'Yes we Camps', 'president, president' y 'Elche' versus 'Camps dimite ya' y 'a la prisión'

VALENCIA, 19 (EUROPA PRESS)

Simpatizantes del presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, quien hoy prestó declaración en calidad de imputado ante el magistrado instructor del 'caso Gürtel' en el TSJCV por un presunto delito de cohecho, mantuvieron un enfrentamiento dialéctico con otro grupo de detractores, mucho menor, que se congregó en el lugar. Así, mientras los primeros gritaban 'Yes we Camps', 'president, president' y 'Elche' --en referencia a la investigación al alcalde ilicitano socialista, Alejandro Soler, por el 'caso de las facturas'--, los segundos respondían con un 'Camps dimite ya' y 'a la prisión'.

A las 7.30 horas empezaron a congregarse a las puertas del tribunal valenciano los primeros medios de comunicación, quienes, acompañados de sus grabadoras, cámaras, trípodes e, incluso, escaleras para sumar altura y obtener la mejor imagen, se fueron situando detrás de unas vallas habilitadas para regular el acceso al TSJCV. También llegaron varios equipos de móviles de radios y televisiones, que estacionaron en una plazoleta lateral del edificio.

Transcurrida una media hora llegaron al lugar los primeros militantes del PP, fundamentalmente miembros de NNGG y algún que otro alcalde, quienes se situaron detrás de uno de los dos lados de la entrada del TSJ. Los más jóvenes repartieron entre todos sus compañeros y afines Senyeras --la bandera valenciana--, que levantaron con la llegada de Camps, sobre las 8.50 horas.

Frente a ellos, en el lado opuesto de la calzada, en el jardín de la Glorieta, se congregó otro número de personas, aunque mucho más reducido que el primero, y que mostró su disconformidad con la actuación del jefe del Consell. El grupo de valió de globos de helio rojos y blancos con el nombre de la Intersindical Valenciana, del que colgaba un panel en el que se podía leer 'Amiguito del alma, ¿y las privatizaciones?', en referencia a una conversión privada entre Camps y el consejero de Orange Market, Álvaro Pérez. Cuando se iban pinchando los globos, los simpatizantes aplaudían y gritaban 'como el globo, esto se pincha'. También mostraron varios palos con bigotes --en alusión al apodo que recibe Pérez--.

En un momento determinado, pasó por delante del TSJCV, en bicicleta, una persona que portaba una camiseta en la que se leía 'Wanted', igual que la que lució hace una semana la diputada de Compromís, Mónica Oltra, en las Corts Valencianes.

Entre ambos grupos, seguidores y detractores del presidente, la Policía se vio obligada a intervenir hasta en dos ocasiones. La primera fue en el momento en el que los detractores trataron de desplegar una pancarta, y un viandante se acercó corriendo, la cogió y la tiró al suelo. Tras ello, y con gritos de 'president', huyó del lugar corriendo, mientras que el panel se lo quedó la Policía.

Otro hecho que requirió la intervención de los agentes se produjo cuando un hombre, con una senyera con un crespón negro, se acercó al grupo de apoyo a Camps, cada vez más numeroso, y mostró un cartel en el que se podía leer 'Camps dimite ya'. En ese momento, varias personas le recriminaron su actuación, y al ver que no se iba de allí, la Policía se acercó y les separó para calmar los ánimos.

A medida que pasaba el tiempo, acudieron más simpatizantes de Camps a las puertas del TSJ. Entre otros, se acercaron los alcaldes de Mislata, Riba-roja y San Antonio de Benageber, Manuel Corredera, Francisco Tarrazona y Eugenio Cañizares, así como el vicepresidente de las Corts, Antonio Clemente. Para respaldarle también se presentaron en lugar los tres vicepresidentes del Consell, Vicente Rambla, Gerardo Camps y Juan Cotino, así como la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá.

EL DOBLE DE AGENTES

Los gritos y aplausos se sucedieron hasta las 11.25 horas, cuando Camps, tras prestar declaración durante 45 minutos ante el juez, salió del TSJCV. Mientras atendía a los medios de comunicación, organizados en dos turnos, se podía escuchar tanto 'president', como 'caradura'. En ese momento, los agentes, tanto de la Policía Local como de la Nacional, ya se habían duplicado para evitar cualquier tipo de altercado.

Después de atender a los medios, Camps se dirigió, todavía en compañía de sus compañeros de partido y protegido por sus guardaespaldas, a los simpatizantes, a quienes les saludó y les agradeció su apoyo, en una nube de fotógrafos y cámaras. Momentos después se subió a un vehículo oficial, que le estaba esperando al término de las vallas y se marchó.

Tras la marcha de Camps, ambos grupos se disolvieron sin causar ningún otro enfrentamiento, de modo que allí quedaron tan sólo algunas personas afines al partido, y el cerca de centenar de periodistas que acudió a cubrir la información, quienes no se fueron del lugar hasta cerca de las 13.00 horas, cuando terminaron las declaraciones con Álvaro Pérez.