Muere Alfonso Armada. El 23F contado a través de 23 nombres


  • Alfonso Armada, muerto el domingo 1 de diciembre, tuvo un papel esencial en el golpe de Estado de 1981.

  • Repasamos lo que sucedió en aquella tensa noche a través de los nombres que marcaron el devenir de los acontecimientos.

Fallece el general Alfonso Armada, condenado por el golpe de Estado del 23-F

Fallece el general Alfonso Armada, condenado por el golpe de Estado del 23-F

  • Alfonso Armada.Exgeneral del Ejército, cumplió siete de los treinta años de cárcel a los que se le acusó por su implicación en el golpe. Según la teoría oficial, intentó encabezar un nuevo Gobierno y aprovecharse así de la situación. Según su versión, se jugó la vida por intentar desactivar a los golpistas.
  • Adolfo Suárez. Presidente saliente, fue uno de los pocos que permaneció sentado cuando Tejero abrió fuego en el Hemiciclo. Había presidido el Gobierno durante los cinco años anteriores e iniciado la Transición hacia la democracia tras la dictadura franquista, pero una profunda crisis en su partido le hizo dimitir. El golpe tuvo lugar cuando se investía presidente a su sucesor, Leopoldo Calvo-Sotelo.
  • Antonio Tejero. Entonces teniente coronel de la Guardia Civil, fue la cabeza visible del golpe de Estado. Tras cumplir 16 años en la cárcel fue liberado y actualmente, a sus 78 años de edad, vive en la costa andaluza. Antes del 23F protagonizó varios incidentes, tales como comentarios contra la legalización de la ikurriña vasca, una carta contra la Constitución o su participación en una intentona golpista frustrada en los albores de la democracia, conocida como 'Operación Galaxia'.
  • Cadena SER. La noche del 23 de febrero de 1981 fue conocida como 'la noche de los transistores' gracias a que lo que sucedía en el Congreso de los Diputados pudo ser seguido a través de la Cadena SER ya que los golpistas no repararon en que los periodistas que cubrían la investidura de Calvo-Sotelo no cortaron su transmisión.
  • CESID. Los servicios de inteligencia españoles, ahora conocidos como CNI, intervinieron de forma contradictoria: por una parte advirtieron en repetidas ocasiones de las intenciones de algunos militares españoles de llevar a cabo un golpe de Estado durante la primavera de 1981 mientras por otra Vicente Gómez Iglesias, capitán del Ejército, fue detenido por permitir a los golpistas el uso de infraestructuras de la organización.
  • Congreso de Mallorca. Con una UCD en grave descomposición interna se convoca una reunión en Mallorca que se vio afectada por una huelga de controladores que impidió su celebración a finales de enero. Una semana después la reunión tuvo lugar, pero Suárez perdió la ocasión buscada para dar un golpe de autoridad y acabó por delegar la presidencia en Agustín Rodríguez Sahagún y la candidatura en Leopoldo Calvo-Sotelo.
  • Constitución. Aprobado apenas dos años antes, el texto matriz de la legislación española recibió el apoyo del 88% de los españoles que fueron a votar, un discreto 67% del electorado que da idea de la frágil salud democrática de aquellos días. El texto fue esgrimido por el Rey y los medios de comunicación más importantes frente a la asonada militar.
  • El País. La de aquel día fue una de las portadas históricas de la prensa nacional. En una edición extraordinaria y con un editorial en portada, el diario El País tituló 'Golpe de Estado: El País con la Constitución'. El día siguiente salieron los demás periódicos con titulares informativos: 'Asalto armado al Congreso', tituló ABC; 'Intento de golpe de Estado', tituló Ya.
  • Elefante blanco. Es el nombre que se dio al militar al que Tejero esperaba en el Congreso para encabezar el 'Gobierno de salvación nacional' que sucedería al golpe de Estado. Nunca se supo quién era, si es que existió más allá de Tejero, pero según el general Gutiérrez-Mellado se trataba de Fernando de Santiago y Díaz de Mendívil, cabeza de la marina y ex ministro de Franco.
  • Felipe González. Uno de los mayores responsables del desgaste de Adolfo Suárez, 'Isidoro' continuaba su fulgurante ascenso y, pese a la investidura de Calvo-Sotelo, todo hacía indicar que él sería el siguiente en ocupar la presidencia del Gobierno. Fue, junto a otros, separado del resto de diputados por los golpistas.
  • Francisco Laína. Pocos recuerdan que el entonces director de Seguridad del Estado ocupó lo equivalente a la presidencia del Gobierno toda vez que ya era efectiva la dimisión de Suárez y los militares impidieron la investidura de Calvo-Sotelo. Junto a él otras 34 personas formaron aquel gobierno provisional que recientemente fue condecorado.
