Un rayo provoca importantes destrozos en la iglesia y la Casa Consistorial del pueblo ejeano de Farasdués

EJEA (ZARAGOZA), 27 (EUROPA PRESS)

Un rayo provocó el pasado sábado, 25 de abril, importantes destrozos en la iglesia y en la Casa Consistorial del pueblo ejeano de Farasdués. Los daños en estos edificios podrían alcanzar los 100.000 y 24.000 euros, respectivamente, según explicó hoy el alcalde de Farasdués, Juan Miguel Alastuey, en declaraciones a Europa Press.

El edil recordó que el pasado sábado, en torno a las 21.45 horas, "cayó una fuerte tormenta eléctrica y uno de los rayos golpeó el capitel de la torre, de forma piramidal y de piedra maciza, y lo partió por la mitad", de manera que comenzaron a caer piedras en el tejado del templo y en la Casa Consistorial, edificio situado al lado de la iglesia.

Alastuey precisó que el interior del templo está intacto, pero el rayo rompió "toda la instalación eléctrica, el sistema de llamamiento de las campanas, saltaron los limitadores" y causó desperfectos en el exterior del templo y en su entorno. En el Ayuntamiento, que está justo al lado, "se hundió todo un lateral del tejado" y hubo afecciones en el sistema de electricidad, algo que también ocurrió en la sede de la Fundación Farasdués.

Técnicos del Ayuntamiento de Ejea, de quien depende este municipio, ya han comenzado a evaluar los daños que ha provocado esta tormenta en el pueblo de Farasdués y, aunque todavía no hay una cifra definida, los destrozos podrían alcanzar los 100.000 euros en la iglesia, que se rehabilitó hace apenas seis años, y los 24.000 euros en la Casa Consistorial, donde hay que reparar 60 metros de tejado.

Para acometer estos trabajos, "hablaremos con las instituciones para ver si con las ayudas de urgencia, que suelen prever en sus presupuestos, podemos comenzar a reparar los daños". En este caso, la primera obra que se ejecutará será la reparación del Consistorio, para tenerlo "en condiciones en el menor tiempo posible".

VIBRÓ TODO EL PUEBLO

El alcalde de Farasdués, Juan Miguel Alastuey, aseguró que el rayo fue de tal intensidad y estruendo que "vibró todo el pueblo", y estropeó también antenas, televisiones y ordenadores de los vecinos. De hecho, de los sesenta vecinos que habitan en este núcleo, al menos quince familias han sufrido problemas en sus aparatos eléctricos debido a la tormenta y a la caída del rayo.

Por fortuna, ninguna persona resultó herida, aunque algunas sí pudieron experimentar en primera persona el efecto de un rayo. Como ejemplo, "a un compañero que trabajaba con un ordenador le entró una chispa por una mano y le salió por la otra".

"El ordenador se rompió, pero a él no le pasó nada", apuntó Alastuey. Asimismo, a una de las vecinas que en ese momento estaba lavando la vajilla, "le dio una leve descarga y estuvo a punto de caer al suelo".

Además, "tuvimos suerte" porque al producirse este suceso por la noche no había vecinos en las proximidades de la iglesia, donde hay una plaza en la que juegan los niños, y eso "nos salvó de tener una desgracia gordísima".