Un instituto valenciano compite con un coche adaptado para discapacitados en la mayor carrera ecológica de Europa

LAUSITZ (ALEMANIA), 8 (Del enviado especial de EUROPA PRESS, Iñaki Hernández)

El Instituto de Enseñanza Secundaria Canastell, de la Comunidad Valenciana, compite, junto a otros 12 equipos españoles, este fin de semana en la 'XXV Eco-Marathon' de Shell, una competición en la que el ganador no es el coche que más corra, sino quien recorra más distancia con el menor consumo de combustible. A diferencia del resto de equipos, el coche diseñado por los estudiantes del instituto valenciano está preparado para ser conducido por una persona discapacitada.

"Una persona en silla de ruedas siempre necesita de otro para que, una vez que se ha subido al coche, le guarde la silla de ruedas en el maletero, pero en nuestro coche no", explica uno de los alumnos del instituto y piloto del vehículo, José Ramón Compani. Para conseguir esto, el coche incorpora una rampa giratoria por la que se puede subir la silla de ruedas por la puerta del conductor para que quede colocada frente al volante.

Además, de acuerdo al espíritu ecológico de la carrera, que este año se celebra por primera vez en el circuito alemán de Lausitz, el coche diseñado por los estudiantes valencianos dispone de dos motores: uno de gasolina, sacado de un generador como los que se usan en los camping, y otro eléctrico, que los jóvenes diseñadores consiguieron de una bicicleta eléctrica.

De este modo, los estudiantes han conseguido adaptar las necesidades del coche a su "escasos" recursos económicos, y dedicar una mayor parte de su presupuesto a la parte más cara del vehículo: los supercondensadores que usa el coche como batería, una tecnología que incorporan algunos modelos de BMW, Mercedes y Citroen. Con ello, este grupo de valencianos pretenden batir su marca del año pasado y recorrer más de 74 kilómetros con un litro de gasolina.

No obstante, según reconoce uno de los profesores del instituto, Carlos Hernández, el objetivo real del proyecto es que "todos los alumnos aprendan algo", no sólo de mecánica sino también de la importancia de respetar el medio ambiente y de convivir. De hecho, el proyecto ha sido desarrollado por jóvenes de todos los niveles educativos, desde gente de 28 años hasta gente de 15 años, e incluso dos personas de PCPI, que no superan los niveles de la ESO.

El equipo de los valencianos no es el único español en Lausitz. Junto a ellos, otros dos equipos -uno asturiano y otro valenciano-- compiten en la categoría de Urban Concept, en la que participan modelos más parecidos a los coches que se venden en el concesionario, y otros 10 --la mayoría valencianos-- en la categoría de Prototipo, donde la prioridad es recorrer más kilómetros con menos consumo y la semejanza con los coches de verdad es menor.

De todos los equipos españoles, el de más antigüedad es el de Instituto de Educación Secundaria de Alto Nalón, en Asturias, que lleva compitiendo en esta carrera desde 1993, siendo uno de los pioneros entre los españoles. En 2007, el equipo del instituto ganó el premio al diseño y Shell les compró el coche, lo que ha dado a estos jóvenes la ilusión por arriesgarse a innovar en el futuro con la pila de hidrógeno, una tecnología bastante más "limpia", pero también cara que el motor diesel con el que compiten desde hace años.

A raíz de su participación en la Eco-Marathon y del interés mostrado por Shell por su coche, el Consorcio de Transportes Asturianos ya les ha comunicado su interés por financiarles para que puedan desarrollar un prototipo con hidrógeno. Su mejor marca en la categoría de Prototipo ronda los 1.200 kilómetros recorridos con un sólo litro de gasolina, la mejora hasta la fecha lograda por españoles, y en la categoría de Urban Cocept, en la que también compiten, tienen intención de recorrer con esa misma cantidad de combustible unos 260 kilómetros.

LA DELEGACIÓN VALENCIANA, LA MÁS GRANDE

De todos los españoles, la delegación valenciana es la mayor, con seis equipos compitiendo. Entre institutos y universidades, las mejores marcas en esta particular carrera las suelen conseguir los institutos, algo que uno de los miembros del equipo de la Universidad Politécnica de Valencia Vicente Colomer atribuye a que "en España no hay una cultura de que en la universidad hay que hacer cosas útiles".

Además de "la falta de apoyo institucional" a la investigación por parte de las universidades y del Estado de la que se quejan la mayoría de los participantes españoles, este año los equipos se han tenido que enfrentar al problema de la crisis económica, que ha reducido "drasticamente" los patrocinios de los que se alimentan los equipos españoles, que manejan presupuestos mucho más modestos que países como Francia, que compite con 79 equipos o Alemania, con 18 equipos.

En total, en la 'Eco-Marathon' de este año compiten 202 equipos formados por estudiantes de cerca de 30 países de Europa, Norte de África, Oriente Medio y Asia. En la categoría de Urban Concept, participan 57 vehículos, de los cuales 39 están propulsados por hidrógeno, un 22 por ciento más que el año pasado. En general los vehículos con combustibles alternativos han crecido y representan ya una tercera parte del total.

Así, de los 202 vehículos que competirán en las dos categorías, 112 usa como combustible gasolina; 39, hidrógeno; 16, diesel; 11, etanol; 11, energía solar; 10, GLP; y 3, GTL. Además, 152 tienen sistemas de propulsión basados en la combustión interna; 39, células de combustible; y 11, sistemas de energía solar. La mejor marca conseguida por un vehículo en la categoría Prototipo en toda la historia del circuito es de 3.836 kilómetros recorridos con sólo un litro de combustible.

El evento cuenta con el apoyo de la Comisión Europea y el patrocinio, de ADAC, Autodesk, Bosk, Michelin y SKF. Asimismo, la delegación Hispano-Portuguesa cuenta con la colaboración de SEUR, empresa que ayuda a los equipos a transportar sus vehículos hasta Alemania.