Le excluyeron del viaje de fin de curso por tener Síndrome de Down y luego ganó una medalla de oro


  • Tonet Ramírez tiene 29 años es campeón olímpico de natación, actor, 'político' y toca la batería. Tonet Ramírez tiene Síndrome de Down.

  • "Escuchen a su hijo, permanezcan a su lado, no le corten las alas", aconseja su padre a quienes hoy tienen un hijo con esta discapacidad intelectual.

Tonet Ramírez se alza con la medalla de oro en los Special Olympics de Atenas en 2011

Tonet Ramírez se alza con la medalla de oro en los Special Olympics de Atenas en 2011

Muchos padres sueñan con tener un hijo que sea medalla de oro en unos Juegos Olímpicos, sea el actor protagonista de una película o dé un discurso en la mismísima sede de Naciones Unidas en Nueva York. Todo eso ha conseguido Tonet Ramírez, un joven ilerdense de 29 años con Síndrome de Down, para la gran satisfacción de su padre Antonio Ramírez.

Tonet Ramírez disputó en 2011 en Atenas, la Meca del Olimpismo, los Special Olympics, los JJOO oficiales para personas con discapacidad intelectual. Y volvió a nuestro país con dos medallas -Oro en los 50 metros crol y bronce en relevos por 4X50 metros- y un diploma olímpico en los 50 metros espalda. "No nos dimos cuenta de que teníamos a todo un campeón de natación en casa", reconoce a www.lainformacion.com Antonio Ramírez. De hecho, Tonet comenzó a zambullirse en la piscina por una cuestión de fisioterapia respiratoria. "Sé nadar desde los cuatro años", añade el propio interesado.

"Entonces un día mi hijo se plantó en casa diciendo que si pasaba tanto tiempo en la piscina por qué no competía en campeonatos", relata su padre. Y Tonet comenzó a competir con chavales normales. "Siempre quedaba el último" recuerda Antonio, "así que para evitar que Tonet se viniera abajo le inscribimos en competiciones con otros chicos con Síndrome de Down". Primero fue la llamada del seleccionador catalán y después, el sueño olímpico.

"Simplemente estar en Atenas ya era un regalo, nunca pude imaginar que volveríamos a Lleida con dos medallas y un diploma, para un padre un éxito así de su hijo te deja sin palabras", rememora. Pero como cualquier campeón no fue una tarea fácil. "Entrené mucho y sudé mucho", relata Tonet que entrenaba dos horas y media al día durante tres días a la semana.

A Tonet no le gusta la escasa atención que los medios de comunicación prestan a competiciones como los Special Olympics. "Tenemos que salir más en la tele", denuncia, "acaso ¿no están Rafa Nadal y Messi todo el día en las noticias?¿Por qué salen ellos todo el tiempo y nosotros no podemos salir? ¿no somos todos iguales?", se plantea. En este sentido, Tonet Ramírez recuerda una audiencia en la Generalitat con el presidente Mas con motivo de su éxito en Atenas junto a sus compañeros y vuelve a lamentarse que "ellos" salgan en la foto "cuando los protagonistas somos nosotros"·

Una vida de película (y en dos idiomas)

"El síndrome de Cacareco" (2011) es una película coproducida por TV3, Ikiru Films y Televisión de Galícia que narrá la historia de Sabelaque vive solacon susdos hijos,Dani,un joven"ni-ni",y Yago,un chicoaplicado quequiere llegar a ser seralcalde,un objetivonada fácilpara alguiencomo él, quetieneel síndromede Down.CuandoYagoconsigue, trasmucho esfuerzo,presentarse alaselecciones, Dani sigue su ejemplo, cambia diametralmente de actitud y recupera la ilusión por el futuro. "Fue más sorprendente si cabe que los Special Olympics, teniendo en cuenta que Tonet nunca había hecho teatro. Llegó la convocatoria a la asociación Down Cataluña y se apuntó el solito, hizo un cásting pero lo llamaron para una prueba definitiva en Barcelona. Nos dijeron que podíamos acompañarle, y así lo hicimos, pero se mostró dispuesto a viajar solo desde el principio en el tren", relata Antonio.

"Fue una gran experiencia", resume Tonet que interpretó a Yago en la película con la actriz María Bouzas -que desde 2011 encarna a la malvada Doña Francisca Montenegro en la exitosa serie de Antena 3 El secreto de Puente Viejo- como su madre en el reparto. "Me costó un poco los primeros días", reconoce Tonet. Y no sólo por las vicisitudes propias de un actor nobel, sino porque la película se rodó en dos idiomas, catalán y gallego (de hecho la versión gallega se titularía "La verdad en la cara").

