Los mejores cócteles del mundo


Alberto Pizarro

Alberto Pizarro lainformacion.com

Alberto Pizarro tiene 32 años y desde hace seis de dedica al arte de la coctelería. Asistente social de formación y actual
bartender del nuevo local barcelonés Bobby Gin, Alberto Pizarro está en este momento en Nueva Dheli compitiendo por el título de mejor bartender del mundo en la gran final de la tercera edición de la World Class Competition, que esta noche escogerá al ganador entre representantes de más de treinta países. Hablamos con él antes de que se marchara a la India con su experiencia y su capacidad de improvisación como único equipaje: nos contó que no estaba permitido llevarse alcohol, especias, hierbas, ni siquiera en pequeñas cantidades, dado que una de las pruebas a las que iba a tener que enfrentarse – entre ellas la de velocidad, de maridaje de cócteles con tapas asiáticas, de conocimientos teóricos de coctelería clásica y de teatralidad en el servicio – preveía crear cócteles a partir de ingredientes locales e improvisar con ellos. Un escaparate de tendenciasTambién nos dio algunas pistas sobre las tendencias que agitan el mundo de la coctelería – mixología es una palabra que afirma no entender, más utilizada por los medios que por los profesionales – y de las que la World Class Competition suele ser el reflejo. "La World Class es un estudio de las tendencias a nivel mundial: la prueba que implica los conocimientos teóricos de los cócteles clásicos está ligada a un resurgir de la coctelería tradicional. Al hilo del resurgir del Gin Tonic, han cobrado nueva vida también muchos cócteles con ginebra, como por ejemplo el Dry Martini" afirmó Alberto Pizarro. "El maridaje es otra tendencia, los restaurantes que sirven cócteles no tienen cocina para hacer platos pero sí tienen capacidad para servir una comida más elaborada que los cacahuetes o las palomitas que solían acompañar los cócteles. Esto permite también retener a la clientela a la hora de la cena". Entre los maridajes más originales que ha realizado, Pizarro destacó un clásico Bloody Mary - con una reducción de sopa de pescado para añadirle un toque picante - maridado con queso Stilton. Cócteles calientes para el inviernoPara este verano Alberto Pizarro aconseja uno de los cócteles del Bobby Gin, el Special Man que lleva 5 centilitros de ginebra, 2 centilitros de Parfait Amour, un centilitro de Dubonnet, 30 centilitros de zumo de limón, naranja y una cucharada de semillas de cilantros machacadas. Con su Luxury Drop– un chupito de tequila Don Julio, zumo de tomate, chile machacado, hojas de menta, todo decorado con apio – Pizarro se adelanta a la que cree que va a ser la tendencia para el verano que viene: los cócteles abase de tequila. "La tequila se considera cada vez menos como un destilado destinado a hacerte coger una borrachera y se está empezando a apreciar" ha explicado. "Cócteles como el Diablo, la Margarita o el Tequila Sunrise van a dar mucha guerra el año que viene". Pero ¿los cócteles son sólo para el verano? "No, por supuesto, hay cócteles calientes. Lo que pasa es que en España a la gente le cuesta abrirse a nuevos cócteles y la idea de un coctel caliente todavía sorprende No es muy habitual, pero este invierno muchos vamos a intentar ponerlos en la carta, en Londres ya se hace". Para quien quiera adelantarse a esta tendencia, ahí va una receta de un cóctel caliente, el Hot Toddy, tal y como nos la dio Alberto Pizarro: una cucharada de azúcar, una copa del destilado que elija cada uno – ron o brandy – piel de limón, un palo de canela, un par de clavos y agua caliente. "Como cuando te duele la garganta" dijo. Así de caprichosa es la moda, incluso cuando lo que hay que hacer con ella es degustarla.