Mercado de San Miguel reabrirá sus puertas el miércoles con 33 puestos de productos gourmet y dos barras de degustación

Además de los puestos habituales, habrá una librería especializada, puestos de comida preparada y comercios internacionales y exóticos

MADRID, 11 (EUROPA PRESS)

El Mercado de San Miguel, ubicado junto a la plaza Mayor, reabrirá sus puertas el miércoles tras casi dos años de obras de rehabilitación, con sus 33 nuevos puestos de productos 'gourmet' y dos barras de degustación, así como una zona central polivalente.

Tras apuntalar toda la estructura y rediseñar el edificio, dotándole de un equipamiento acorde con las necesidades actuales, el mercado reabrirá con suelos de granito, marquetería de roble y cristal, fernandinas nuevas y reproducciones de las palomillas que lo decoraban en 1916.

Además, cada uno de los 33 puestos ha sido rediseñado individualmente según sus necesidades, y todas las instalaciones están cubiertas por un broadcast --un sistema de transmisión de información-- para usarlas como plató televisivo y poder reflejar la realidad a través de la página web oficial.

Nada más entrar el visitante se encontrará con la floristería Víctimas del Celuloide, donde a las flores secas y hierbas aromáticas acompañarán frutas y hortalizas. A su lado se ubicará Vinçon, una cacharrería donde comprar sartenes, ollas y todos los utensilios necesarios para cocinar o decorar.

Del pescado y el marisco se encargará el comercio gallego Lonxanet, ayudados por La Casa del Bacalao con salazones, ahumados y conservas de pescado. La carne, el ave y la caza estará en Les Boucheries, un puesto con corte francés, y el pan se podrá encontrar en L'Artesa de Gallent, que tendrá incluso su propio horno de leña.

En cuanto a la fruta, en La Flor se podrán encontrar productos frescos e incluso un puesto de zumos, mientras que Mas Gourmets y Carrasco-Guijuelo aportarán el embutido, los quesos y los lácteos a esta ecuación gastronómica.

Para los postres, los más golosos contarán con chololates, turrones, helados y caramelos en el Horno San Onofre, mientras que las tartas de tradición centroeuropea tendrán su rincón en la pastelería 'V'.

Por último, se ha reservado un rincón del nuevo mercado para Il Pastaio, un puesto de pasta fresca, legumbres y especias que parecerá un pequeño bazar turco, y también para los amantes de las cocinas del mundo, que tendrán un puesto de alimentos exóticos.

OFERTAS SIBARITAS

A quien no le guste cocinar pero sí comer bien, el restaurante Lhardy tendrá un mostrador desde donde ofrecer platos tradicionales preparados, y los más sibaritas podrán acudir a comprar ostras o champagne francés a Daniel Sorlut.

Los mejores vinos tendrán su lugar en Pinkleton&Wine, aunque los aperitivos de vinos olorosos y finos serán responsabilidad de Manuel Yagüe y Hans Redhammer, que también tendrán vermú, aceitunas, encurtidos y frutos secos; así como de Casa Gispert, que ofrecerá sus frutos secos recién tostados.

Pero como no todo en la vida es comer, el Mercado de San Miguel ha reservado un puesto para Laie, una librería especializada en gastronomía y alimentación, así como para la cafetería y cervecería El Pescado Original, donde degustar algún producto del mercado sin salir de él.

Las nuevas instalaciones abrirá de lunes a domingo de 10 a 22 horas, y la zona central se mantendrá abierta hasta más tarde para convertirse en un colmado nocturno donde disfrutar de un producto freso y de mercado. También habrá horarios especiales cuando se organicen cursos, presentaciones o ferias gastronómicas, así como recitales, conferencias, conciertos u otros eventos de diferente carácter.

Según los propietarios, la sociedad El Gastrónomo de San Miguel, el objetivo de este ambicioso proyecto de reforma ha sido hacer de este mercado "un centro de cultura culinaria donde el protagonista sea el producto y los oficios de sus comerciantes, elegidos por ser verdaderos artesanos de sus productos". El objetivo es que por sus instalaciones pasen unos 4 millones de visitantes al año.

HISTORIA DEL MERCADO

Se trata del único mercado de hierro al estilo 'parisién' de la capital, y está declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de monumento. Inaugurado el 13 de mayo de 1916 según el diseño del arquitecto Alfonso Dubé y Díez, el edificio se levanta sobre la antigua iglesia parroquial de San Miguel de los Octoes, donde fue bautizado Lope de Vega.

En su primera época era un mercado al aire libre dedicado principalmente a la venta de pescado. Sin embargo, en 1835 el Ayuntamiento construyó una nueva plaza de madera con calles y puestos fijos que cada vendedor podía decorar a su gusto.

En 1909 adquirieron el solar don Honorio Riesgo y don Alejandro Villegas, que llegaron a un acuerdo con los vendedores para alquilarles el terreno, aunque tras la Guerra Civil, cuando se mantuvo en pie aunque cerrado, los comerciantes recuperaron la propiedad del terreno.

Antes dio tiempo a construir una estructura fija de 1.200 metros cuadrados y dos plantas, con soportes de hierro y crestería de cerámica coronando la cubierta, muy al gusto del momento. Se trataba de un mercado limpio, que carecía de olores aunque con fríos rigurosos en invierno. Se surtía de pescado, carne, pollos, verduras, frutas, aceitunas, casquería y contaba con un afilador. De hecho, durante muchos años surtió a los mejores restaurantes de la ciudad, como Edelweis, Lhardy o Casa Paco. Entre sus clientes también se encontraban los palacios de El Pardo, la Zarzuela y la Moncloa.

En 1999, la Comunidad de Madrid abordó con fondos europeos y de los comerciantes una remodelación que devolvió al edificio su aspecto original, lo que no impidió sin embargo que la actividad comercial decayera. En 2003, un grupo de particulares bajo el nombre de Gastrónomo de San Miguel adquirió el edificio y comenzó el proceso de restauración que acaba el miércoles, exactamente 93 años después de su construcción.

Al acto de inauguración asistirán la presidenta autonómica, Esperanza Aguirre, y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón. Será a las 11 horas, y como maestro de ceremonias ejercerá el periodista Guillermo Fesser. A partir de las 14 horas, el mercado estará abierto al público una vez más.