"Rodamos la película en A Coruña y ¡el guión estaba en gallego!, así que tuve que traducirlo yo solito al catalán", asegura Tonet, un 'doblaje' que sin duda multiplica los méritos de un actor debutante en la gran pantalla. "Se ganó el cariño de todos los actores y actrices", recuerda su padre, "llegaba el primero todas las mañanas y saludaba a todos por su nombre". "Me apreciaban", recuerda Tonet con cariño, "estaban todo el día 'Tonet paramos para un bocadillo', 'Tonet vente para aca', 'Tonet repetimos'". Cuando este periodista pregunta al actor principal por la posibilidad de que una persona con Síndrome de Down pueda alcanzar una alcaldía Tonet bromea: "Si te lo digo luego no ves la película".

Ocupando la tribuna de Obama

"Mi hijo ha sido la primera persona con discapacidad intelectual en dar un discurso en la sede de Naciones Unidas" afirma orgulloso Antonio Ramírez. Tonet compareció el 2 de septiembre de 2010 en Nueva York ante los líderes mundiales como el colofón de un extenso trabajo previo.

Fue uno de los 105 jóvenes con síndrome de Down que participaron en la elaboración de una Guía de Derechos para personas con Síndrome de Down, con el patrocinio de Obra Social Caja Madrid bajo el título La Convención Internacional de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad vista por sus Protagonistas. "Antes de empezar a trabajar en nuestros derechos, recogidos en la Convención, ni siquiera éramos conscientes de que los teníamos; ahora sabemos que son los mismos que los de las demás personas sin discapacidad. En muchas ocasiones estos derechos se nos vulneran. Antes nos callábamos, pero ahora sabemos que tenemos que denunciarlo", proclamó Tonet Ramírez desde la misma tribuna que utilizan mandatarios como Barack Obama, Benjamín Netanyahu o Vladimir Putin, entre otros.

"Fue muy emocionante, estaba toda la familia y estaba muy nervioso", recuerda Tonet que quedó fascinado por que todo lo que decía era simultáneamente traducido al inglés.

Excluido del viaje de fin de curso

Si Tonet hubiera sabido en el colegio todo lo que aprendió sobre los derechos que fervientemente defendió en el cuartel general de la ONU, quizás no hubiera vivido el desagradable incidente que sufrió en su etapa escolar. "Hace algunos años unos profesores no me dejaron ir al viaje de fin de curso a Italia por tener el síndrome de Down", recuerda con tristeza Tonet. "¡Qué cabrones!", resopla con rabia. "A sus compañeros de clase los profesores le dijeron que Tonet estaba enfermo", añade su padre.

Sin embargo, parafraseando al propio Tonet, se acabó saliendo con la suya. "Se quedaron varios días atrapados en Italia por una gran nevada jajaja", bromea el doble medallista olímpico.

21 de Marzo, un día para la reivindicación

"Supimos que Tonet tenía Síndrome de Down el mismo día de su nacimiento. Como cualquier padre, nos quedamos impactados. Tardamos tres días en asimilarlo, pero al final sólo nos quedaron dos opciones: o para adelante o... para adelante", rememora Antonio Ramírez: "Quisimos darle la educación más normal posible a nuestro hijo, todo enfocado a que en el día de mañana pueda servirse por sí mismo, sin nuestra ayuda".

Parece que Antonio ya ha conseguido su propósito. Tonet se ha independizado con su pareja -con la misma discapacidad- y se dedica a lo que más le gusta, la batería, con giras musicales por toda Cataluña con la asociación Music Down.

Antonio Ramírez ofrece un consejo para todos aquellos padres que pasan en estos momentos por la situación que ha vivido en primera persona desde hace 29 años: "Escuchen a su hijo, permanezcan a su lado, no le corten las alas, que ya se encargará la sociedad en todo caso de hacerlo". "Me gustaría que en el Día Mundial del Síndrome de Down viéramos a estas personas como a nosotros mismos, personas de pleno derecho, sin estigma ninguno porque tampoco son ositos de peluche" concluye.

"Yo este 21 de marzo pediría muchas cosas", añade Tonet, "para empezar más respeto". Tonet Ramírez reclama mayores facilidades para acceder al mercado laboral, "ojala nosotros tuviéramos la suerte de trabajar en empresas, tenemos el trabajo complicadísimo".

Cuando bromeo con Tonet con su espectacular currículum vital, el campeón olímpico, actor, 'político' y batería me asegura: "Yo no paro, puedo con todo lo que me echen". ¿Qué le pides al día de mañana, Tonet?, "un futuro bonito, con calma, tranquilidad y sin prisa".