Los españoles canjearon casi 500 millones de pesetas en euros en marzo, el triple que un mes antes

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 7 (EUROPA PRESS)

Los españoles canjearon 499,1 millones de las antiguas pesetas en marzo, el triple que en el mes anterior, por los que percibieron tres millones de euros, según datos del Banco de España.

Tras este canje, los españoles tienen actualmente en su poder 1.757 millones de euros en billetes y monedas de pesetas, lo que supone 292.340,2 millones de pesetas.

La conversión se realizó principalmente a través de billetes, ya que en febrero había 942 millones de euros en papel peseta, mientras que el importe un mes después era de 940 millones de euros (156.402,8 millones de pesetas).

Por otro lado, el montante en monedas pasó de los 818 millones de euros en monedas de pesetas a los 817 millones (135.937,3 millones de pesetas) en manos de los españoles.

Durante 2008, año en el que España entró finalmente en recesión, se canjearon 28 millones de euros, lo que supone un total de 4.658,8 millones de pesetas, con un descenso del dinero en moneda no retornada del 1,5 por ciento.

De los 28 millones de euros retornados, un total de 25 millones de euros (4.159,6 millones de pesetas) fueron devueltos en billetes y otros 3 millones de euros (499,1 millones de pesetas) en monedas.

El Gobierno español fijó en tres meses el periodo de convivencia para ambas monedas, desde el 1 de enero de 2002, cuando comenzó a circular el euro en el bolsillo de los españoles, hasta el 31 de marzo del mismo año, y, desde entonces y hasta el siguiente 30 de junio, estableció un periodo de canje de las monedas y de los billetes en pesetas en las oficinas bancarias. A partir del 1 de julio de ese año, los españoles tienen que acudir al Banco de España si aún conservan la antigua divisa nacional.

Si bien, el banco emisor estima que el 45% de las monedas en pesetas que estaban en circulación antes de la entrada del euro nunca serán estregadas al Banco de España para su canje porque permanecerán en manos de los españoles como pieza de coleccionismo, o bien por deterioro, pérdida o salida del país en los bolsillos de los turistas.