Sota destaca el "nuevo brío y gran futuro" de Greyco y el PP pide prudencia antes de dar por cerrado el problema

El consejero anuncia que en uno o dos meses Sodercan abonará a los trabajadores partidas pendientes por liquidaciones y antigüedad

SANTANDER, 11 (EUROPA PRESS)

El consejero de Industria y Desarrollo Tecnológico del Gobierno cántabro, Juan José Sota, aseguró hoy que Greyco es en la actualidad una empresa con "nuevo brío y gran futuro" gracias a la acción de Sodercan que, tras diez meses de intervención, la ha dejado ya en manos privadas y con un "futuro halagüeño" a pesar del contexto de crisis económica.

Así lo dijo esta tarde, en su comparecencia en el Pleno del Parlamento, y sus palabras fueron refrendadas tanto por el PSOE como por el PRC, pero no así por parte del PP, que advirtió de que las "malas experiencias" de esta Consejería en otros proyectos "obligan a ser cautelosos y prudentes" y a no dar por "cerrado definitivamente" el problema de Greyco.

En su intervención ante la Cámara, el consejero recalcó que el Gobierno cántabro "acertó de todas todas" cuando decidió ponerse al frente de la empresa en enero de 2008 tras anunciar los entonces propietarios la voluntad de liquidar la sociedad y extinguir los 106 empleos.

Según dijo, si el Gobierno no hubiera actuado "la empresa habría desaparecido" y, con ella, los puestos de trabajo, pero en cambio, se ha conseguido mantener la actividad y preservar el mayor número posible de empleos. En palabras de Sota, se ha resuelto un problema industrial importante "heredado" del Gobierno anterior porque, según recordó, el PP dejó abierto ese problema al salir del Gobierno.

Diez meses después de la intervención de Sodercan, y todo ello bajo la supervisión de los administradores concursales, la empresa pasó en noviembre de 2008 a manos de Frenos Iruña, volviendo así al ámbito privado y salvando 80 empleos (75 fijos y cinco eventuales). A día de hoy tiene ante sí "un gran futuro" gracias a la intervención del Gobierno y al "buen hacer" de Sodercan, pero también al apoyo y colaboración de los sindicatos y los trabajadores, apuntó Sota.

Ahora, Sodercan ya no tienen "ningún otro compromiso" con respecto a Greyco, salvo abonar algunas partidas pendientes a los trabajadores que corresponde sufragar a la empresa pública.

El consejero explicó que "de manera inmediata" habrá una reunión con los sindicatos y la administración concursal para "zanjar" lo más rápido posible ese asunto y aseguró que en "uno o dos meses" se abonarán a los trabajadores esas cantidades pendientes, que corresponden a liquidaciones y derechos de antigüedad.

COSTE DE LA OPERACIÓN

El éxito de la intervención desde la visión del consejero, choca con las dudas planteadas desde el Grupo Parlamentario Popular, al que recriminó por no alegrarse del resultado. La diputada del PP María Antonia Cortabitarte reconoció que el futuro "parece prometedor", pero hizo una llamada a la "cautela".

"Si somos prudentes, a día de hoy no se puede decir que ese problema se haya cerrado definitivamente", aseguró la diputada, quien recordó las "malas experiencias" de los antecesores de Sota al frente de la Consejería de Industria y aludió a ejemplos como los de GFB, Gebiosa, la creación de suelo industrial o el ERE de Haulotte.

Además, aunque el consejero lo cuente todo como de color "rosa", pidió que explique, entre otras cosas, cuánto ha costado a las arcas públicas toda esa intervención en Greyco, cuánto ha pagado Frenos Iruña por la adquisición de los activos de la empresa y cuál es el plan de inversiones para la planta.

CONFIANZA EN EL FUTURO

Por su parte, los grupos que apoyan al Gobierno coincidieron en líneas generales con los argumentos del consejero y se felicitaron de los resultados de la actuación de Sodercan. Así, el socialista Martín Berriolope recalcó que mientras la empresa hace sólo unos años estaba "abocada al cierre", ahora tiene expectativas de crecimiento a medio y largo plazo.

El problema, a su juicio, es que estuvo gestionada por personas "sin vocación industrial" que se acostumbraron, con los Gobierno del PP, a recibir dinero de la administración como "si fuera un pozo sin fondo". La clave para la solución ha sido el cambio en el Ejecutivo con la llegada de un Gobierno con "firmeza" demostrada en otras crisis empresariales como las de Trefilerías Quijano o Astander, y la entrada de unos empresarios "solventes", apostilló.

De su lado, el regionalista Rafael Pérez Tezanos destacó que ahora en la empresa "se respira calma emocional y confianza en el futuro" gracias a un proyecto que "genera tranquilidad e incluso ilusión".

Además, el único reproche que podía hacer en nombre de los trabajadores ha quedado aclarado esta tarde, porque era lo relativo a las cantidades pendientes de abonar a los empleados que, según recalcó, han contribuido también en buena medida al futuro de la planta aceptando una rebaja del 10 por ciento en sus salarios y un aumento de las horas de trabajo.