Arzak sostiene que "dar de comer bien y hacer feliz a la gente" son las claves del éxito

  • San Sebastián, 20 abr (EFE).- El cocinero donostiarra Juan Mari Arzak, cuyo restaurante de San Sebastián ha sido distinguido ayer en Londres como el octavo mejor del mundo, ha dicho hoy a EFE que las claves de su éxito son tan simples como "dar de comer bien a la gente y hacerla feliz desde que entra por la puerta".

Arzak sostiene que "dar de comer bien y hacer feliz a la gente" son las claves del éxito

Arzak sostiene que "dar de comer bien y hacer feliz a la gente" son las claves del éxito

San Sebastián, 20 abr (EFE).- El cocinero donostiarra Juan Mari Arzak, cuyo restaurante de San Sebastián ha sido distinguido ayer en Londres como el octavo mejor del mundo, ha dicho hoy a EFE que las claves de su éxito son tan simples como "dar de comer bien a la gente y hacerla feliz desde que entra por la puerta".

Así de sencillo se ha mostrado el veterano chef vasco, cuyo restaurante consta, junto a "Mugaritz", de Andoni Luis Aduriz (cuarto), y "El celler de Can Roca", de Joan Roca (quinto), en el ránking de los diez mejores del mundo, que encabeza "El Bulli", de Ferrán Adriá, y fue dado a conocer anoche en una gala de la revista gastronómica "Restaurant" celebrada en la sede londinense de la masónica Gran Logia Unida de Inglaterra.

Arzak, quien se encuentra aún en la capital del Reino Unido junto a los otros restauradores premiados, ha subrayado que él, ante todo, se considera "una persona normal" a la que simplemente le gusta cocinar.

Su "gran lotería", según ha dicho, ha sido la de tener a su lado, como mano derecha, a su hija Elena y a "un gran equipo que lleva veinte años dando la vida" por su establecimiento. Por eso prefiere hablar de "la cocina de 'los' Arzak".

Para el veterano restaurador donostiarra, distinciones como la lograda anoche en Londres, mediante "un complicadísimo sistema de votación imposible de manipular", le demuestran que "la gente nos reconoce" internacionalmente, aunque él insiste en no darle "tanta importancia".

A pesar de regentar el octavo mejor restaurante del mundo, de tener tres estrellas Michelín y ser uno de los pioneros de la alta cocina vasca, Juan Mari Arzak se describe como "alguien de los más normal". "Yo soy cocinero -aclara- y, aunque sí creo que he nacido para esto, si soy o no un artista será porque lo dicen los demás".