La escasez de recursos empuja a los inmigrantes a malos hábitos alimentarios

  • Madrid, 18 mar (EFE).- Las dificultades económicas por las que pasan muchos inmigrantes, junto con el desconocimiento de los productos españoles, lleva a este colectivo a sustituir hábitos saludables de sus países de origen por conductas menos sanas y que provocan obesidad.

La escasez de recursos empuja a los inmigrantes a malos hábitos alimentarios

La escasez de recursos empuja a los inmigrantes a malos hábitos alimentarios

Madrid, 18 mar (EFE).- Las dificultades económicas por las que pasan muchos inmigrantes, junto con el desconocimiento de los productos españoles, lleva a este colectivo a sustituir hábitos saludables de sus países de origen por conductas menos sanas y que provocan obesidad.

Para subsanar estas lagunas y fomentar costumbres correctas en la alimentación, la Asociación Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha editado la guía "Una alimentación sana ¡para todos!", presentada hoy por el presidente de este organismo, Roberto Sabrido.

El objetivo de la guía es facilitar la integración de los inmigrantes y luchar contra la obesidad en este colectivo, que presenta mayores tasas de incidencia que la población autóctona, según estudios de elaborados en 2008, ha indicado Sabrido.

Según ha señalado una de las autoras de la guía, Joy Ngo de la Cruz, junto con Josep Tur, Margarita Serra Alías y Mercé Vidal Ibáñez, los inmigrantes llegan a España con patrones de alimentación saludables, ya que sus dietas presentan mayores ingestas de frutas y verduras y menos alimentos procedentes de fuentes animales.

Sin embargo, la carestía de algunos de los productos españoles y el desconocimiento han hecho que muchos de ellos adopten malos hábitos como el exceso de grasas y de bollería industrial.

Las nuevas generaciones son las más proclives a los productos españoles, pero "los hábitos alimentarios constituyen parte de la cultura y la gastronomía es lo último que se pierde" en un proceso de integración, ha subrayado Ngo de la Cruz.

En este sentido, Josep Tur ha destacado que los latinoamericanos son los que mejor se adaptan debido a la cercanía de las culturas.

Datos del Ministerio de Agricultura citados por Sabrido reflejan que la carne de vacuno, las aves y el arroz son los únicos alimentos en los que se observa un porcentaje mayor de inmigrantes y que las personas procedentes de Asia presentan elevados consumos de pescado blanco.

"Una alimentación sana para todos" se dirige a latinoamericanos, europeos del Este, magrebíes, subsaharianos, indo-paquistaníes y chinos, los principales colectivos de inmigrantes en España.

A través de 33 páginas, la publicación ofrece información gráfica y sencilla que muestra que "es posible seguir una alimentación sana, equilibrada y variada tanto si prefieren la gastronomía española como los alimentos típicos de su cultura".

Además muestra tablas de equivalencia de productos de los países de origen con los españoles y las pirámides de alimentación que deben seguirse para mantener una nutrición sana, basada en el consumo diario de lácteos, frutas, verduras y cereales, raciones de pescado, huevos y carnes varias veces a la semana y de azúcares, refrescos y bollería sólo ocasionalmente.

Así, indica que el valor nutricional de una manzana equivale a medio mango, media papaya, media guayaba o un maracuyá o que una patata es igual que un tercio de boniato o un cuarto de yuca, productos típicos de las gastronomía latinoamericanas.

También incluye el peso por ración en gramos y en medidas caseras como tazas o lonchas.

La guía se completa con calendarios de las frutas, verduras y hortalizas de temporada españoles y dos páginas con fotos y los nombres de los pescados más comunes.

Además incluye un recordatorio con normas de higiene básicas como lavar los alimentos, no volver a congelar un producto que se ha congelado previamente y recomendaciones generales sobre la alimentación sana y la práctica de ejercicio regularmente.

La AESAN ha editado 50.000 ejemplares de la guía que se distribuirá en consultados, organizaciones no gubernamentales y Oficinas Municipales de Atención al Consumidor.