Unos 156.500 adultos catalanes tienen problemas con el juego, según un estudio

BARCELONA, 18 (EUROPA PRESS) Unos 156.500 adultos residentes en Catalunya tienen o podrían tener problemas con los juegos de azar, según se desprende del primer estudio epidemiológico sobre la incidencia del juego patológico en la comunidad, presentado hoy por la consellera de Salud, Marina Geli. La prevalencia de personas afectadas en Catalunya es de un 2,7 por ciento de la población adulta, que se divide en: un 2 por ciento jugador de riesgo (116.000 personas), un 0,5 por ciento jugador problemático (29.000 personas) y un 0,2 por ciento jugador patológico (11.500 personas). El jugador de riesgo es aquel que a veces juega por encima del presupuesto y tiene un nivel elevado de excitación al participar; en el problemático, desaparece el lazo entre valor y dinero y hace trampas y miente; y el patológico, juega por jugar, se convierte en una ocupación las 24 horas del día y no puede parar de jugar intentando ganar al azar. La lotería, quinielas, bingo y 'porras' son los tipos de juego más habituales. Una de las coodirectoras del estudio, Àngels González, recordó que se trata de una "patología joven", reconocida desde 1980, y que el estudio, con una muestra de 3.000 personas, pretendía conocer los hábitos de juego entre la población catalana y averiguar las variables que se asocian al juego. El estudio muestra que el 90,2 por ciento de los adultos entrevistados participan en diferentes actividades de juego con diferentes intensidades. Así, un 52,2 por ciento admite haber jugado en el último año, un 9,7 por ciento lo hace mensualmente y un 20,3 por ciento de forma semanal. El perfil medio de las personas que participan frecuentemente en los juegos de azar es el de un hombre de 35 a 54 años, nacido en Catalunya, casado, con estudios secundarios, que trabaja a tiempo completo y de nivel económico bajo. González aseguró que a medida que el juego se hace más patológico el perfil deriva hacia "más hombres y más jóvenes". Asimismo, tanto los jugadores de riesgo como los patológicos comienzan a jugar antes de los 18 años, lo que hace que este sector se concentre en poblaciones jóvenes de entre 18 y 34 años. Un 40,9 por ciento de los jugadores problemáticos y patológicos iniciaron la actividad antes de los 18 años. Los motivos por los que juegan también varían, ya que la población general lo hace por ganar dinero, mientras que los jugadores problemáticos y patológicos es por huir de los problemas y por el reto que les supone. Estos últimos presentan también un consumo más elevado de sustancias y tabaco y un aumento de problemas de salud mental. Marina Geli subrayó la importancia del programa 'Salud y Escuela', ya que se ha demostrado que es a estas edades cuando se puede configurar la personalidad adictiva, que puede desembocar en una actitud de riesgo. La Generalitat está desarrollando en Mataró (Barcelona) un estudio piloto para detectar, con una serie de preguntes sencillas si aumenta la frecuencia de tiempo y dinero que dedica al juego y si miente más por jugar, "signos de alerta". Sobre si los juegos de azar por Internet comienzan a hacerse notar en las unidades de juego patológico --Catalunya dispone de 10--, González dijo que "no han desplazado al resto" y dijo que un 2 ó 3 por ciento son jóvenes atendidos por juegos de Internet, de rol y móvil. En 2007, las unidades de juego patológico atendieron a 1.000 personas. La norteamericana Rachel Volberg, codirectora del estudio, aseguró que en Estados Unidos no existen dispositivos de tratamiento de las patologías del juego y que todavía es una cuestión "muy estigmatizada". Dijo que se dan casos de niños de entre 6 y 13 años que comienzan a apostar sin dinero, lo que hace "más fácil" la transición a hacerlo con dinero al crecer. La consellera Geli aseguró que Catalunya tiene "una red razonable" de atención a los jugadores patológicos con las 10 unidades existentes. Asimismo, recordó que existe un debate europeo sobre la posible regulación del juego en Internet, también en España, que se encuentra en una fase "incipiente".