Ley de Partidos y acción policial: dos pivotes en la lucha contra ETA


Lee aquí el comunicado íntegro publicado en GaraLa lucha antiterrorista se ha articulado sobre dos pivotes. Por una parte, la política penitenciaria, premiando a los presos etarras que renuncian a la violencia con medidas como acercarles a cárceles del País Vasco o intentando fomentar un 'efecto contagio' hacia presos más radicales. Por otra parte, la lucha directa contra los terroristas activos, donde se distinguen dos frentes: la persecución policial y el aislamiento político.

En lo referente a las detenciones, un rosario de intervenciones policiales ha ido descabezando a la serpiente año a año:

  • 1985. Detienen a Juan Lorenzo Lasa Michelena 'Txikierdi', dirigente de la banda. Fue interlocutor del Gobierno durante la primera negociación.
  • 1989. Capturan a Santiago Arrospide, 'Santi Potros', entonces jefe del aparato militar, fue detenido con una gran cantidad de documentación, que propició la detención de más de 100 terroristas. Entre ellos, José Antonio Urrutikoetxea 'Josu Ternera', jefe de ETA desde 1987
  • 1992. Cae en Bidart toda la cúpula de ETA, lo que dejó a la banda casi inhabilitada durante dos meses. En la operación se capturó a Mujika Garmendia, 'Pakito', José Arregi Erostarbe, 'Fiti' y José Luis Álvarez Santacristina, 'Txelis'.
  • 1997. Detenido José Luis Urrusolo Sistiaga
  • 1999. Detenido en Francia José Javier Arizkuren Ruiz 'Kantauri', responsable de los comandos liberados de la banda desde 1993 y que ordenó el asesinato del abogado Fernando Múgica.
  • 2000. En septiembre detienen a Iñaki de Gracia Arregi, Iñaki de Rentería, dirigente etarra desde 1993 que encargó el secuestro de Ortega Lara y el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco.

  • 2001. En febrero cae García Gaztelu 'Txapote', que en un sólo año de mando en la banda terrorista resultó ser el jefe más sanguinario.En agosto del mismo año se desarticula el Comando Barcelona, que tenía en su poder 275 kilos de dinamita; un mes después se desarticula el aparato de logística de la banda.
  • 2002. Detenidos Juan Antonio Olarra Guridi, jefe de ETA desde 2001, y Ainhoa Mujika
  • 2003. Detenido en diciembre Ibon Fernández Iradi 'Susper' por segunda vez después de que en 2002 fuera apresado y consiguiera escapar de una comisaría francesa.
  • 2004. En abril fue detenido en Francia Félix López de la Calle, 'Mobutu', coordinador de los aparatos de ETA desde 1993. En octubre caen Mikel Albizu 'Mikel Antza', jefe de ETA desde 1993 -el que más tiempo ha estado en el cargo-, y su pareja, Soledad Iparagirre, 'Anboto'
  • 2008. En mayo cae Javier López Peña 'Thierry', que dio la orden de suspender la última tregua de la banda. En noviembre se consigue detener a Garikoitz Aspiazu Rubina 'Txeroki', jefe del aparato militar de la banda.
  • 2009. Cae en abril Jurdan Martutegi, nuevo jefe militar de la banda.

En lo referente al aislamiento político es de vital importancia la aprobación en 2002 de la denominada Ley de Partidos, que permite la ilegalización de cualquier organización que se demuestre que tiene vinculación con ETA. Desde entonces, los proetarras han tenido que ir probando sucesivas marcas electorales para intentar burlar la ley y presentarse a las elecciones: desde Herri Batasuna a Euskal Herritarrok pasando por EHAK, Batasuna, ASB, ANV, Sozialista Abertzaleak, Askatasuna o, más recientemente, Iniciativa Internacionalista.

Estar presente en las urnas es de vital importancia para los abertzale, ya que el dinero que el Estado destina a las fuerzas que obtienen representación parlamentaria suponía una importante inyección económica para las arcas de los asesinos. Tras siete años de constante persecución judicial, las recientes elecciones autonómicas vascas fueron las primeras en las que ninguna fuerza radical tuvo representación en las urnas, a pesar de que, hasta la reciente orden de disolución del Supremo, todavía quedan una cuarentena de ayuntamientos gobernados por los proetarras. El Tribunal de Estrasburgo dio la razón al Estado al rechazar el recurso a la ley presentado por Batasuna, ya que considera el tribunal que el texto es fruto de una "necesidad social".