Madrid invierte en su limpieza 242 millones de euros anuales, emplea a 7.500 profesionales y utiliza 1.129 medios

MADRID, 08 (EUROPA PRESS)

El Ayuntamiento de Madrid ha invertido en la limpieza de la capital 242 millones de euros anuales, ha empleado a 7.500 profesionales y ha utilizado 1.129 medios mecánicos, según datos aportados hoy por la delegada de Medio Ambiente, Ana Botella, ha clausurado hoy el I Congreso Nacional de Limpieza e Higiene Profesional, informó hoy el Consistorio madrileño.

Estos recursos se traducen en la existencia de un servicio de limpieza moderno y avanzado, el que requiere una ciudad que cuenta con 3,2 millones de habitantes, a la que diariamente afluyen un millón de personas y que acoge numerosas actividades deportivas, culturales y sociales.

La delegada subrayó que la limpieza de las ciudades es un servicio esencial para el medio ambiente y la calidad de vida de sus ciudadanos. Añadió que es también un termómetro que refleja el desarrollo económico, así como el civismo de sus habitantes y su respeto por el medio ambiente. Por eso, recordó el esfuerzo de los responsables municipales por contribuir a estos valores. Y ese esfuerzo tiene un nombre: el Plan de Limpieza General, que por segundo año consecutivo se aplicó el pasado mes de enero.

Botella explicó que este plan ha permitido reforzar el servicio en aquellas zonas que más lo necesitaban, mediante actuaciones integrales que combinan todas las tareas de limpieza". Destacó que su funcionamiento no ha originado ningún coste adicional a los madrileños y que además ha obtenido una valoración muy positiva de los vecinos.

AHORRO DE AGUA POTABLE

El uso racional de los recursos es otra de las bazas del servicio de limpieza del Ayuntamiento de Madrid, ya que se ha trabajado teniendo presente los criterios ambientales y de calidad. Y ofreció un dato: el ahorro de 1,6 millones de metros cúbicos de agua al año, posible desde que en el 2005 dejó de utilizarse agua potable para el baldeo de las calles.

La delegada de Medio Ambiente apeló al compromiso de los vecinos para que la conservación y la limpieza de sus calles sea más efectivo. Apuntó que la nueva Ordenanza de Limpieza de los Espacios Públicos y Gestión de Residuos "nos ha permitido regular conductas que podían contribuir al deterioro urbano, tales como la obligación de recoger los residuos caninos, o la prohibición de reparar vehículos o de arrojar basura en la vía pública".

Mencionó que se han actualizado las sanciones por infringir normas, como por ejemplo las pintadas y graffitis. Se ha pasado de una sanción máxima de 120 euros, a una de entre 300 y 3.000 euros y hasta 6.000 en caso de reincidencia. Informó que la eliminación de dos millones de metros cuadrados de graffitis en el 2008 costó cerca de 12 millones de euros, "un dinero que han tenido que sufragar los madrileños con sus impuestos", señaló Botella.