El explorador Josh Bernstein está dispuesto a desvelar los misterios de América Latina

  • Nueva York, 18 feb (EFE).- El explorador neoyorquino Josh Bernstein aseguró hoy que aún quedan numerosos misterios y enigmas por descubrir en América Latina, aunque por factores como el desarrollo tecnológico o incluso la deforestación y el aumento de la población, pronto podrían desvelarse.

El explorador Josh Bernstein está dispuesto a desvelar los misterios de América Latina

El explorador Josh Bernstein está dispuesto a desvelar los misterios de América Latina

Nueva York, 18 feb (EFE).- El explorador neoyorquino Josh Bernstein aseguró hoy que aún quedan numerosos misterios y enigmas por descubrir en América Latina, aunque por factores como el desarrollo tecnológico o incluso la deforestación y el aumento de la población, pronto podrían desvelarse.

"En todo el mundo quedan muchos enigmas por resolver, como el mito de Atlantis, la construcción de las pirámides o las ciudades perdidas en la selva", explicó en una entrevista con Efe el también presidente de Boulder Outdoor, la escuela de supervivencia más grande y antigua del mundo.

Sin embargo, este Indiana Jones de la vida real -que estos días estrena en Discovery en Español una serie de televisión en la que investiga diferentes misterios de la humanidad- considera que "el mayor secreto que permanece sin ser resuelto es saber si hay vida fuera de la Tierra".

A punto de cumplir 38 años, Bernstein empezará a filmar en verano nuevos capítulos de la serie, entre los que podría haber alguno rodado en América Latina, donde asegura que "no faltan fascinantes historias" pendientes de ser resueltas.

"Estamos analizando algunos, entre ellos los de Nazca, al sur de Perú, que ya estuve estudiando hace cuatro o cinco años, pero ahora hay nuevas teorías sobre cómo fueron capaces de ver los geoglifos, esas gigantescas formas esculpidas en la tierra", anunció el aventurero en relación a las fabulosas Líneas de Nazca que se aprecian desde el aire.

Además, "hay nuevos descubrimientos en Guatemala sobre los maya que están redefiniendo nuestra compresión de su mundo", al tiempo que "en Colombia hay ciudades perdidas que aún están por descubrir", explicó este antropólogo, psicólogo y fotógrafo profesional que también forma parte del Club Explorers, la Sociedad Geográfica Real y el Museo Americano de Historia Natural.

Entre los enigmas del pasado, maravillas de la naturaleza y misterios de la modernidad que ya ha explorado y que se pueden ver en cada capítulo de la serie que cada miércoles emite Discovery en Español se encuentra la desaparición de la tribu Chachapoya en Perú.

También ha investigado los rituales secretos de momificación en las selvas de Papúa Nueva Guinea, la riqueza de la ciudad de Timbuktú (Mali), los ataques de elefantes en el este de África, el verdadero modo de vida de los gladiadores romanos, el Diluvio Universal, el legado del faraón Akenatón e incluso la posibilidad de que la vida llegara a la Tierra desde el exterior.

En opinión de este experto en zonas vírgenes e inexploradas, los avances tecnológicos permitirán "ver con nuevos ojos" misterios que quedan por resolver, y explorar con otra perspectiva sitios que ya han sido estudiados en profundidad.

Algo más ambigua es su impresión respecto de la globalización y su influencia en la antropología.

"Tiene aspectos positivos y negativos: Gracias a la globalización tenemos acceso a más lugares del planeta y conocemos mejor sus culturas, con lo que la visión holística del planeta se refuerza; pero al mismo tiempo interferimos con las culturas más remotas e incluso quizás las infectamos", explicó.

En cualquier caso, la "mayor ventaja" de la globalización, a su juicio, es que "nos ayuda a darnos cuenta de que no estamos solos en el planeta, que todos compartimos la misma agua, el mismo aire", explicó Bernstein, todo un aventurero que en 2007 fue incluido entre los hombres más sexis del momento por la revista People.

De ascendencia judía y con su padre nacido en Jerusalén, asegura que trata de acercarse a las culturas menos conocidas como "observador objetivo" y aunque defendió que "un antropólogo puede ser religioso", explicó que en su trabajo prefiere dejar a un lado esos aspectos "porque tienden a dividir".

Algo parecido le ocurre respecto al debate cada vez mayor en EEUU sobre la teoría de la evolución, en la que cree, y la del creacionismo: "Ambas pueden coexistir pacíficamente: ¿Cómo se podría medir la duración del día en la historia de la creación antes de que el sol fuera creado? Creo que ambas pueden coexistir. Dejémoslo ahí".