La comida ambulante cuece sus ventas en las elecciones de Ecuador

  • Quito, 26 abr (EFE).- Un "ejército" de vendedores ambulantes se desplegó en Ecuador para atender las necesidades alimentarias de millones de electores, que hoy han podido mezclar el deber cívico con el disfrute del paladar.

La comida ambulante cuece sus ventas en las elecciones de Ecuador

La comida ambulante cuece sus ventas en las elecciones de Ecuador

Quito, 26 abr (EFE).- Un "ejército" de vendedores ambulantes se desplegó en Ecuador para atender las necesidades alimentarias de millones de electores, que hoy han podido mezclar el deber cívico con el disfrute del paladar.

La comida ambulante es ya parte de la tradición electoral ecuatoriana, tanto por su variedad como por la explosión de colores que ofrece a los votantes, muchos de los cuales no se resisten al encanto.

El tradicional hornado, cerdo al horno acompañado con pastelillos de puré de patatas y lechuga picada, es el plato que más sobresale en las afueras de la mayoría de centros de votación de Quito.

En algunos de esos lugares, la gente ha hecho filas para adquirirlo, mientras los dueños de esos puestos arengan a viva voz: "este es el mejor hornado".

Junto a esos puestos, generalmente, suelen ubicarse las vendedoras de "frescos", jugos de frutas con un exceso de agua, para "pasar" al cerdo, así como las "moteras", que ofrecen mote, que es maíz duro cocido.

También, antes o después de votar en Ecuador, se puede degustar "chulpi con chochos", que es maíz cocido con altramuces, o fritada de cerdo con patatas cocinadas.

Si se prefiere, también, en algunos lugares se ofrece "guatita" o callos y, en lugar de "frescos", rebanadas de sandía o naranjas frescas.

Además, a las puertas de los colegios electorales, muchos vendedores ambulantes ofrecen caramelos, golosinas o gaseosas, para aplacar el calor de la jornada.

Sin embargo, uno de los negocios que en esta fecha va con viento en popa, son las máquinas de plastificado de los certificados de votación, ya que casi todos los electores prefieren no perder tiempo y de inmediato, después de votar, forrar con micas plásticas los documentos, requeridos en casi todos los trámites públicos.

Esta jornada, además, ha servido para congregar a las familias, pues ha sido muy común ver a madres o padres acudir a votar acompañados de sus hijos.

Más de diez millones de ecuatorianos estaba facultados par acudir hoy a las urnas y elegir al presidente de la República, integrantes de la Asamblea Nacional, alcaldes, prefectos provinciales y concejales municipales.