¿Qué saben de Bolonia los bachilleres más brillantes?


Así ve Puebla el llamado Proceso de Bolonia

Así ve Puebla el llamado Proceso de Bolonia

El recientemente elegido Ministro de Economía, Ángel Gabilondo, asiste hoy y mañana en Bélgica a la Conferencia de Ministros de Educación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). El llamado Proceso o Plan Bolonia, aprobado en junio de 1999 por 29 países europeos, supone la "convergencia de los sistemas universitarios europeos en un marco reconocible por todos", según Educación. Gabilondo deberá defender durante la cumbre los progresos de España en la implantación del EEES.

Los resultados de una consulta celebrada el pasado jueves en la Universidad Complutense de Madrid sobre el Plan Bolonia señalaron que el 88,74% de los estudiantes (aunque con poco más de un 15% de participación) es favorable a detener la implantación del EEES y abrir un proceso de debate. El 77,5% de los encuestados cree que “falta información” y sólo el 5,16% desea continuar con su aplicación, informa Efe.

Preguntado por esa supuesta falta de información, el presidente en funciones –tras la designación de Gabilondo- de la Conferencia de Rectores, Federico Gutiérrez-Solana Salcedo (que gobierna la Universidad de Cantabria), admitía en una entrevista publicada recientemente que "quizás" a los responsables de las centros se les "había olvidado transmitir más eficazmente el valor que tiene para la sociedad" el llamado Plan Bolonia.

Lainformacion.com ha preguntado a algunos de los estudiantes que optan a los Premios Nacionales de Bachillerato -cuyas pruebas se celebraron la pasada semana en toda España-, recién llegados a la Universidad (todos tienen 18 años), si saben en qué consiste el proceso de adaptación al EEES y cómo les puede afectar. Estas fueron sus respuestas:

Jorge Cañardo, Barcelona, estudia Matemáticas e Ingeniería Industrial, media de 10 en Bachillerato

"Todavía no sé muy bien si me va a afectar ni cómo", admite este oscense que se fue a estudiar a Barcelona, a la Universitat Politècnica, porque, de los que conoce, es el único centro que oferta su doble titulación, que eligió porque le "gustan las ciencias" y le "parecía una opción muy clara".

Jorge explica que en su facultad tienen "pendiente hacer una reunión de estudiantes porque", al menos él, no sabe "lo que va a pasar" con el Plan. "Podrían haber informado más y mejor. A mí no me ha llegado esa información… o no me he enterado", dice.

Lo que sí considera positivo es "el uniformizar las carreras y poder desplazarnos por Europa". "Me parece lógico -añade-; estamos en la Unión Europea".

Ana Devesa, Valencia, estudiante de Medicina, nota media de 9,9 en Bachillerato

Ana reconoce que no está "muy enterada" de los cambios que implica el proceso de adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior, aunque tampoco sabe si eso le "va a suponer mucho cambio". Su carrera, medicina, "no se puede reducir [a cuatro años, como ocurre como otras licenciaturas e ingenierías superiores]" por lo que duda que "vaya a cambiar algo".

"Dicen que va a ser más trabajo para nosotros, pero que vamos a poder salir a Europa y que nuestros estudios tengan el mismo valor que aquí", explica la joven estudiante.

África Acero, Madrid, estudiante de Magisterio en Lengua inglesa, media de 9,4 en Bachillerato

"Siempre se me han dado bien, estudiaba lo normal", explica esta antigua alumna del colegio público Juan Gris de Móstoles, que acabó con Matrícula de Honor sus estudios previos a la Universidad. África afirma que el la Facultad de Educación de la Complutense sí están "muy al tanto de todo". "No vemos bien que desaparezca esta carrera, me parece fatal", explica, añadiendo que siempre ha querido ser maestra.

"Los estudiantes que quieran ser profesores de inglés tendrán que hacer el grado de Primaria más un master de especialización en lengua extranjera", asegura la joven, que cree que "es sistema está bien" y no ve "por qué lo tienen que cambiar".

África dice que sabe del plan por lo que ha "ido leyendo en la prensa, por lo que dicen los compañeros en la facultad, que suele ser siempre negativo, y por lo que sale en la tele". Sus propios profesores les dicen, explica la estudiante, que los futuros titulados "van a estar menos preparados porque desaparecen asignaturas y habrá menos horas". "Me gustaría que alguien me dijese qué es de verdad", concluye África.

Antonio Jesús Díaz, Córdoba, estudiante de Historia, nota media de 9,7 en Bachillerato

Antonio cree que el Plan Bolonia "no es tan radical como se quiere plantear". "Tiene sus cosas buenas y sus cosas malas", asegura este chaval de la localidad cordobesa de Almodóvar del Río –de menos de 8.000 habitantes- que aspira a ser profesor. La reducción de cursos académicos en algunas carreras, que pasan de cinco a cuatro años, supone en su opinión "reducir la calidad educativa".

Antonio valora la "equiparación en toda Europa" de las titulaciones y la importancia que la nueva ordenación le da a los idiomas. "Sin ello, nos quedaríamos estancados y arrinconados", afirma. Pero critica, no obstante, que el Gobierno "pretenda que apoyemos el plan sin dárnoslo a conocer". "No nos informaron", indica.

Natalia Sánchez, Madrid, estudiante de Derecho y Empresariales, nota media de 9,8 en Bachillerato

Natalia parece saber bien de qué habla cuando le preguntan por el Plan Bolonia. "Desde 4º de la ESO, en mi colegio nos daban información, coloquios y tutorías personalizadas" sobre el asunto, cuenta esta alumna de la Universidad Pontificia de Comillas. En su actual centro de estudios se ha encontrado tanto con "folletos del Ministerio" como con "panfletos para asistir a las manifestaciones [en contra del Plan]".

Ve más cosas negativas que positivas: "Creo que encarecer las matrículas no es bueno porque hay gente que no se puede permitir pagar ciertas cantidades", explica. Además, piensa que los grados de cuatro años no "hacen justicia a algunas carreras especialmente difíciles, ya que no se da la misma materia y tampoco se asimila igual".

Sobre la supuesta mercantilización de la universidad que denuncian los colectivos contrarios al proceso, Natalia opina que "debe haber una colaboración entre el área pública y la privada. De ello depende el futuro de nuestro mercado laboral", dice.

Aunque ella también cree que "desde luego la información del Gobierno sobre Bolonia no ha tenido éxito", sí ve bien "fomentar el uso de nuevas tecnologías, comunicaciones más directas con los profesores" o que "se facilite la integración en Europa".