La cocina española deja el pabellón alto en Japón

  • Tokio 11 feb (EFE).- Ferrán Adriá, Juan Mari Arzak y Andoni Luis Aduriz demostraron hoy en Tokio que la gastronomía española está a la vanguardia de la mundial y abogaron por la socialización del uso de las tecnologías para la cocina del futuro.

La cocina española deja el pabellón alto en Japón

La cocina española deja el pabellón alto en Japón

Tokio 11 feb (EFE).- Ferrán Adriá, Juan Mari Arzak y Andoni Luis Aduriz demostraron hoy en Tokio que la gastronomía española está a la vanguardia de la mundial y abogaron por la socialización del uso de las tecnologías para la cocina del futuro.

Los tres, que forman parte del selecto grupo de los mejores cocineros del mundo, defendieron el momento de "solidez" de la cocina española en la última jornada del Congreso Internacional de gastronomía "Tokyo Taste" (Sabor de Tokio).

"Nunca ha habido una base más solida y creo que lo mejor está por ver. Los proyectos que se están realizando ahora serán verdaderas sorpresas", adelantó a Efe Aduriz, el más joven del elenco español.

El donostiarra realizó hoy una demostración sobre el uso de la tecnología en la cocina ante cerca de 1.200 japoneses, junto a Ferrán Adriá, que fue, y según Aduriz aún es, uno de sus maestros.

"El objetivo era socializar el uso de la tecnología en la cocina. Mostrar al público que hay muchísimas herramientas que pueden ayudar a perfeccionar el talento culinario de cada uno y que son la base de la cocina del futuro", explicó Aduriz.

Los dos españoles, acompañados de sus respectivos equipos, protagonizaron un taller de cocina en el que cada uno aportaba sus propios platos para luego reinventarlos y ponerlos en común a través del uso de diferentes máquinas.

Tras su demostración, Adriá y Aduriz hicieron subir al veterano Arzac al escenario.

Con este gesto, quisieron reconocer la labor pionera del donostiarra en la revolución culinaria española y al mismo tiempo recordar que hay otros muchos cocineros en España que están contribuyendo activamente a la evolución de la gastronomía.

"Cuando nos llaman venimos en representación de los cocineros españoles. Todos trabajan y por eso estamos aquí", dijo humildemente Arzak.

Los tres pasaron más media hora firmando versiones de sus libros de cocina en japonés y por su parte el catalán, uno de los más solicitados del evento, prometió que volverá en 2011 a la segunda edición de esta cumbre gastronómica, que se pretende organizar cada dos años.

Este congreso, organizado por la prestigiosa escuela de cocina japonesa Hattori, contó con 21 cocineros de ocho países distintos, entre los que destacaban maestros de la talla del francés Joël Robuchon y el estadounidense Grant Achatz.

Según Aduriz, el "Tokyo Taste" ha sido un evento "simbólico" que marca "un antes y un después" porque se trata de la primera vez que la cocina japonesa se abre al exterior sin reparos y permite un intercambio de conocimientos abierto, como el que se ha producido los tres últimos días.

El papel de los españoles, el segundo país con mayor representación en el Congreso después de Francia, dio una impresión "muy seria", según Adriá.

Sin embargo el catalán reconoció que la competencia por el liderazgo internacional de la gastronomía es muy dura y reivindicó la importancia de que la cocina española haya llegado tan lejos.

"Es importante que desde España se entienda que la alta cocina es un motor importante para la economía del país", sobre todo en tiempos de crisis, concluyó.