Un paracaidista desciende del cielo con la bandera de España en el homenaje a la enseña y a los Caídos

El Rey preside un homenaje a la bandera y a los Caídos con referencias a estandartes y uniformes históricos

SANTANDER, 31 (EUROPA PRESS)

La bandera de España que protagonizó hoy en Santander el acto de clausura del Día de las Fuerzas Armadas de 2009 llegó al escenario del Parque de Las Llamas a través de un paracaidista, que la portaba mientras descendía de una altura de 4.000 metros.

Esto acto, presidido por el Rey de España, don Juan Carlos de Borbón, incluyó un homenaje a la bandera y a los Caídos, y supuso la culminación de la celebración de los actos de esta conmemoración, que se ha desarrollado este fin de semana en Santander.

El homenaje ha estado encabezado también por la ministra de Defensa, Carme Chacón; el jefe del Estado Mayor de la Defensa, general del Aire Julio Rodríguez; autoridades militares; el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla; el delegado de gobierno en la comunidad, Agustín Ibáñez; la vicepresidenta del Gobierno, Dolores Gorostiaga; y el alcalde de Santander, Íñigo de la Serna.

En el acto participaron un total de 277 militares. Se desarrolló en el Parque de Las Llamas de Santander, e incluyó también la exhibición de enseñas y estandartes históricas y de uniformes militares usados a lo largo del tiempo.

La llegada de la bandera se produjo por tres efectivos de la Patrulla Acrobática Paracaidista del Ejército del Aire (PAPEA), que descendieron de C-212 Aviocar de la Base Aérea de Alcantarilla (Murcia), desde una altura de 4.000 metros.

Los paracaidistas fueron recibidos entre aplausos a medida que iban aproximándose a tierra. La bandera era portada por uno de ellos, que en su descenso fue desplazándose por distintas partes del Parque de Las Llamas para que el público congregado pudiera verla y aplaudirla.

Una vez en tierra, un grupo de militares la llevaron al mástil acompañados de música. Durante el izado sonó el Himno de España. El Ministerio de Defensa donará tanto el mástil como la bandera al Ayuntamiento de Santander.

Al término del acto, los Reyes y el presidente de Cantabria conversaron con los paracaidistas protagonistas del descenso, que fueron felicitados por el Jefe del Estado Mayor del Aire.

HOMENAJE A LA BANDERA Y LOS CAÍDOS

Los Reyes fueron recibidos a su llegada con aplausos y gritos del público asistente, varias decenas de miles de personas que agitaron a su llegada banderas de España. La Reina Doña Sofía y el Rey Don Juan Carlos les saludaron con la mano.

Previamente, a su llegada al Parque de Las Llamas, el alcalde de Santander, Íñigo de la Serna, fue saludado y aplaudido por el público, que le gritó "Estamos contigo" y "Eres el mejor". Del mismo modo, el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, también llegó entre aplausos, gritos de "Eres el mejor" y "guapo" y peticiones del las tradicionales anchoas cántabras.

El acto comenzó con los sones del himno de España, durante el cual se disparó una serie de 21 salvas de orden. Posteriormente, el Rey pasó revista a la fuerza y saludó a las distintas autoridades presentes, para desplazarse al palco.

A continuación, y entre los aplausos del público, se produjo el salto de los paracaidistas, tres en total, uno de los cuales portaba la enseña. El aterrizaje se produjo sobre una plataforma, desde donde la condujeron al mástil, donde fue izada.

Posteriormente se produjo el homenaje a los soldados de todos los tiempos, y se destacó el papel de Cantabria como "pilar básico en la vertebración de España".

Luego sonó la pieza 'La muerte no es el final', que se usa en los actos de homenaje militares, mientras se llevaba una corona ante el monumento a los caídos, situado detrás de la bandera, consistente en un monolito con la inscripción 'A los que dieron su vida por España', ante el cual había un fuego.

A esto le siguió una oración por la vida eterna de los caídos y la pieza musical 'Toque de oración'. Tras ello, sonó una salva de ordenanza.

El acto concluyó con una exhibición acrobática de la Patrulla Águila, compuesta por siete aviones. El humo que salía de los aviones tenía los colores de la bandera de España. Su vuelo, con los Picos de Europa de fondo, fue aclamado por los aplausos del público.

Los distintos efectivos militares se retiraron de la zona, junto a los estandartes de época, entre aplausos de los asistentes, que lanzaron vivas a España y a los Reyes.