Los candidatos catalanes votaron en su mayoría 'no' a la Constitución Europea en 2005

BARCELONA, 27 (EUROPA PRESS)

Los candidatos catalanes a las elecciones europeas votaron mayoritariamente 'no' en el referéndum que se celebró en España en febrero de 2005 sobre el proyecto de Constitución Europea, si bien todos se declaran profundamente europeístas, constató Europa Press en sendas entrevistas.

De los seis candidatos, únicamente Maria Badia (PSC) y Aleix Vidal-Quadras (PP) reconocieron su voto afirmativo en el plebiscito, mientras que Ramon Tremosa (CiU), Oriol Junqueras (ERC) y Raül Romeva (ICV-EUiA) recordaron que votaron 'no', aunque por diferentes motivos. Miguel Durán (C's) no acudió a las urnas.

Con una participación del 42% del censo electoral, el 77% de los votantes españoles dieron su 'sí' al proyecto de Constitución, un 17% optó por el 'no' y el 6% votó en blanco. En Catalunya, el porcentaje de apoyos fue bastante menor (un 65% del electorado dijo 'sí'), el 28% dijo 'no' y un 7% votó en blanco.

El proyecto de Constitución Europea necesitaba la aquiescencia de todos los estados miembros de la UE para su entrada en vigor, pero acabó finalmente descartado tras los rechazos de Francia y los Países Bajos. Ahora está pendiente de aprobación el Tratado de Lisboa, un proyecto político rebajado que, en el caso de los candidatos catalanes, tampoco cuenta con un apoyo unánime.

Precisamente Badia califica de "irresponsable" que los candidatos de CiU, ERC e ICV-EUiA votaran en contra de la Constitución. Ella asegura que el Tratado de Lisboa, la alternativa rebajada respecto a la Constitución, es un paso "absolutamente necesario", aunque no "suficiente", y aplaude que se sitúe al Parlamento al mismo nivel que el Consejo en una mayoría de ámbitos.

Vidal-Quadras, por su parte, quiere la "pronta entrada en vigor" del Tratado, cuya aprobación todavía no ha sido efectiva en todos los países, y cree en un "desarrollo ambicioso" de la norma una vez sea efectiva. El PP celebra que con las nuevas reglas sea necesario un acuerdo entre el Consejo, el Parlamento y la Comisión para nombrar a cargos como el Alto Representante de la Política Exterior --actualmente el español Javier Solana--.

Todos los candidatos, excepto Tremosa, siguieron de este modo las directrices de sus formaciones políticas en el referéndum de 2005, aunque C's no existía por aquel entonces. El caso de Tremosa es algo diferente, puesto que concurrirá a las europeas por CiU como independiente, después de una trayectoria personal que le llevó a abandonar Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) tras militar 17 años en el partido, cuando en 2000 CiU decidió pactar con el PP.

El voto negativo de Tremosa fue porque no se reconocía el catalán y porque la Generalitat no tiene la potestad de recurrir directamente a las instituciones europeas "sin tener que pasar antes por Madrid". Junqueras basó su rechazo en que no está de acuerdo en una construcción europea que no tenga en cuenta a las "naciones sin Estado con capacidad legislativa", como Catalunya; y Romeva porque desde la aprobación del Tratado de Maastricht "no ha habido voluntad de avanzar en la integración y se ha intentado que el mínimo común denominador liberal fuese norma europea".

A pesar de ello, tanto Romeva como Tremosa ven aspectos positivos en el Tratado de Lisboa, y dejan el rechazo frontal a ERC y C's. Claro que su posición tiene matices, y Romeva juzga necesario un nuevo tratado que redefina la política económica de Europa y suponga la "reformulación" de las políticas comunitarias en materia monetaria y fiscal; mientras que Tremosa ve en Lisboa "pasos pequeños pero significativos".

El candidato de C's, que también concurre a los comicios como independiente, fue más allá al calificar de "bodrio" la descartada Constitución, y se mostró convencido de que el referéndum español fue una "precipitación" del presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, que según Durán quería "sacar pecho" y ser uno de los primeros países en conseguir que España refrendara el proyecto.