'Por un mundo más justo' concurrirá con el objetivo de conseguir que la población pueda vivir "dignamente"

PALMA DE MALLORCA, 15 (EUROPA PRESS)

El partido Por Un Mundo Más Justo (PUM+J) presentó hoy en Palma de Mallorca su candidatura de cara a las Elecciones Europeas que se celebrarán el próximo 7 de junio, en un acto marcado por el convencimiento de que "un mundo más justo es posible" si se adoptan las medidas políticas necesarias que permitan a todos los seres humanos tener acceso a los recursos suficientes para"cubrir sus necesidades básicas y vivir dignamente".

Bajo el lema 'El fin de la pobreza es una decisión política', representantes del PUM+J en Baleares desgranaron los principales ejes del programa electoral del partido ante los comicios europeos, a la vez que presentaron ante la prensa la candidatura de Ramiro Viñuales como cabeza de lista del partido ante los comicios europeos del próximo mes.

De esta forma, los miembros del PUM+J entre los que figuraba Pedro Feliu, incluido también en la lista presentada por el partido a las elecciones del 7-J, pusieron de relieve que las medidas que adoptan los gobiernos europeos tienen "implicaciones globales", a pesar de lo que los ciudadanos de los países afectados por estas políticas no tienen una vía de expresión para mostrar sus reivindicaciones, según detalló la formación en una nota.

En este sentido, incidieron en que "la pobreza no es un mal accidental e inevitable, sino que es una situación en muchos casos forzada que atenta sobre todo a la libertad y dignidad del ser humano".

Por ello, PUM+J trabaja para "alcanzar cuotas de poder político" que le permitan cambiar la dirección de la política exterior española "a favor de los más desfavorecidos que no tienen voz ni voto en nuestras elecciones y que sin embargo se ven muy afectados por nuestras políticas".

Los responsables en Baleares de PUM+J destacaron que en el actual momento histórico existen recursos naturales, económicos, financieros, políticos, culturales y sociales suficientes para dar respuesta "con creces" a las necesidades de todas las personas, sin exclusión alguna. Aún así, aseguraron que "falta la voluntad política para adoptar las medidas necesarias para acabar con la pobreza en el mundo".

Por ello, propusieron varias medidas en diversas materias que permitan erradicar la pobreza del mundo, estableciendo "reglas justas" que permitan a los países más pobres desarrollarse "sin chocar con las barreras que les plantean los países con más recursos".

De este modo, y en el ámbito del Comercio Internacional, la formación exige un mayor análisis de los efectos que los acuerdos comerciales tienen en la profundización de la desigualdad en los países pobres, así como la eliminación progresiva de las condiciones comerciales a países en vías de desarrollo que les permita proteger y apoyar sus industrias nacionales.

Asimismo, instan a los gobiernos europeos a incentivar a las empresas europeas para que transfieran tecnología a los países pobres, a proteger a los servicios públicos de iniciativas liberalizadoras o privatizadoras de los mismo con el fin de asegurar la cobertura de las necesidades básicas o la eliminación de los subsidios a la exportación de productos y servicios europeos.

En concreto, respecto a la Política Agraria Común (PAC), el partido consideró que la solución en este campo no pasa necesariamente por reducir el presupuesto de esta partida, sino "por reformar sus políticas para que sean compatibles con el interés público y con los compromisos europeos en materia de desarrollo". Con este fin, cree "necesarias" una serie de reformas que posibiliten acabar con las subvenciones a los productos europeos que penalizan el desarrollo del sector agrario en los países más pobres, asegurar la protección de la agricultura familiar europea mediante un reparto justo de las ayudas y promover una mayor transparencia en el destino de las ayudas.

En relación a la Política Migratoria, la formación apuesta "firmemente" por el desarrollo de los países de origen como única solución a largo plazo del problema migratorio, considerando que "sólo una mejora gradual de las condiciones de vida en los países de origen permitirá una progresiva permeabilidad de la frontera en ambos sentidos".

Así, la formación rechaza la externalización de las fronteras europeas a países africanos, sino que aboga por "un control de flujos migratorios que tenga como máxima el respeto riguroso de los Derechos Humanos". Asimismo, defiende la promoción de programas de formación profesional de las personas retenidas en los CIE europeos que favorezcan su inserción laboral una vez retornen a sus países de origen y apuesta por un tratamiento individualizado de las repatriaciones que cuente con todas las garantías jurídicas y humanitarias necesarias.

En materia de Cooperación al Desarrollo, propuso dos directrices básicas para las estrategias de cooperación como son el fortalecimiento institucional, y la coherencia de políticas. De modo más concreto, aboga por la eliminación de sistemas de ayuda crediticios, por un aumento de la calidad de la ayuda, mejorando su gestión y evaluación.

En todo caso estas ayudas han de ser "coherentes y libres de intereses económicos, y buscar la incidencia en los ámbitos más relevantes como educación, equidad de género y empoderamiento de las mujeres y mejoras en la salud", insistió la formación.

Por último, y en relación a las Políticas de Prevención de conflictos, solicitó que se establezcan mecanismos "eficaces" para el cumplimiento del Código Europeo de Conducta de 1998, "que nadie respeta", así como promover una reforma del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, promover un mayor protagonismo de la Corte Penal Internacional, y promover la implantación de un Tratado Internacional de Comercio de Armas.