Podemos denuncia con un bus a “la trama” corrupta, pero olvida nombres


  • Se echan de menos algunos nombres en este 'tramabús' como los de Monedero (por Hacienda), Xelo Huertas (amaño de contratos), Mónica González (estafa a inmigrantes) de Podemos. 

  • En fin, el ‘tramabús’ de Podemos es un golpe propagandístico, que quizá sea tan eficaz como el autobús de Hazte Oír. Por ahora nadie lo ha prohibido.

Así es el 'Tramabús', el autobús de Pedemos contra "la mafia" y la corrupción

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Una de las reglas de oro de los guionistas de cine es que para que una película funcione hay que definir muy bien a los malos, de forma que los espectadores lleguen a odiarles a muerte.

Pablo Iglesias y Podemos lanzaron el concepto de ‘casta’ en 2014, que les funcionó tan bien para catalizar la desesperación de buena parte de la sociedad española. La ‘casta’ incluía sobre todo a los políticos, esos que estaban todo el día en el Congreso yendo del escaño a la cafetería.

El problema es que tras las elecciones de 2015, Pablo Iglesias y un montón de miembros Podemos se convirtieron en diputados. De modo que hacían lo mismo que los demás: de la butaca a la cafetería. Se habían transformado en ‘casta’.

¿Y qué iban a hacer hasta las elecciones de 2020? ¿Aplatanarse? Pablo Iglesias lo confesó en una entrevista: “Es peligroso acostumbrarte a vivir en el Parlamento, donde solo ves a otros parlamentarios o a periodistas”.

De ahí que la consigna fue manifestarse en la calle, ya fuera contra la pobreza energética o por los refugiados. La idea era que los suyos sintieran algo así como: “¿Veis? Seguimos en la lucha. ¡A por ellos!”.

Para mantener esa llama luchadora, ya no valía denunciar a ‘la casta’, porque era un término quemado. Así que, “de los creadores de ‘la casta’, ahora viene ‘la trama”.

A finales de marzo comenzaron las movilizaciones contra “la trama”. Los diarios se preguntaban, ¿qué es eso de la trama?

“Una red de altos cargos del Estado, destacados políticos, algunos ex presidentes o ex ministros, y también de destacados empresarios, que mandan en este país”, dijeron en Podemos, mientras convocaban manifestaciones en varias ciudades de España.

Si, bueno, la trama… El término estratégico, acuñado tras el congreso de Vistalegre II, no había hecho mucha mella en el inconsciente colectivo. Parecía una saga de malos en una serie de televisión de Netflix. Desde el punto de vista propagandístico, no tuvo éxito, cosa que se puede comprobar viendo las menciones en la prensa en marzo pasado.

Pero si algo no funciona, cámbialo. En Podemos descubrieron que pintar un autobús y hacerlo pasear por las grandes ciudades podía ser un puntazo. Era lo que había hecho Hazte Oír, en su campaña contra el transgénero.

Así que desde hace pocas horas, un autobús de Podemos circula por España. A sus lados se pueden ver las caras de Aznar, Blesa, Rato, Esperanza Aguirre, Pujol, González, Rajoy, Arturo Fernández, Luis Bárcenas, Gerardo Díaz Ferrán, Villar Mir, y hasta los periodistas Eduardo Inda y Juan Luis Cebrián.

¿Y qué maldades han hecho?

Rato y Blesa han sido juzgados y condenados a prisión por apropiación indebida en el caso de las tarjetas black. Les quedan más juicios por su gestión de la antigua CajaMadrid, ahora Bankia, así como por la salida a Bolsa de esta última.

A Luis Bárcenas, ex tesorero del PP, se le juzga por llevar una contabilidad B en el PP, por haber pagado sueldos extras sin declarar en sobres, por evasión fiscal y por estar relacionado con la trama Gürtel. Su juicio se está llevando a cabo en estos meses.

Relacionados con Bárcenas están los políticos del PP como Esperanza Aguirre, Mariano Rajoy, o José María Aznar, a cuyo partido se le está investigando por financiación ilegal.

A Gerardo Díaz Ferrán, ex presidente de la CEOE, se le juzgó por la venta fraudulenta del grupo Marsans, y por fraude a la Hacienda Pública. Fue condenado a cinco años.

Podemos además, ha colgado de su web varios vídeos que parecen un serial. Duran unos minutos y son muy elementales. En el primero de ellos, entra un señor con traje en el salón de casa de una pareja, rompe con un martillo el cerdito de los ahorros de la pareja y se lleva el dinero. “Cada español paga 1.000 euros al año por la corrupción”, dice un texto.

En otra el mismo personaje malvado con traje –ese uniforme de la trama–, desenrosca una bombilla y deja a oscuras a la pareja. Así se denuncia la pobreza energética.

En fin, uno puede discutir o no el acierto de los personajes de esta trama. Pero en la medida del poder que ejerce y ha ejercido, faltan algunas cara en ese autobús denominado ‘tramabús’.

Por ejemplo, Juan Carlos Monedero, ideólogo de Podemos, que como simple profesor intentó defraudar casi medio millón de euros a la Hacienda pública, y lo hubiera hecho si no lo hubieran pillado a tiempo.

Por no olvidar la trama que los actuales líderes de Podemos montaron en Venezuela antes de crear el partido, con cursos de formación, para cobrar durante años hasta 4 millones de euros del mismo gobierno venezolano. Y de trabajar para Hugo Chávez.

Monedero, en un artículo donde recordaba al fallecido dirigente, explicaba cómo pasaba junto al despacho del presidente en el Palacio de Miraflores casi todos los días, y hablaba con él. “Lo conocí y lo asesoré. Chávez me pareció siempre una persona excepcional”, dijo Monedero en una entrevista al Diario de Avisos que reprodujo El Español.

También falta en ese autobús la imagen de Xelo Huertas, presidenta del parlamento balear, que fue suspendida de militancia de Podemos acusada de un caso de amaño de contratos.

O la edil de Podemos en Cádiz, Mónica González, imputada en un caso de estafa a inmigrantes, que tuvo que dimitir de sus cargos.

En fin, el ‘tramabús’ de Podemos es un golpe propagandístico, que quizá sea tan eficaz como el autobús de Hazte Oír. Tiene la ventaja de que por ahora ningún ayuntamiento lo ha prohibido, cosa que no pasó con el autobús de Hazte Oír. Pero se echan de menos más caras.