Trillo no comparte la sentencia del Yak-42 e insiste en que hubo buena fe


El ex ministro de Defensa Federico Trillo ha mostrado hoy su respeto por la sentencia de la Audiencia Nacional sobre el Yak-42, aunque ha dicho que no la comparte, y ha insistido en que los mandos militares actuaron em todo momento “de buena fe”.

Trillo se ha expresado así en una comparecencia de prensa -tras la que no ha admitido preguntas- en la sede nacional del Partido Popular, una vez hecha pública la sentencia del juicio por las identificaciones erróneas de las víctimas del Yak-42.

La Audiencia Nacional ha condenado a tres años de prisión al general Vicente Navarro y a un año y medio de cárcel al comandante José Ramírez y al capitán Miguel Sáez por esos errores.

El actual responsable de Justicia del PP ha manifestado que sigue pensando que “los médicos militares actuaron” en la repatriación de los cuerpos de las víctimas “al máximo de sus posibilidades y en circunstancias tan dramáticas como extraordinariamente difíciles”.

Por ello, ha expresado su deseo de que el buen hacer de los médicos militares “pueda demostrarse en sucesivas instancias procesales”.

Hasta en dos ocasiones ha expresado Trillo su respeto por la sentencia, pero ha dejado claro que no la comparte, “máxime cuando aún no es firme”.

Igualmente ha pedido que se respete la decisión de la Audiencia Nacional porque ése “será para todos el mejor homenaje” a las víctimas, cuyo dolor “no podrá acabar” la Justicia.

“Más sinceras disculpas”

El ministro de Defensa cuando tuvo lugar el siniestro ha reiterado que hoy, nuevamente, tras hacerlo nada más conocer que había errores en las identificaciones, ofrece sus “más sinceras disculpas” a las familias.

De hecho, el respeto a los familiares y el homenaje a las víctimas han sido los aspectos en los que más énfasis ha puesto Trillo mientras ha leído su declaración en la sede nacional del Partido Popular.

“Su memoria, como la de todos los militares que dieron su vida por España en el cumplimiento de su deber durante mi mandato, me acompañará siempre”, ha afirmado.

Acto seguido, el ex ministro se ha remontado a los hechos. Ha dicho que la atención a las familias fue “la primera y principal preocupación” del Ministerio tras el accidente, el 26 de mayo de 2003.

Ha explicado que viajó él mismo al lugar del siniestro, Trabzon, para colaborar con las autoridades turcas y que los tres jefes del Estado Mayor en ese instante, así como el director general de su gabinete militar, se encargaron de ponerse a disposición de las víctimas.

Y ha añadido: “Pusimos todo nuestro empeño en organizar el retorno y los funerales con la máxima dignidad, sin que en ningún momento -como se ha afirmado falsamente- tuviéramos ninguna noticia sobre errores en las identificaciones, que sólo empezaron a cuestionarse muchos meses después”.

Asimismo, Trillo ha explicado por qué guardó silencio durante todos estos años.

Ha afirmado en este sentido que lo hizo por respeto a la Justicia y para no “producir la menor interferencia en la culminación de un largo proceso de más de cinco años”. “Y máxime cuando el tribunal no consideró necesario ni mi testimonio ni el de mis colaboradores civiles”, ha matizado.

A su juicio, su silencio ha contrastado con la actitud de quienes “se han esforzado con contumacia en imputarme responsabilidades en un juicio paralelo en el que previamente”, ha dicho, ya estaba condenado