Novales (IU) propone una nueva directiva marco europea para la vertebración del territorio

HUESCA, 25 (EUROPA PRESS)

La candidata por Izquierda Unida (IU) en el Alto Aragón al Parlamento Europeo, Pilar Novales, se refirió hoy a la política de ordenación del territorio, que consideró que "es fundamental, pues el uso que le demos a cada parcela de nuestro territorio marcará las líneas políticas de futuro que influyan decisivamente en todas las demás facetas".

En este sentido, Novales manifestó que "la apuesta del PSOE y PP por proyectos como Gran Scala o Aramón marcan a las claras cual es el uso fundamental que de nuestro territorio quieren hacer estos partidos y cual es el camino político ideológico al que quieren conducir Aragón, que no es otro que un territorio desvertebrado, devorador de recursos de suelo y medio ambiente y que haga del turismo la principal vía de esta tierra".

Entre las propuestas que IU defiende en estos comicios y que forman parte del programa electoral federal se encuentra, "la elaboración de una Directiva Marco de Territorio, relativa a la ordenación del mismo que, por un lado, genere una red de ciudades medias y, por otro, se evite la concentración en grandes aglomeraciones urbanas insostenibles que tanto le gustan al PSOE y PP, además de incidir en el control de macrourbanizaciones de segundas residencias turísticas, buscando además como objetivo de ordenación del territorio, reducir las necesidades de transporte", reivindicó la candidata.

Pilar Novales resaltó que "apostamos por el urbanismo social, progresista y sostenible, que garantice el acceso a una vivienda digna a toda la ciudadanía sin derrochar recursos naturales, territoriales y paisajísticos, oponiéndonos al crecimiento desordenado de espacios urbanizados con criterios meramente economicistas".

Asimismo, señaló la agricultura como modelo productivo estratégico económico y vertebrador del territorio. "La agricultura y ganadería están fijas en nuestro territorio y generan riqueza en nuestros pueblos, por lo que dejarla en manos de multinacionales y de especuladores de la distribución de productos y de productores de semillas transgénicas, abonos y productos fitosanitarios, en definitiva, dejarla en manos del mercado liberal sin apenas control desde lo público, es un error de primera magnitud que todos estamos pagando".