Abre sus puertas el Mercado de San Miguel, un "mercado tradicional del siglo XXI" con 34 puestos de lo más variado

Aguirre y Villanueva recorren las instalaciones probando los embutidos, vinos y dulces de sus tiendas

MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

Hoy abrió sus puertas, tras seis años de proyectos y dos de obras, el Mercado de San Miguel, un "mercado tradicional del siglo XXI" que cuenta con 34 puestos de lo más variado y que esta mañana recorrieron la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el delegado de Economía y Empleo del Ayuntamiento de la capital, Miguel Ángel Villanueva, quien sustituía al alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, por "problemas de agenda".

Este equipamiento, situado junto a la plaza Mayor, ocupa 1.500 metros cuadrados divididos en dos plantas, y en él trabajarán unas 200 personas en 34 puestos gestionados por una treintena de comerciantes, con la esperanza de que llegue a haber cuatro millones de visitantes al año. Además, en su exterior se instalarán algunas tiendas que "estarán abiertas de jueves a domingo hasta las 2 horas". La zona central también se mantendrá abierta hasta más tarde para convertirse en un colmado nocturno.

Aunque habrá horarios especiales cuando se organicen cursos, presentaciones o ferias gastronómicas, así como recitales, conferencias, conciertos u otros eventos de diferente carácter, el horario habitual del mercado será de 10 a 22 horas, de lunes a domingo, con dos barras de degustación y una zona central polivalente además de los puestos de productos 'gourmet' que lo caracterizan.

Tras apuntalar toda la estructura y rediseñar el edificio, dotándole de un equipamiento acorde con las necesidades actuales, el mercado reabrió al público a las 14 horas de hoy con suelos de granito, marquetería de roble y cristal, fernandinas nuevas y reproducciones de las palomillas que lo decoraban en 1916, y manteniendo sus soportes de hierro y crestería de cerámica coronando la cubierta originales.

Además, cada uno de los puestos ha sido rediseñado individualmente según sus necesidades, y todas las instalaciones están cubiertas por un broadcast --un sistema de transmisión de información-- para usarlas como plató televisivo y poder reflejar la realidad a través de la página web oficial.

PUESTOS VARIADOS

Nada más entrar el visitante se encuentra con una floristería y una cacharrería donde comprar sartenes, ollas y todos los utensilios necesarios para cocinar o decorar. Pescado, marisco, salazones, ahumados, conservas, carnes, aves, caza e incluso pan recién hecho serán algunos de los productos que se venderán en San Miguel, sin que falten las frutas, verduras e incluso zumos recién hechos, así como embutidos, lácteos y quesos como la Torta del Casar.

Para los postres, los más golosos contarán con chocolates, turrones, helados y caramelos, así como magníficas tartas de tradición centroeuropea que Aguirre y Villanueva se animaron a catar esta mañana. También se ha reservado un rincón a un puesto de pasta fresca, legumbres y especias que parece un pequeño bazar turco, así como a las cocinas del mundo. Para los que no les guste cocinar pero sí comer bien, el restaurante Lhardy tendrá un mostrador desde donde ofrecer platos tradicionales preparados, y los más sibaritas podrán acudir a comprar ostras o champagne francés justo al lado.

Los mejores vinos tienen también su lugar en el mercado, con frutos secos, curtidos y aceitunas para acompañar, e incluso hay una librería especializada en gastronomía y alimentación, así como una cafetería y cervecería donde degustar algún producto del mercado sin salir de él y donde tomar productos de Comercio Justo de Intermon Oxfam para hacer de este placer para los sentidos una acción solidaria.

Además, el mercado dispondrá de degustación de productos, servicio de catering, áreas de análisis sensoriales, catas gastronómicas, escuela de formación, un canal temático propio y una plataforma digital dedicada a la alimentación, así como un punto de información a través de pantallas sobre la oferta turística de la región y un horno de pan visitable en el sótano.

