Artistas españoles proponen un recorrido turístico por la basura del Cono Sur

  • Montevideo, 19 mar (EFE).- La basura es una de las mejores formas de conocer las sociedades, al menos para "Basurama", un grupo de artistas embarcado en un recorrido turístico por los desperdicios del Cono Sur, fascinados por sus posibilidades creativas.

Artistas españoles proponen un recorrido turístico por la basura del Cono Sur

Artistas españoles proponen un recorrido turístico por la basura del Cono Sur

Artistas españoles proponen un recorrido turístico por la basura del Cono Sur

Artistas españoles proponen un recorrido turístico por la basura del Cono Sur

Montevideo, 19 mar (EFE).- La basura es una de las mejores formas de conocer las sociedades, al menos para "Basurama", un grupo de artistas embarcado en un recorrido turístico por los desperdicios del Cono Sur, fascinados por sus posibilidades creativas.

"MercoRUS (Residuos Urbanos Sólidos), gira Basuramericana" es el nombre del proyecto que estos arquitectos madrileños "entusiasmados por la basura" llevan por las ciudades de Montevideo, Buenos Aires, Córdoba y Asunción para estudiar sus desperdicios y alertar sobre las consecuencias económicas y sociales de lo que se tira.

En su viaje, que durará unos dos meses, los componentes del grupo se detendrán en cada punto del camino para realizar actividades creativas "con basura, por la basura y para la basura", en busca de que la gente reflexione sobre el consumo, el progreso, la economía y la crisis.

Financiados por la Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo (AECID) y con una vieja furgoneta y un puesto de "choripán" -referente de la comida basura en la región- a modo de oficina itinerante, los miembros de Basurama hurgarán en la incómoda relación entre progreso y producción de desperdicios.

"La basura es parte inseparable de nosotros y nuestras actividades, y por quedar oculta en contenedores o lejanos vertederos no es menos real y problemática", explicó a Efe Alberto Nanclares, uno de los creadores de "Basurama".

Para este colectivo de artistas -que en 2006 organizó también un peculiar recorrido turístico por las obras de la M-30, una de las enormes autopistas que rodean la capital de España- hablar de basura en la región es hablar de la figura de los recolectores informales.

Cartoneros, "hurgadores", clasificadores o "cirujas" son los nombres que se le dan a las miles de personas que cada día patrullan la ciudad en busca de materiales para reciclar y que son "mal vistas y peor entendidas" por los ciudadanos, que generalmente ignoran los beneficios que esa actividad reporta, afirman en "Basurama".

"Son un regalo para la ciudad, que no les paga ni un centavo por una labor que no hay dinero en el mundo para pagar. A cambio sólo piden que les dejen trabajar", apunta Nanclares.

Así, tanto en Buenos Aires como en Montevideo, el colectivo quiso contribuir a reivindicar la imagen de los cartoneros con acciones como "Clasificar es amor" en la que con productos reciclados crearon un espacio público para llamar la atención sobre el papel de los recolectores.

También editaron un pequeño "Atlas de Basuramérica", donde exponen la situación de los recicladores en la región.

Según "Basurama", los "hurgadores" de Montevideo recogen cada día 400 toneladas de basura, lo que valía unos 12.723.500 dólares (casi 9.290.000 euros) anuales en el mercado del reciclado antes de la crisis.

Sin embargo, los recolectores informales sólo percibían de media 3.500 pesos uruguayos (unos 145 dólares u 105 euros) por esa labor, un sueldo que ha caído casi un 90 por ciento desde septiembre pasado.

A cambio, realizan una labor de reciclaje mayor y más eficiente que la de los recolectores formales en medio del desprecio general porque "no resultan estéticos" para las ciudades, dice Nanclares.

Otro de los objetivos del viaje, en el que también están rodando un documental, pasa por ver qué ocurre con los desperdicios en un espacio como la Pampa argentina, que ha pasado de ser "el espacio mítico de los gauchos y el ganado" a convertirse en "una triste fábrica de soja", se lamentó Nanclares.

"En su viaje por la Pampa, Basurama quiere estudiar los Residuos Urbanos Solidos (RUS), aunque también veremos otros tipos de desperdicios: el interior de los países, los ferrocarriles y las viviendas abandonadas, que se convierten en un tipo de basura muy poco tratada", dijo el arquitecto.

Desde que se creó en 2001 hasta el momento, Basurama ha realizado acciones para llamar la atención sobre la basura en la sociedad de consumo en lugares tan dispares como Miami o Valdemoro (Madrid), pasando por Santo Domingo o México.