Marc Martínez presenta "Stokölm", un espectáculo crítico con el consumismo

  • Barcelona, 30 may (EFE).- Marc Martínez vuelve la mirada de su proyecto de artes escénicas "Pla.tea social" a "Mirando hacia atrás con ira", obra de 1956 del británico John Osborne, y la adapta a nuestros días en "Stokölm", un espectáculo teatral crítico con el consumismo y la insatisfacción personal.

Marc Martínez presenta "Stokölm", un espectáculo crítico con el consumismo

Marc Martínez presenta "Stokölm", un espectáculo crítico con el consumismo

Barcelona, 30 may (EFE).- Marc Martínez vuelve la mirada de su proyecto de artes escénicas "Pla.tea social" a "Mirando hacia atrás con ira", obra de 1956 del británico John Osborne, y la adapta a nuestros días en "Stokölm", un espectáculo teatral crítico con el consumismo y la insatisfacción personal.

El actor, que encarnó al capitán "rojo" de la Guerra Civil española, el republicano Vidal, en la emblemática película de Ken Loach "Tierra y libertad", elige el texto de otro autor británico para desarrollar la tercera obra de un proyecto teatral "con espíritu social", según ha explicado a Efe.

Arrancó Martínez su proyecto de "Pla.tea social" cuando "estaba en la cresta de la ola", cosechando éxitos en cine y teatro, porque "porque no quería -confiesa- hacer teatro sólo por hacerlo".

Con esa filosofía, el actor aparca las interpretaciones que realmente le dan de comer y se lanza a la piscina con "Stökolm", una relectura de una obra por la que se llamó a Osborne "angry young man" (joven iracundo), una frase que vino a definir un nuevo movimiento en el teatro británico de los años cincuenta.

Secuestrado, como el protagonista de su espectáculo, por el consumismo actual de la sociedad, Martínez revisita ese texto para hablar de la sociedad actual, que considera una "paradoja de la felicidad".

Martínez reclama su "origen humilde", el que le llevó a poner en escena "Super Rawal", una obra con la que debutó en la dirección teatral, con personajes reales, en la que se hablaba catalán, castellano e hindi, basada en Suburbia, de Eric Bogosian, y que trasladó al barrio en el que creció y vivió, el Raval barcelonés.

Fue su primera obra, "un homenaje a mi barrio, un Raval que ya no identifico", confiesa, un "fresco" sobre la gente de un lugar en el que conviven gente mayor, vecinos de toda la vida, con inmigrantes, "personajes siempre secundarios en las series de televisión", a los que Martínez convirtió en protagonistas.

Mientras trabajaba en cine, televisión y teatro, Martínez acariciaba su segundo proyecto de teatro social, que se materializó en "Le mani forti", un relato teatral de Marco Calvani sobre un parricidio que estremeció a Italia y que un impresionado Marc Martínez decidió llevar a la escena española, respaldado hace dos años por el Festival Grec.

Ha sido el mismo festival de verano de Barcelona, conjuntamente con Vania y Velvet Events, quien ha apoyado de nuevo la propuesta de "Pla.tea social" en "Stokölm", un espectáculo que se verá en julio en el Teatro Borrás de Barcelona.

El título del espectáculo hace referencia al síndrome de Estocolmo que sufre la protagonista, una mujer enamorada de un hombre que la tiene anulada, un hombre de clase trabajadora que tras dedicar un cuarto de siglo a su educación se gana la vida con un trabajo que no tiene nada que ver con lo que ha estudiado, y que vive con su novia y un amigo que les ayuda a pagar el alquiler.

El síndrome de Estocolmo a que se refiere el título es, en opinión de Martínez, el que "sentimos todos, secuestrados en este sistema y bastante alienados, encerrados en un 'facebook', y jactándonos de tener centenares de amigos".

Ese tipo de vida, que en "Stokölm" ponen en escena Andrés Herrera, Rosa Boladeras, Cristina Gámiz y Juan Carlos Vellido, es "una paradoja de la felicidad", ha señalado Martínez, "típico de la sociedad occidental, con fe en el capitalismo y el consumismo", y "a mi me gusta decir esas cosas porque si no tendría ganas de vomitar".

Hijo de padre ebanista y madre peluquera, Martínez, de 43 años, ha asegurado que "no puede desvincularse" de sus raíces humildes, de lo que se siente orgulloso, y ha aclarado que "no soy un antisistema, pero tengo claro lo que quiero decir en el teatro".