Revilla dice que frente a la crisis es importante "mantener el orgullo de ser cántabros" y apostar por el futuro

Afirma que "el binomio de cántabro y español es lo que tiene que identificar y dar pasaporte para el futuro"

SANTANDER, 25 (EUROPA PRESS)

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, afirmó hoy que en estos momentos de crisis "es importante mantener el orgullo de ser cántabros, de reafirmarse en el presente y apostar por el futuro".

Revilla se pronunció así durante el acto conmemorativo del 30 aniversario de la primera vez que ondeó de manera oficial la bandera autonómica, organizado por la Asociación para la Defensa de los Intereses de Cantabria (ADIC) con el apoyo del Ejecutivo regional.

El evento, que se celebró en el exterior de la sede del Gobierno regional, contó con la asistencia de numeroso público y de diversas autoridades, como consejeros y alcaldes.

Revilla destacó el orgullo que sienten los cántabros por su tierra, ya que, según afirmó, "el 85% de los que viven en la región se sienten orgullosos o muy orgullos de haber nacido y sentirse cantabros"."Cantabria está orgullosa de ser Cantabria y los cántabros también", subrayó.

"Cantabria cuenta. Es una región orgullosa, que acoge a todo el mundo con los brazos abiertos, que se siente orgullosa de su historia pero al mismo tiempo se siente profundamente española", definió, al tiempo que aseguró que "este binomio de cántabro y español es lo que nos tiene que identificar y dar pasaporte para el futuro".

Revilla también destacó la importancia de los símbolos, como el lábaro, que "podía haber sido la bandera de Cantabria", y la actual enseña, que era la que ondeaba en los barcos que en 1.248 "iniciaron la Reconquista conquistando Sevilla", y de trasmitirlos a las generaciones futuras porque "esto -la autonomía-- no tiene vuelta atrás".

En este sentido, destacó que los cántabros pueden "hablar de historia" cuando "hay banderas de territorios que reivindican la independencia, que son inventos de hace cien años y que han copiado las banderas de otros países europeos". "Hablo de la inglesa, que aquí es verde", manifestó entre aplausos en alusión al País Vasco, región que, recordó, quiso llamarse Cantabria.

Revilla señaló que 1976 fue "clave" en la historia de la autonomía de Cantabria porque fue el año en el que él "con unos pocos amigos" creó ADIC, sin la que Cantabria "no sería ni región ni comunidad autónoma". El presidente recordó su "periplo" por Cantabria en aquellos tiempos "no favorables" para "volver a recuperar el carné de identidad".

"Qué generaciones tuvimos en esta tierra durante siglos que fueron capaces de perder el documento de identidad y el nombre de Cantabria", se lamentó Revilla, quien no obstante insistió en que ahora, "ya no hay marcha atrás".

Por su parte, el presidente de ADIC, Bernardo Colsa, agradeció a las gentes que hace treinta años afrontaron el "reto" de la construcción de Cantabria y aseguró que el cantabrismo "consiguió unir a todos los cántabros en el ideal autonómico".

Destacó el "avance increíble" que se ha producido en esta tierra tres décadas después, debido fundamentalmente al Estatuto de Autonomía. "Precisamente en estos momentos complicados que vivimos, no obstaculicemos su desarrollo porque en él está la clave para conseguir mayores cuotas de bienestar", defendió.

Colsa concluyó afirmando que "tenían razón en apostar por la Cantabria autonómica" aquellas gentes que como Miguel Ángel Revilla o Luis Crespo "creyeron en Cantabria y se encaramaron al balcón de la Diputación a colocar la bandera cuando estaba prohibida. Esa determinación fue el momento en el que abrieron las puertas del futuro de Cantabria".

Tras los discursos, Crespo y Revilla volvieron a izar la bandera cántabra en la sede regional de Puertochico mientras el Coro Altamira interpretaba el himno de Cantabria.