Rajoy y Zapatero protagonizan una tarde llena de acusaciones y falta de contenidos


El líder del Partido Popular ha empezado su intervención hablando de los cuatro millones de parados que hay en España, la recesión y el déficit. En menos de un minuto ha reprochado a Zapatero que su labor como presidente se resume en muchas palabras y hechos ningunos. A partir de ahí Rajoy llegó a enfrentarse a los diputados del PSOE hasta el punto de que en un momento les pidió “callarse” e incluso les acusó de no saber leer.

Rajoy ha utilizado su intervención para desacreditar las medidas presentadas esta mañana por el Gobierno para salir de la crisis porque en su opinión son “aisladas y fragmentarias” y no responden a un plan “global”. En su discurso ha advertido al jefe del Ejecutivo de que “de nada sirve que anuncie una nueva medida cada media hora si no es capaz de articularla en un proyecto global”. Así, ha calificado así las medidas anunciadas por Zapatero: “Un nuevo catálogo. Uno más. El duodécimo”.

El líder ‘popular’ se encaró a los murmullos del Grupo Socialista cuando desgranaba las causas de la crisis y, lejos de amedrentarse, les espetó: “Sé que de esto no saben una palabra, pero hagan el favor de callarse”. Y abundó: “Escuchen, que les vendrá muy bien”.

En otro punto de su intervención,  Rajoy ha pedido, porque ahora “procede”, gastar “menos y mejor”, ya que el Gobierno es el que más dinero ha gastado en todo el mundo, sólo superado por Arabia Saudí, y sin embargo, ha logrado los “peores resultados”. “Nosotros no somos jeques árabes y nos cuesta mucho pagar los impuestos”, ha apostillado.

Más adelante, y después de que Bono tuviera que intervenir para calmar los ánimos que las palabras de Rajoy estaban provocando, el presidente del PP volvió a combatir los murmullos del Grupo Socialista con un improperio: “Pero si ustedes no saben leer”, les dijo en otro momento, causando protestas en las bancadas del PSOE.

Rajoy ha concluido así: “Si lo que hace, produce más paro, más deudas y más agobio industrial, deje de hacerlo; no tiene más remedio que rectificar”. En esta línea, el líder del PP ha exigido la reforma laboral, del modelo educativo, de modo que no sea “un coladero como preconiza” Zapatero; del sistema de pensiones, de la justicia y del sector energético.

Zapatero reprocha a Rajoy su estilo faltón

Cuando llegó el turno de Zapatero, el propio presidente del Gobierno salió en defensa de sus diputados al subirse a la tribuna de oradores, recordándoles que representan a once millones de electores. Además, puso de relieve el, a su juicio, “estilo faltón y despreciativo” de Rajoy.

En esta línea, Zapatero quiso dejar claro al líder ‘popular’ que “no es maestro en dar lecciones, sino maestro en perder elecciones”, una afirmación que arrancó la sonrisa de la bancada socialista y los abucheos de la del principal partido de la oposición.

Otra de las afirmaciones que provocaron airadas reacciones en el hemiciclo la pronunció Zapatero, cuando acusó al PP de “jalear, servirse y aprovecharse de la crisis económica para ganar las elecciones”. Esta aseveración originó mayores exclamaciones entre los diputados ‘populares’. “¡Qué malo eres!” o “¡Gobierna ya!” fueron algunas de las expresiones que se pudieron escuchar.

El PP alaba con un olé a su presidente

Pero la misma sentencia también fue contestada por el presidente de los ‘populares’ en su segunda intervención, en la que aseguró que no aceptaba esa afirmación por ser “impropia” de un presidente del Gobierno, además de “mentira”, y por suponer, en su opinión, “una excusa de mal pagador”. Sus palabras fueron acogidas con un “olé” de sus compañeros de filas, si bien cuando a Zapatero le tocó replicarlo no sólo no retiró su acusación, sino que se reafirmó en ella.

Otro de los momentos de tensión vino cuando Zapatero retó a Rajoy a que diera cuenta del contenido de sus reformas laborales, dejándole claro antes que los socialistas nunca iban a aceptar un abaratamiento del despido o el despido libre, como, a su juicio, defiende el PP, lo que puso en pie a los diputados socialistas. Esta tesis fue, sin embargo, rebatida por Rajoy, quien cosechó aplausos de su bancada cuando sentenció que “no hay despido más libre que el que se cobra cada día 7.000 parados más”.

Alusiones a la lucha antiterrorista

El ambiente también se alteró durante el Debate sobre el estado de la Nación cuando Zapatero echó en cara a Rajoy que le aconsejase “rectificar” su política económica como también lo hizo con la lucha antiterrorista. El jefe del Ejecutivo pidió al presidente del PP que hiciera referencia a esta cuestión recordándole, eso sí, la falta de respeto en la que cayó en la pasada legislatura cada vez que abordó este tema.

Éstas y otras afirmaciones hicieron que Bono se viera obligado hasta en una decena de ocasiones a pedir calma y silencio a los parlamentarios para que el duelo pudiera continuar con normalidad, lo que no se consiguió hasta casi el final de este enfrentamiento dialéctico.