Vecinos impulsores de un huerto comunal en Lavapiés lamentan su destrucción con excavadoras del Ayuntamiento

Tras preguntar a los vecinos, construyeron el proyecto 'Esto es una plaza': un huerto, un campo de fútbol y un campo de petanca para mayores en un solar abandonado hace 30 años

MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

Los vecinos de Lavapiés impulsores de un espacio abierto en el vecindario destinado a diferentes actividades de ocio y a un huerto comunal se lamentaron hoy por la destrucción de su iniciativa por parte de excavadoras del Ayuntamiento de Madrid.

El huerto, que ellos definen como un proyecto experimental de reutilización de un espacio público y bajó el nombre de 'Esto es una plaza', nació después de que varios vecinos asistieran a un taller de intervención urbana. Después de preguntar por los habitantes de Lavapiés por lo que faltaba en el barrio, llegaron a la conclusión de que lo más demandado eran espacios abiertos y verdes por lo que aprovecharon un solar que llevaba 30 años abandonado para poner en marcha su proyecto.

"Pusimos una huerta, juegos para niños que incluían un campo de fútbol, petanca para los más mayores y un espacio de descanso con hamacas con la idea de hacer un teatro y actuaciones", recordó Roberta, una de las impulsoras de la iniciativa que subrayó que reutilizaron material abandonado en la misma finca para todos sus objetivos.

Ante el éxito de participación obtenido entre el vecindario, decidieron continuar los fines de semana, pero el consistorio lo cerró, por lo que presentaron un proyecto de autogestión temporal al consistorio con idea de extenderlo durante un año "mientras el espacio estuviera vacío".

Fue tal la aceptación de los vecinos de la iniciativa que hasta una señora regaba desde su balcón el huerto por iniciativa propia y, de hecho, algún vecino ha pegado de manera irónica un par de tractores de juguete en el muro.

Sin respuesta por parte del Ayuntamiento, los vecinos siguieron haciendo actividades en el exterior del solar. "Siempre había un montón de participación vecinal en los desayunos", recordó Roberta.

Los vecinos, cansados de esperar, decidieron entrar y seguir trabajando en su proyecto durante los últimos tres fines de semana. El jueves 21 de mayo recibieron una llamada de una vecina porque "había entrado un tractor para destrozar todo".

Según los propios vecinos impulsores del proyecto, a iniciativa de otra asociación vecinal, La Corrala, el solar se llenará de material y casetas de obra, con el objetivo de que no molesten en la vía pública.

Ahora, se lamentan porque desde urbanismo les comunicaron a "echar un vistazo al proyecto" con el que pretendían "hacer algo por el barrio", con el que los vecinos se "implicarían trabajando y descansando" de manera altruista. "Es una lástima perderlo", concluyó Roberta.