Tres detenidos y dos restaurantes imputados por comercializar con almejas no aptas para el consumo

Los arrestados las pescaban en la ría de Boo, donde está prohibida su extracción por la presencia de Hidrocarburos Aromáticos (HAPs)

SANTANDER, 18 (EUROPA PRESS)

El Seprona de la Guardia Civil ha detenido a dos jóvenes de 19 y 20 años y a un hombre de 50 por pescar almejas en la ría de Boo, donde está prohibida su extracción por la presencia de Hidrocarburos Aromáticos. Además, ha imputado a los encargados de dos restaurantes por comprar almejas de la ría, que no son aptas para el consumo.

Según informó hoy la Guardia Civil de Cantabria, las detenciones son fruto de la operación 'Concha' puesta en marcha a finales del pasado año, que ya permitió detener entonces a otras seis personas e imputar a tres más.

La operación se puso en marcha al conocer la posibilidad de que hubiera personas que extraían almejas y otros moluscos de la ría de Boo pese a la prohibición expresa que exsiste, dados los elevados valores de Hidrocarburos Aromáticos (HAPs) presentes en la zona, que hacen que no sean aptos por el consumo.

Tras los primeros arrestos, el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil siguió prestando especial interés en la zona y gracias a sus labores, y a las de otras unidades del cuerpo y los técnicos auxiliares de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria, supieron que continuaba la pesca de almejas, a pesar de la existencia de carteles que advierten de la prohibición.

Fruto de esos trabajos se formularon varias denuncias a pescadores. Además, para evitar que los moluscos llegaran a la cadena alimentaria se montaron vigilancias en la zona que dieron como resultado la detención, el pasado 9 de marzo, de O.M.T. y de S.M.T., de 20 y 19 años, como presuntos responsables de un delito contra la salud pública, ya que tras la pesca de las almejas en la ría las vendieron. La Guardia Civil se incautó de unos 8,5 kilos.

El otro detenido, es un hombre de 50 años, que responde a las iniciales J.L.A.O., que fue arrestado sobre las doce de la noche del 25 de marzo por pescar y vender en un restaurante almejas de dicha ría.

En el restaurante el Seprona se incautó de casi cuatro kilos de almejas, así que se imputó al encargado por presunto delito contra la salud pública. Lo mismo ha ocurrido con el encargado de otro restaurante que el 27 de febrero compró 3,6 kilos de almejas, que fueron intervenidas el mismo día.

La Guardia Civil, que va a mantener el dispositivo, recomienda a los responsables de comercios hosteleros, comercios y particulares que no adquieran almejas o cualquier otro producto alimenticio fuera de los cauces legales de comercialización o a personas no cualificadas para ello.