Las alfombras de Ikea protegen a la Guardia de la Noche en 'Juego de Tronos'


  • La directora de vestuario, Michele Clapton, ha explicado que las capas de los miembros de la Guardia de la Noche "son en realidad alfombras de Ikea".

  • “Las cortamos y las afeitamos. Después añadimos correas de cuero y las estropeamos, lo que es como una religión en 'Juego de Tronos'", apuntó Clapton.

Las alfombras de Ikea protegen a la Guardia de la Noche en 'Juego de Tronos'

Las alfombras de Ikea protegen a la Guardia de la Noche en 'Juego de Tronos'

Jon Nieve viste de Ikea.Esta es una de las revelaciones sobre 'Juego de Tronos' que se ha hecho viral en las últimas horas. Un equipo de 100 personas liderado por Michele Clapton trabajan para bordar cada parche y cada chaqueta de caballeros lo que no se sabía, hasta ahora, es que la tela utilizada eran alfombras y mantas de Ikea.

“Las capas de la Guardia de la Noche son en realidad alfombras de Ikea”, señaló Clapton durante una conferencia en Los Angeles. Sus palabras no han tarado en hacerse virales y ya son muchos los usuarios de las redes sociales que se preguntan cómo ha sido posible y qué alfombras son.

“Las cortamos y las afeitamos. Después añadimos correas de cuero y las estropeamos, lo que es como una religión en 'Juego de Tronos'. Quiero que los espectadores casi puedan oler los trajes. Los enceramos y los helamos para que también sean parte del paisaje”, explicó Clapton quien obtuvo el Emmy al mejor vestuario por su trabajo en 2012, 2014 y 2016.

Durante su chala, Clapton hace hincapié en la dificultad de conseguir que las prendas no parezcan nuevas ni limpias, “algunas capas eran tan pesadas que a algunos actores les costaba andar con ellas puestas. Parecía imposible imaginar que todo este aspecto rudo, invernal, pudiese comenzar con una alfombra comprada en Ikea que muchos de los espectadores tendrán en su propia casa”.

La diseñadora explicó que el presupuesto que tienen cada año es muy justo por lo que tienen que pensar cómo reutilizar las prensas e incluso donde comprarlas para ajustarse. “Cuando tienes tantas limitaciones hay que usar el ingenio y ahí se nos ocurrió ir a Ikea”, relata.