Siete empresas concentran la producción de armamento en España


Más de medio millar de empresas españolas producen material de defensa. El registro de la Dirección General de Armamento (DGAM) incluye 547 compañías, que representan un porcentaje muy elevado de las compras del Ministerio a firmas españolas. Más de 25.000 personas trabajaban en 2007 –según el último informe de Armamento, publicado recientemente- en la producción de material de defensa en esas empresas, cuya facturación en estos productos superó ese año los 4.500 millones.

Esas 547 empresas inscritas en la DGAM sólo dedican a Defensa alrededor del 8% de su producción. Sin embargo, siete empresas concentraron ese año el 75% de la facturación del sector. Destacan cuatro de ellas, correspondientes a cada uno de los sectores de participación industrial: la pública Navantia en el sector naval, Indra en el campo de la electrónica e informática, Santa Bárbara Sistemas en la actividad terrestre, y EADS-CASA, la división española del consorcio europeo del sector aeroespacial –el informe de la DGAM incluye en este grupo a Airbus Military, asociación europea para el desarrollo del avión de transporte A-400M cuyo socio español es EADS-CASA-.

Equilibrio

Algo más de la mitad de la facturación de defensa de las compañías del sector (el 51,7%) corresponde al Ministerio de Defensa –más de 2.300 millones-, mientras que el resto representa el valor de las exportaciones. Las importaciones de productos de Defensa por parte del Gobierno supusieron 530 millones de euros de gasto.

No se trata “ni de adquirir sólo lo que produce la industria nacional, pero tampoco de depender de la producción extranjera”, explicaba el teniente coronel Carlos Calvo, jefe de gabinete del Director General de Armamento, hace algunas semanas en una conferencia en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. El objetivo del sector es tender hacia un cierto equilibrio. Calvo explicó que la industria española de Defensa es “de tamaño medio en Europa” y “muy dependiente de la demanda interna”. La DGAM trabaja para reducir este vínculo y apoyar “la proyección internacional” de las empresas.