Rajoy eclipsa en la recepción de Montilla en Barcelona

BARCELONA, 23 (EUROPA PRESS)

El presidente del PP, Mariano Rajoy, se llevó el protagonismo del acto institucional que anualmente organiza el Govern en el Palau Reial de Pedralbes por la fiesta de Sant Jordi.

Incluso cuando los consellers posaban para la fotografía oficial del Govern en la escalinata del palacio, Rajoy se marchaba, por lo que muchos fotógrafos dejaron de enfocar al ejecutivo catalán, para enfocar su objetivo en él.

La presencia del líder popular y su reunión de 30 minutos con el presidente de la Generalitat, José Montilla, centró muchos de los comentarios de los al menos 3.500 invitados que se reunieron hoy en los jardines del Palau.

Muchos invitados se acercaron a Rajoy para hablar con él. Entre ellos, el histórico alcalde de Ogassa (Girona), Ramon Tubert, y que como cada año en la recepción, lucía una tradicional barretina, complemento que usa habitualmente, e intentó poner otra barretina en la cabeza del dirigente popular.

Fuentes del Govern confirmaron a Europa Press que el encuentro entre Montilla y Rajoy se produjo a instancias del propio president, y ambos declararon a los periodistas que el encuentro fue "cordial", aunque no detallaron qué temas abordaron.

BRINDIS CRISTALINO

Como marca la tradición, el presidente Montilla, junto a todos sus consellers, hicieron un brindis. Una vez más, la consellera de Salud, Marina Geli, optó por no brindar con cava catalán, y optó por una copa de agua. El titular de Educación, Ernest Maragall, siguió los pasos de Geli y también brindó con agua cristalina, mientras que el conseller de Economía, Antoni Castells, lo hizo con limonada. Estaban presentes personalidades del mundo político, social, cultural, religioso, militar, policial y económico de Catalunya, aunque también hubo ausencias significativas, como la del líder de ERC, Joan Puigcercós, y la de los ex presidentes de la Generalitat, Pasqual Maragall y Jordi Pujol.

No faltaron los tradicionales 'melindros' --bizcochos-- y chocolate a la taza. En total, los invitados consumieron 500 litros de chocolate, 200 de horchata, y entre 400 y 600 de zumos de fruta.

Este año, en los jardines de Pedralbes, la organización destinó un espacio reservado donde estaba el presidente de la Generalitat, al que no podían acceder en un principio todos los invitados. Luego, Montilla se mezcló con el resto de invitados, y saludó a todos aquellos que querían intercambiar unas palabras con él. Entre ellos, a dos representantes del monasterio budista que hay en la sierra del Garraf, y también de la comunidad pakistaní.

Entre los invitados, no faltó la ministra de Defensa, Carme Chacón; el presidente de la Diputación de Barcelona, Antoni Fogué; el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu; el cardenal-arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach; e Isidre Fainé y Juan María Nin (La Caixa).

Del mundo artístico y cultural, se encontraban la cantante y actriz Nina, el diseñador Lluís Juste de Nin y el director de cine pornográfico en catalán Conrad Son, entre otros.

Montilla también saludó al historiador Joan B.Culla y precisamente, esta mañana, en una entrevista radiofónica, el president anunció que se compraría su último libro, un ensayo sobre la evolución del PP catalán desde la Transición.

Tras el desayuno, Montilla se dirigió a la plaza de Catalunya de Barcelona, donde recorrió las paradas de rosas y libros del centro de la ciudad.