El primer 'Convivium' de Slow Food se presenta esta tarde en Mérida

MÉRIDA, 18 (EUROPA PRESS) La comunidad autónoma de Extremadura cuenta desde hace unos meses con el primer 'Convivium' de Slow Food en la región y hoy miércoles, a las 20,00 horas, tendrá lugar su presentación oficial a la sociedad extremeña en el Centro Cultural Alcazaba de Mérida. Slow Food es una asociación ecogastronómica internacional sin ánimo de lucro y financiada sólo por sus miembros que desde hace 20 años, con casi 100.000 socios, ejerce por más de 80 países, a través de estos convivium o asociaciones locales, una labor centrada básicamente en "educar el gusto, alimentar el cuerpo y la mente, impedir la desaparición de las tradiciones gastronómicas locales y combatir la falta de interés general por la nutrición, por los orígenes, los sabores y las consecuencias de nuestras opciones alimenticias". La razón de ser de Slow Food va más allá de su traducción literal, y si bien es cierto que defiende el disfrute pausado de los placeres de la mesa (en contra del "fast food"), también lo es que concibe este disfrute como la consecuencia final de un proceso que empieza por la limpieza ambiental en la producción y en el que debe prevalecer la justicia social de sus productores (agricultores, ganaderos, pescadores). Su eslogan, "bueno, limpio y justo", sintetiza bien esta idea del alimento, desarrollada en los Convivium a partir de charlas o cursos para descubrir productos y productores; en los Laboratorios del Gusto con degustaciones o catas; o también a través de los Baluartes, donde tienen cobijo patrimonios gastronómicos excelentes en peligro de extinción; o del Arca del Gusto y su banco de semillas, según informó la organización en nota de prensa. Asimismo, Slow Food ejerce esta labor pedagógica desde la escuela apoyando iniciativas como los huertos escolares; y en la Universidad de Ciencias Gastronómicas de Turín, donde se enseñan cultura, historia y ciencias de la gastronomía. Y por ultimo expresa todo ello tanto en ferias, mercados y muestras de todo tipo (Salone del Gusto, Terra Madre, Slow Fish, Cheese, etc), como en circuitos de distribución alternativos, los llamados mercados de la tierra, poniendo en contacto a productores de todo el globo. Con sus actuaciones, Slow Food viene a recordar el derecho al placer pero también nuestro deber de protección del patrimonio alimentario, tradicional y cultural, que hacen aún mayor ese placer. Su filosofía gira en torno al reconocimiento de la fuerte conexión entre plato y planeta. Precisamente por que Extremadura es una de las comunidades que mejor mantienen un carácter slow propio y natural, el cometido de Slow Food Extremadura no solo deberá estar en salvaguardarlo y evitar su deterioro sino también en resaltarlo y mostrarlo como ejemplo para otras comunidades.