Osoro dice que la "buena acogida" que ha recibido le dan "aún más ganas de entregar la vida" por la ciudad

VALENCIA, 5 (EUROPA PRESS)

El Arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, aseguró hoy que la "buena acogida" que ha recibido por parte de la sociedad y de los responsables de la ciudad "suponen mucha ayuda" para desempeñar su nuevo cargo, así como que le entran "aún más ganas de entregar la vida por aquellos que te acogen", los valencianos.

Osoro realizó estas declaraciones a los medios de comunicación después de acudir al Ayuntamiento de Valencia para reunirse con la alcaldesa de la ciudad, Rita Barberá. El Arzopisbo aprovechó esta visita para conocer el consistorio, el Salón de Cristal, el archivo, la senyera, o el hemiciclo.

El Arzobispo recordó que en la tradición oriental cuando alguien va a una casa y le sientan a su mesa, eso es señal de que le incorporan también a esa familia, y aseveró que así es como se ha sentido él con esta visita, en la que pudo contemplar "la belleza y la historia que guarda esta casa", manifestó.

En este sentido, consideró que "para alguien que está recientemente en Valencia, sentirse tan bien acogido en esta casa supone mucho de ayuda" y supone que "dan muchas más ganas aún de entregar la vida por aquellos que te acogen". Osoro añadió que viene aquí para "dar la vida y no guardar nada para mí mismo".

Asimismo, señaló que "el Evangelio construye la sociedad con unos valores que son indiscutibles para todo hombre de buena voluntad", como son "la solidaridad, el amor, la entrega, el servicio, o el considerar a otro más importante que uno mismo". El Arzopisbo esperó que sus palabras "lleguen a los corazones de todos los valencianos", y apuntó que aunque a muchos no los conoce, su vida es "para ellos".

Por su parte, la alcaldesa consideró que es "todo un honor" que el nuevo arzobispo de Valencia visite "la casa de todos los valencianos". Así, le mostró su "total ofrecimiento para toda la colaboración que se considere conveniente". La primera edil resaltó que Osoro está marcando "un estilo propio de cercanía con todos los valencianos", al "pasear por la calle, hablar con la gente, con más familiaridad y con una proximidad importante".

Osoro firmó en el libro de oro la ciudad y, con palabras que Barberá tildó de "entrañables", se comprometió a "dar su vida por el trabajo en esta diócesis". La alcaldesa le entregó como obsequio el rollo del Corpus, en el que se representa toda esta procesión que forma parte de la tradición valenciana y una escribanía para que cada vez que escriba una pastoral recuerde que "toma tinta en nombre de todos los valencianos".