Los mejores cocineros de España se rinden ante la gastronomía nipona

  • Tokio, 9 feb (EFE).- Los mejores cocineros del mundo, entre ellos los españoles Ferrán Adriá, Juan Mari Arzak y Andoni Luis Aduriz, se dieron cita hoy en Tokio en un congreso destinado a promover la compleja y delicada gastronomía japonesa.

Los mejores cocineros de España se rinden ante la gastronomía nipona

Los mejores cocineros de España se rinden ante la gastronomía nipona

Tokio, 9 feb (EFE).- Los mejores cocineros del mundo, entre ellos los españoles Ferrán Adriá, Juan Mari Arzak y Andoni Luis Aduriz, se dieron cita hoy en Tokio en un congreso destinado a promover la compleja y delicada gastronomía japonesa.

Confesos enamorados de Japón, los tres cocineros estarán hasta el miércoles en Japón para participar en el evento culinario "Tokyo Taste (Sabor de Tokio)" donde, además de aprender de técnicas e ingredientes nipones, presentarán sus especialidades españolas.

"El lujo de la sensibilidad (de la cocina japonesa) puede ser la revolución que está por venir" en el mundo de la gastronomía, dijo Adriá durante la primera conferencia del congreso.

En Tokio, la capital del mundo con más estrellas Michelin (227), los chefs españoles están arropados por otros maestros de los fogones como el francés Joël Robuchon, el italiano Massimiliano Alajmo y el británico Heston Blumenthal.

Promovido por el responsable de la reputada escuela de cocina tokiota Hattori -quien cree que cocineros como Adriá nacen sólo cada 200 años-, el congreso se ha organizado a través de talleres y conferencias, en los que los chefs hablan de la relación de su cocina con la gastronomía nipona.

El Tokyo International Forum, donde se celebra el evento, estaba abarrotado de más de un millar de japoneses, bolígrafo en mano, para apuntar los consejos de 21 grandes maestros de ocho países del mundo, entre los que España es el país con mayor representación después de Francia.

Adriá, considerado por muchos el mejor cocinero del mundo, confesó a Efe haberse sorprendido pues, a pesar de los "tiempos financieros difíciles", el auditorio estaba a rebosar de amantes de la alta cocina.

La simplicidad y delicadeza de la cocina nipona, unida a la calidad de los ingredientes y una exquisita atención al cliente, fueron algunos de los ingredientes que, según los chefs extranjeros, convierten en excepcional la gastronomía japonesa.

Robuchon, con cinco restaurantes en Tokio y un total de 17 estrellas Michelin -es el chef que más tiene del mundo-, aseguró a Efe que la "cocina japonesa ha influido mucho" en la suya.

Por su parte Adriá destacó que, a pesar de su calidad y refinamiento, la cocina nipona es una gran desconocida en el resto del mundo, aunque destacó la labor de embajadores como Nobuyoki Matsuhisha, dueño del restaurante internacional "Nobu".

"Conocer la cocina y la cultura japonesa es muy complicado, requiere mucho tiempo. El día que todo el mundo sepa cómo es Japón, el país tendrá no cincuenta, sino cien millones de visitantes", declaró el catalán, cuyo restaurante tiene tres de esas preciadas estrellas.

Sobre España, el creador de "El Bulli" (Cala Montjoi, Gerona) dijo a Efe que es un país "jovencito en lo que es el mundo de la cocina y hay que trabajar para que esto continúe durante años".

"Me encantaría que la gente pudiera ver de verdad lo que representa España en la cocina, pero el mundo es muy grande, hay mucha competencia", añadió el catalán.

Por su parte el veterano Arzak, que mantiene desde hace veinte años sus tres estrellas Michelín, aseguraba que conseguir congregar en un sólo lugar, el mismo día, a los mejores cocineros del mundo es "como un cuento de hadas".

"Parece que te vas a despertar en cualquier momento. Esto es increíble", dijo a Efe el donostiarra, considerado el iniciador en el panorama internacional de la revolución de la gastronomía española.

El más joven del trío, Aduriz, también consideró un sueño participar en este congreso al lado de los más grandes y destacó, humildemente, que no hubiera sido capaz de llegar tan lejos sin la ayuda de sus maestros, entre ellos sus dos compatriotas.

El chef del restaurante "Mugaritz", en un caserío a las afueras de San Sebastián y que tiene dos estrellas Michelin, destacó que es un "privilegio" representar el auge de "la cocina de autor, en el que uno se muestra a través de lo que es capaz de hacer".