Intervenidos en León tres corzos abatidos irregularmente y denunciados tres cazadores

LEÓN, 16 (EUROPA PRESS)

Efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de León, formularon tres denuncias a otras tantas personas en las localidades de Mirantes de Luna y San Pedro Mallo al amparo de la Ley de Caza de Castilla y León, al descubrir que se habían abatido tres ejemplares de corzo sin colocarles el correspondiente precinto.

La patrulla del Seprona de la Guardia Civil de La Pola de Gordón, al prestar servicio de vigilancia de la caza el pasado día 8 de abril, observo un vehículo en las inmediaciones de los montes de la localidad de Mirantes de Luna y, ante la sospecha de que los ocupantes del vehículo pudieran estar cometiendo alguna irregularidad, montaron un servicio de vigilancia en la carretera CL-626.

De esta manera identificaron a la altura de la localidad de Los Barrios de Luna al conductor y único ocupante del citado vehículo, en el que los agentes, en una inspección superficial del maletero, encontraron dos corzos abatidos, eviscerados y sin llevar el correspondiente precinto, según informó la Subdelegación del Gobierno en León en una nota recogida por Europa Press.

Por otra parte, la patrulla del Seprona de la Guardia Civil de Fabero, cuando realizaba un servicio de vigilancia de la caza en la modalidad de rececho por los montes de San Pedro Mallo, observó, sobre las 19,15 horas, un vehículo que se detenía en un camino que une esta localidad con Librán, del que se apeaba una persona y, bajo una intensa lluvia, comenzaba a andar hacia el monte con una escopeta al hombro.

Minutos más tarde los agentes observaron a otra persona que efectuaba cuatro disparos que alcanzaron a un ejemplar de corzo que cayó abatido a pocos metros del cazador.

Acto seguido, el varón que había salido del vehículo subía nuevamente en éste y lo acercaba hasta donde le esperaba el segundo cazador, momento en que ambos introdujeron el animal en el maletero y lo taparon con sacos de papel, antes de iniciar la partida.

Antes de que pudieran reiniciar la marcha llegó la patrulla del Seprona, cuyos componentes identificaron a los dos hombres y solicitaron ver al animal que habían abatido, actuación por la que comprobaron que no tenía colocado el precinto.

Además, en el transcurso de la conversación, se percataron de que uno de los identificados se separaba unos metros de los agentes y arrojaba tres cartuchos al suelo, que resultaron ser del calibre doce, dos de ellos de munición cinco en fondo y uno de ellos de postas de tres en fondo, munición no autorizada en la práctica de la caza.

Las conductas observadas por los tres cazadores pudieran ser constitutivas de diversas infracciones a la Ley de Caza, por lo que se les informó de que quedaban propuestos para sanción ante el delegado territorial de la Junta de Castilla y León, entre otras, por cazar especies cinegéticas y no precintarlas.