LM será "innovadora, participativa" y en ella primará la calidad

TOLEDO, 12 (EUROPA PRESS)

La directora general de Acción Social y Cooperación Internacional, Esther Padilla, aseguró hoy en Toledo que la nueva Ley de Servicios Sociales de Castilla-La Mancha que prepara su departamento para que pueda ser aprobada por las Cortes regionales en 2010 será "innovadora, participativa", y en ella primará y se garantizará la calidad tanto en la atención a los ciudadanos como en la prestación que se ofrece a los usuarios.

Padilla hizo estas declaraciones durante la inauguración hoy en Toledo de un seminario sobre las nuevas tendencias en legislación de servicios sociales que hay en la actualidad en España, organizado por la delegación española de la Red Europea de la Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social.

Según informó la Junta en un comunicado, estuvo acompañada por el presidente de la entidad organizadora del evento, Carlos Susías, y el catedrático de la Universidad de Gerona, Antonio Vilá, que ha elaborado un estudio comparativo de las leyes de Servicios Sociales y su catalogo de servicios.

Según la responsable regional, en la elaboración de la nueva ley participarán todos los agentes y actores que tienen relación con la aplicación de los servicios sociales en la región y señaló que la actual crisis económica mundial no puede condicionar el calendario para el desarrollo de esta legislación, "que trata de dar respuesta no sólo al presente sino al futuro del modelo de servicios sociales que disponemos los castellano-manchegos".

Castilla-La Mancha fue la primera comunidad autónoma que en 1986 aprobó una Ley de Servicios Sociales, "y tras 23 años en vigor y con la experiencia acumulada llevamos trabajando más de un año en ultimar un documento que permita actualizar la legislación actual y adaptarla a las necesidades y demandas de la sociedad del siglo XXI", dijo Padilla.

La futura ley abordará la universalización en el acceso a los servicios sociales, la consolidación del trabajador social como profesional de referencia en este campo y la mejora de la ratio de población por trabajador social. En Castilla-La Mancha cuatro de cada diez profesionales de la red básica de servicios sociales son trabajadores sociales.

En su intervención, la directora general también recordó que la aprobación de la Ley de Dependencia supone un reto para el nuevo modelo de servicios sociales que se quiere diseñar desde Castilla-La Mancha, ya que aporta el cuarto pilar del Estado del Bienestar, tras la universalización de la sanidad, la educación y el sistema público de pensiones.

En ese sentido, Padilla reiteró el compromiso público del presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, de garantizar la calidad de las prestaciones sociales que se ofrecen en la región y que se refleja en que cada día su Gobierno destina 10 millones de euros a atención sociosanitaria.