  • Hotel Palace. Situado en la acera de enfrente del Congreso, sirvió de punto de encuentro de medios de comunicación, militares afines a la Constitución y los representantes políticos que no estaban secuestrados. En él se desarrollaron algunas de las reuniones que posibilitaron el fracaso del golpe.
  • Jaime Milans del Bosch. Fue, junto a Tejero, el que más lejos llevó la intentona golpista: el capitán general de la III región militar, correspondiente a Levante, sacó los tanques a la calle y declaró el estado de excepción. Fue expulsado del Ejército y condenado a 30 años de cárcel, aunque fue liberado en los '90 pese a que jamás expresó arrepentimiento alguno. Falleció a causa de un tumor cerebral en 1997.
  • José Luis Aramburu Topete. Militar de carrera que combatió con la División Azul en Rusia y con los franquistas durante la Guerra Civil, acudió al Congreso para ordenar a Tejero, en su condición de teniente general, que depusiera su actitud. Cuando Tejero y los golpistas le apuntaron con sus armas se recluyó en el Hotel Palace, encabezando el grupo de militares que se opuso al golpe. Falleció el mes pasado a los 92 años.
  • Juan García Carrés. El único civil condenado por el golpe de Estado fue un destacado miembro de la ultraderecha, dirigiendo el sindicato vertical franquista y siendo llamado a declarar incluso por la matanza de Atocha. En diversas declaraciones antes del 23F había acusado al Rey de romper su juramento de lealtad con el régimen franquista. Falleció en 1986 a causa de un infarto.
  • Juan Carlos I. Su aparición televisiva fue lo que, según los historiadores, decantó el fracaso golpe: vestido con su uniforme militar como jefe de todos los Ejércitos, ordenó a los golpistas que depusieran las armas, lo que hizo que aquellos militares que no se habían posicionado repudiaran la acción de Tejero y los suyos.
  • Leopoldo Calvo-Sotelo. Lo que debía ser su investidura como presidente del Gobierno tras la dimisión de Suárez acabó en golpe de Estado. Días después su llegada al poder sí pudo escenificarse, pero no le duró ni dos años: tras la debacle electoral de UCD en 1982 hizo que sólo obtuviera su escaño tras la dimisión de Landelino Lavilla, que le precedió en las listas. Falleció hace tres años.
  • Manuel Gutiérrez-Mellado. No sólo no se escondió bajo su escaño cuando irrumpieron los golpistas, sino que se abalanzó sobre Tejero. El entonces ministro de Defensa y vicepresidente del Gobierno, que tenía rango de teniente general y capitán general de la VII región militar, se encaró con los golpistas a sus casi 70 años que, pese a que intentaron reducirlo de forma violenta, no pudieron reducirle. Falleció en 1995 en un accidente de tráfico cuando se dirigía a un acto contra la drogadicción, labor a la que se dedicó durante sus últimos años de vida.
  • Operación Galaxia. En los albores de la transición tuvo lugar una reunión entre seis personas en las que se planeó un golpe de Estado durante una visita del Rey a México. La operación fracasó porque tres de los implicados denunciaron los hechos. Entre los otros tres estaba Antonio Tejero, que tres años después encabezaría el golpe del 23F, Antonio Tejero.
  • Pedro Francisco Martín. Gracias a él sabemos lo que sucedió en el Hemiciclo. Camarógrafo de RTVE, engañó a los golpistas para seguir emitiendo las imágenes de lo que sucedía ya que, a pesar de las amenazas de muerte, cambió el brillo de la cámara en lugar de apagarla. La Academia de Televisión le concedió un premio póstumo.
  • Ricardo Sáenz de Ynestrillas. Militar español que se sentó junto a Antonio Tejero durante el diseño de la Operación Galaxia, fue detenido en año del golpe de Estado por planear un nuevo golpe meses después del 23F en la Zarzuela. Fue asesinado en 1986 por mientos de ETA, entre ellos Iñaki de Juana Chaos. Sus hijos, conocidos ultraderechistas, amenazaron al etarra durante su último juicio.
  • Sabino Fernández-Campo. Militar que durante años hizo de 'lugarteniente' del Rey, fue el encargado de hablar con los mandos militares para desactivar el golpe de Estado. A él se le atribuye la frase "ni está ni se le espera" en referencia al general Armada, que supuestamente quiso que el Rey le permitiera encabezar un Gobierno de concentración nacional.
  • Santiago Carrillo. Histórico dirigente comunista, la entonces reciente relegalización del PC levantó enormes suspicacias entre los militares. Junto al presidente Suárez y el vicepresidente Gutiérrez-Mellado, fue el único que permaneció sentado en su escaño durante el golpe de Estado. Los militares le separaron del resto de diputados y, junto a Suárez, González y Guerra, fue llevado a una sala aparte.