Marfil, el comedor quedó ubicado en la población de Brobo, "que sufre las consecuencias de la guerra desde hace cinco años", indicaron fuentes de la entidad valenciana.

En la actualidad, Brobo cuenta con 700.000 niños, de los que sólo el 50 por ciento están escolarizados y "muchos de los alumnos de la escuela de la ciudad viven a unos 10 kilómetros de distancia, que tienen que recorrer diariamente sin haber recibido ningún alimento", añadieron. Además, "a la hora del descanso no tienen medios para acudir a los puestos de comida por su elevado coste". Ante esta situación, los resultados escolares "se ven afectados y muchos alumnos abandonan la escuela".

El proyecto, financiado por la parroquia Purísima Concepción y San Pedro Apóstol de Benissa, fue solicitado a Manos Unidas a iniciativa de la ONG 'Solidarité et Actino', en colaboración con la Asociación de Padres de Brobo, que aportará el terreno y una parte de los alimentos que cultivan para reducir el coste de las comidas.

El comedor de Costa de Marfil, de 127 metros cuadrados de superficie, será equipado con un frigorífico, un congelador, un almacén y los utensilios necesarios, según las mismas fuentes, que añadieron que "se pretende ofrecer una comida adecuada y asequible al menos una vez al día".

Por su parte, el comedor de Benin, que financian las dos parroquias de la localidad valenciana de Carlet, beneficiará a los hijos de agricultores de la localidad de Sinendé, situada al norte del país, en el departamento del Borgou, "donde la falta de infraestructuras escolares influye también en el fracaso escolar". Allí, el agua, la salud y las comunicaciones "son insuficientes y hay un alto índice de malnutrición entre la población infantil".

Las Hermanas Dominicas de la Anunciata estarán al frente del proyecto, en el que cada día ofrecerán dos comidas a más de 200 niños. El comedor de Benin, de 180 metros cuadrados de superficie, dispondrá de cocina y almacén, 30 mesas, 50 bancos, seis estanterías y un congelador. Con la "alimentación adecuada se evitarán también enfermedades como la diarrea y disentería", puntualizaron.

En los colegios del norte de Benín "no suele haber servicio de comedor para los alumnos ya que son escuelas rurales". A la hora del desayuno y almuerzo mujeres del pueblo preparan la comida a los niños pero "muchos de ellos y sus familias no se pueden permitir pagarlos". Ante esta situación, el nuevo comedor proporcionará una alimentación sana y asequible para las familias sin recursos, dijeron.