REFORMA INTEGRAL

La reforma integral del equipamiento ha sido financiada por los propietarios, la sociedad El Gastrónomo de San Miguel que dirigen Montse del Valle y Víctor Alarcón, y por la Comunidad de Madrid, que en el marco del Plan FICOH invirtió casi 600.000 euros en el proyecto. Además, Avalmadrid le concedió un aval financiero de 2 millones de euros para respaldar un proyecto cuyo presupuesto final, incluyendo la compra del inmueble, ascendió a 19,6 millones de euros, de los que 6,5 provenían de la iniciativa privada.

Por su parte, el Ayuntamiento de Madrid, además de dar las preceptivas licencias, apoyará al mercado en el ámbito de la promoción y dinamización comercial, con 80.000 euros anuales consignados en los presupuestos para este fin que se mantendrán en el futuro, según aseguró Villanueva.

Asimismo, el Ejecutivo local incluirá información sobre el mercado en las diferentes publicaciones y guías que se distribuyen en los centros y puntos de información turística de la ciudad, e incluirá este espacio en las visitas guiadas del Patronato Municipal de Turismo, concretamente en 'Calles y gremios alrededor de la plaza Mayor'.

"Madrid ha recuperado hoy uno de los referentes arquitectónicos que definen y explican la historia de la ciudad", opinó el delegado, subrayando que además de su valor histórico y cultural, San Miguel supone dinamizar el comercio de proximidad y articular la vida cotidiana de la ciudad, así como incorporar un "nuevo elemento de ocio" a la ciudad.

Aguirre, por su parte, felicitó a los promotores del proyecto por "haber conseguido rehabilitar el mercado en tiempos de enormes dificultades" y destacó que los materiales utilizados --madera, ladrillos y vigas vistos en el techo, cristal, hierro-- "aprovechan una realidad maravillosa que conjuga tradición y los nuevos servicios que demandan los madrileños".

LA VISITA

Aguirre y Villanueva, acompañados por el consejero de Economía y Hacienda de la Comunidad, Antonio Beteta; su viceconsejera Eva Piera, los presidentes de la Cámara de Comercio y de CEIM, Salvador Santos Campano y Arturo Fernández, respectivamente; y por algunos cocineros de renombre como Sergi Arola o Andrés Madrigal, recorrieron las instalaciones parándose en cada puesto, a probar un poquito de jamón, un zumo recién exprimido o una sabrosa tarta de chocolate.

Flores, dulces de azúcar, queso e incluso mojama le ofrecieron a las autoridades, que incluso cantaron una zarzuela con algunos de los tenderos más animados. A su llegada, los comerciantes se afanaban por finiquitar los retoques de última hora para unos productos que aún no contaban ni con los carteles de precio.

En una barra de degustación, una réplica a escala del mercado y una mano olímpica, ambas en chocolate, se hacían eco de las dos ilusiones que los protagonistas de la celebración llevan en sus corazones. "Apoyaremos a Madrid 2016 con salchichas en forma de aros y con el cava oficial, La Gramonam que será con el que se brinde cuando el 2 de octubre (la capital) se convierta en sede", explicó el periodista Guillermo Fesser, maestro de ceremonias, mientras un grupo de cantantes ponían música al momento con piezas de ópera como 'La Traviata' acompañados por un piano de cola.

Tras las palabras, Aguirre abandonó el mercado para dirigirse hacia Segovia. Sin embargo, antes aún tuvo tiempo de pararse a hablar con los vecinos que se agolpaban fuera del mercado, esperando la apertura de puertas definitiva. Pese a las prisas, la presidenta posó para fotografías, habló un poco en alemán con un ciudadano, recibió un trébol de cuatro hojas de una admiradora --"¡Con la falta que me hace! Es el mejor regalo", le dijo--, e incluso se atrevió a firmar algún que otro autógrafo. "Ahora el mercado es vuestro; disfrutadlo", zanjó Víctor Alarcón finalmente.