Maltrato a los docentes: de las aulas a las redes sociales


La difusión en Internet de imágenes denigrantes de profesores, sobre todo de la enseñanza secundaria, es una práctica en auge. Prueba de ello es que, desde febrero, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) tramita las primeras diez denuncias por ofensas difundidas en las redes sociales contra docentes.

Un 12% del profesorado cree que las grabaciones y fotos en Internet es uno de una larga lista de problemas a los que se tienen que enfrentar, según las estadísticas del Defensor del Profesor referidas al período septiembre 2008-febrero 2009. Una preocupación que se ha duplicado respecto al 6% del curso 2007-2008.

“El uso generalizado del teléfono móvil propició, hace unos dos o tres años, que los chicos grabaran imágenes en el colegio y las pusieran en circulación entre ellos”, explica a EFE el director de la AEPD, Artemi Rallo. Pero la “captación y difusión de imágenes con comentarios denigrantes para los docentes han nacido con las redes sociales. Y el auge”, añade, “se ha producido en los últimos tiempos”.

La primera denuncia entró en la Agencia en el mes de febrero y desde entonces se han acumulado diez. Nueve de ellas de profesores que han visto sus imágenes circular por las redes sociales, y una por “suplantación de personalidad, de perfiles creados a nombre de un profesor con datos falsos, con lo que eso supone e implica”, explica Rallo.

Pocos problemas graves

El Ministerio de Educación creó hace dos meses un grupo de trabajo con la mayor parte de las comunidades autónomas para, entre otros asuntos, abrir líneas de investigación sobre asuntos concretos de la convivencia en las aulas, entre ellos el “ciberbullying”, o acoso escolar a través de la red, ha informado a EFE un portavoz del departamento. En Educación reconocen que, sin embargo, “los problemas graves son muy bajos”, gracias a la generalización de los planes de convivencia establecidos en todas las comunidades autónomas, tras la recomendación de la Ley Orgánica de Educación.

Un estudio aún sin concluir sobre Convivencia en las aulas, realizado por el Ministerio de Educación y la Universidad Complutense de Madrid, y en el que participan todas las comunidades autónomas, respalda esta afirmación. Según datos del estudio referidos a la Disrupción y otros problemas de interacción del alumnado con el profesor, adelantados a EFE, un 96,7% de los docentes responden que nunca les han roto, ni robado objeto alguno; un 2,9% dice que a veces, un 0,3% a menudo y un 0,1% mucho.

Un 94,6% dice que nunca han recibido amenazas para meterles miedo, un 4,8 de los docentes consultados afirma que a veces, un 0,5% a menudo y un 0,1%, mucho. El 99,4% aseguró que nunca han sido agredidos físicamente, un 0,5% dice que a veces, un 0,1% a menudo. Ninguno contestó que mucho.

Preguntados los alumnos por esos mismos aspectos pero a la inversa, los resultados son que un 95,8% declara no haber roto ni robado objeto alguno a los profesores, un 2,8% a veces, 1% a menudo y un 0,4% muchas. Un 95,7% dice que no amenazó nunca para meter miedo, un 2,7% a veces,un 1,1 % a menudo y un 0,4% muchas. Y un 96% afirmó que nunca ha agredido físicamente a un profesor, un 2,5% a veces, un 0,9% a menudo y un 0,7 mucho.

Ciberbullying: fenómeno muy nuevo

En las redes sociales “el acoso es un fenómeno muy nuevo -afirma el responsable de la APD- pero el trato que le damos es el mismo que a los distintos temas de Internet, a los que es aplicable la normativa de Protección de Datos. Cuando hay una petición de cancelación de una información personal, que no es atendida por el servidor, nosotros la ordenamos”.

Además -explica Artemi Rallo- hay que evaluar la identificación de quienes cuelgan esos perfiles. “Hay redes que no registran desde donde se ha colgado esa información, y aunque el perfil del que circula esa fotografía contenga unos datos identificativos, eso no prueba que sean los del sujeto si no hay un vínculo más formal y técnico que lo demuestre. Ahí está la dificultad y estamos entrando en materia”, comenta.

Hasta ahora la APD no ha abierto procedimientos sancionadores por ‘ciberbullying’. “Si el culpable es mayor de edad se le aplica la normativa de Protección de Datos, pero la responsabilidad que alcanza a un menor de edad se tiene que valorar, y esa valoración no se ha hecho aún desde un punto de vista jurídico”, dice Rallo.

La cancelación de las imágenes tiene fácil solución, según Ícaro Moyano, portavoz de Tuenti, una de las redes sociales más populares entre los adolescentes. “Basta con una denuncia para que Tuenti saque las imágenes de la red”, asegura. “Otra cosa -dice a EFE- es que el perjudicado quiera llevar el caso más lejos y presente una reclamación para salvaguardar su derecho a la imagen o al honor”.

“La mayoría se solucionan con autorregulación”, subraya Moyano. Es decir, en todos los perfiles, fotos, eventos o comentarios “damos la posibilidad de que los usuarios lo denuncien por contenido inapropiado. Nosotros lo comprobamos y lo borramos”. “La capacidad de autorregulación en una comunidad grande es importante porque, a fin de cuentas, lo que está gestionando es su espacio social, y ahí -dice- a nadie le interesa tener demasiado ruido”.

Pero “sacar imágenes de Internet no es siempre fácil”, explica Inmaculada Suarez Valdés, coordinadora del Defensor del Profesor, un servicio del sindicato independiente ANPE, porque a veces “los dominios están fuera de España y es imposible retirar los contenidos”, afirma.

Un clip a punto de romper

El ‘ciberbullying’ es “una práctica que se está extendiendo. Si te metes en esas redes ves todo tipo de malediciencias y de barbaridades que se lanzan sobre los profesores”, se lamenta Suárez Valdés.

Para Araceli Oñate, psicóloga y autora junto con Iñaki Piñuel de los estudios Cisneros VIII y Cisneros X sobre convivencia en las aulas, grabar a los profesores en clase y subirles a las redes sociales “es automática y está indemne. Sabes qué alumno lo ha hecho y que el profesor está en la red, pero no hay forma de retirarlo”.

Fuentes de la Policía Nacional han informado a EFE que en la Brigada de Investigación Tecnológica (BIT) no se han recibido denuncias en este sentido, aunque desde algunos centros educativos sí se han hecho consultas. Desde la BIT, se recomienda a los centros que se dirijan a los proveedeores de Internet donde están alojados los vídeos o fotografías para pedir su retirada.

Para Araceli Oñate, la circulación de imágenes por Internet supone sacar a la luz el tema de la violencia. “Antes -explica- quedaba dentro de las aulas escondido, tapado y negado. Ahora no se le puede dar la espalda, porque lo estamos viendo”.

Para los padres e incluso para los compañeros de claustro, explica esta psicóloga, un profesor maltratado “es un profesor incompetente: a ti te demandan, pues a mí no, piensan”. “Los docentes -agrega- se ven encerrados en un aula donde la indisciplina campa a sus anchas, culpados de no ser capaces de controlar una situación y bajo un principio de negación institucional de la violencia”.

Y a estas alturas de curso -dice Oñate- “el profesor es como un clip, que a fuerza de haber sido maleado durante todo el año, está a punto de romperse”.