Reducir los accidentes por salida de vía, objetivo de la Asociación Española de Carretera para los próximos años

LOGROÑO, 20 (EUROPA PRESS)

Reducir los accidentes por salida de vía en carreteras convencionales es uno de los objetivos que se ha marcado la seguridad vial para los próximos años, según señaló hoy el director general de la Asociación Española de Carretera (AEC), Jacobo Díaz Pineda, antes de la inauguración del IV Congreso Nacional de Seguridad Vial.

Un encuentro, que se desarrolla hasta el viernes en el Palacio de Congresos de La Rioja, Riojaforum, que fue inaugurado por el presidente del Gobierno regional, Pedro Sanz. Participan unos 250 expertos en seguridad vial.

Díaz Pineda apuntó que las salidas de vías provocan un poco más del 40 por ciento de los accidentes mortales que se producen en las carreteras. Indicó que se trabaja para que este tipo de accidentes, cuando se produzcan "no sean mortales".

El director general de AEC afirmó que para evitar este tipo de siniestros, hay tres reglas. Una de ellas "mejorar la visibilidad", a través de eliminación de vegetación o tender los taludes; "eliminar obstáculos; y "sino puedes cumplir las dos reglas, protégelo". En este sentido, destacó que la ingeniería "ha dados pasos" en la mejora de la seguridad vial, en aspectos como la protección al motociclista.

Díaz Pineda como aspectos positivos, resaltó que "hemos asistido a una tendencia descendente de accidentalidad en los últimos años, por cambios normativos y la presencia sancionadora fuerte". Para ello se han dado pasos que "funcionan bien en otros países", puesto que "trabajar sobre alcohol, cinturón y velocidad hace que desciendan accidentes y muertes".

Abogó por mejorar las infraestructuras viarias, a través de una fuerte inversión, de cara a "mejorar las condiciones de seguridad en las carreteras", para que "no aparezca el accidente, y si se produce, que no sea mortal".

MENOS RIESGOS EN CONDUCCIÓN

En el congreso, en el que el ponente general es el director general de Carreteras de La Rioja, Antonio García Cuadra, participa la directora del Observatorio Nacional de Seguridad Vial de la DGT, Anna Ferrer, quien destacó que los conductores "asumen menos riesgos, conducen más despacio, consumen menos alcohol en la conducción, y llevan más elementos de seguridad".

Para el futuro, su departamento se centrará en colectivos más concretos, como los motoristas, y en medidas tales como los atropellos en vías urbanas, las salidas de vía, las colisiones frontales y la accidentalidad laboral.

El programa del encuentro incluye debates sobre la seguridad en la gestión de accesos y zonas colindantes; los procedimientos y sistemas de gestión de la seguridad vial en las infraestructuras; las novedades formativas; la seguridad en travesías; y los accidentes por salida de vía.

FUERTE INVERSIÓN

Por su parte, el presidente riojano indicó que uno de los objetivos de su departamento en 1995 pasaba por "mejorar las infraestructuras en materia de comunicaciones, sobretodo en carreteras". Ello, ha conllevado "la transformación del nuevo trazado de carreteras, más seguras, con mejores firmes y buscando la seguridad vial como valor fundamental", algo que relacionó con "la fuerte inversión" en esta materia que hace la Administración riojana.

En este sentido, recordó que el presupuesto del Gobierno riojano, en materia de carreteras, ha ido aumentando año tras año. De hecho, creció un 34 por ciento entre 2000 y 2007, mientras que para 2009 se cuenta con 11,7 millones de euros para seguridad vial.

Sanz destacó las actuaciones que contempla el Plan de Carreteras de La Rioja, que se extiende hasta 2020, con una inversión de 508 millones de euros. La construcción de una autovía entre Calahorra-Arnedo, otra en Ezcaray, y la duplicación entre Logroño y Villamediana, son los proyectos más importantes del mismo.

La Rioja es una de las comunidades que más se acerca al compromiso europeo de reducir la mortalidad de las carreteras antes de que finalice la década. En 2003, perdieron la vida en las carreteras riojanas 45 personas y en 2008 el número de muertes se redujo a 26, es decir un 42 por ciento menos.