Esto es lo que no puede hacer la esteticista de la Casa Real Británica


  • Deborah Mitchell, esteticista de Kate Middleton, no puede abrir el horno ni las puertas de su casa y tiene que pasear a sus perros con guantes para no estropearse las manos. 

  • La mujer de 51 años ha asegurado sus manos en más de 15 millones de libras y dedica cada día 30 minutos a su cuidado. 

Estas son algunas de las actividades cotidianas que tiene prohibidas la esteticista de la Casa Real Británica

Estas son algunas de las actividades cotidianas que tiene prohibidas la esteticista de la Casa Real Británica

Igual que los futbolistas o bailarines aseguran sus piernas y los actores otras partes de su cuerpo la esteticista de la Casa Real Británica ha asegurado sus manos por nada más y nada menos que 15 millones de libras, o lo que es lo mismo, 16,6 millones de euros. 

Deborah Mitchell comenzó a dedicarse al mundo de la belleza en los años 80. Pronto se hizo famosa a base de limpiezas de cutis y tratamientos antiarrugas, y alargando pestañas y llegó a crear sus propias cremas y tratamientos de belleza. El boca a boca hizo que Camila Parker Bowles se pusiera en sus manos y le abriera las puertas de la Casa Real Británica y a la mismísima kate Middleton

Y precisamente esas manos que tantas puertas le han abierto y que han conseguido que monte una empresa, Heaven Skincare, valorada en 33 millones de libras son las que ahora va a cuidar con el mayor de los mimos posibles. Se las ha asegurado por 15 millones de libras (más de 16 millones de euros) y por eso tiene que tomar una serie de precauciones para evitar cualquier daño o herida. 

No puede abrir ni puertas ni el horno

Mitchell, tal y como recoge su póliza, no puede abrir puertas, para evitar trizarse los dedos. Tampoco puede utilizar ningún utensilio de cocina que pueda producirle quemaduras. Adiós a cocinar en ollas, sartenes o a utilizar el hervidor del agua. Algunos electrodomésticos también están prohibidos. No puede usar ni el horno ni el microondas.

Hay otras actividades cotidianas que sí puede hacer pero con precaución. Así puede pasear a sus dos perros pero usando guantes para que las correas no dañen sus manos. Tendrá que usar guantes de seda prácticamente para realizar cualquier acción cotidiana como comer, ya que no puede utilizar los cubiertos con las manos desnudas, abrir una carta para no cortarse con el papel y tampoco puede arreglar el jardín sin unos buenos guantes específicos. 

Así se cuida las manos

La experta en belleza, entre cuyas clientes también figuran Victoria Beckham o Gwyneth Paltrow, dedica todos los días 30 minutos sólo a cuidar sus manos.

Hace ejercicios, utiliza la presoterapia y las masajea con aceites de cera de su propia marca para mantenerlas en forma. Además siempre coloca algo de oro en la cama para dormir ya que éste metal previene la artrosis.

Deborah Mitchell se hizo famosa en los años noventa al crear uno mascarilla facial de veneno de abeja con efecto bótox, que cuenta con miles de fans. El veneno de abeja provoca un efecto tensor en la musculatura de la cara y alisa y reafirma la piel, haciendo que las líneas de expresión y las arrugas se marquen menos.

Mitchell asegura, según recoge el periódico Daily Mail, que tomó la decisión porque la llaman clientes de todo el mundo, muchas veces pertenecientes a casas reales, para recibir sus tratamientos de belleza y se espera mucho de ella. Por eso sus manos siempre tienen que estar preparadas para devolver la belleza a cualquier rostro. Es lo que se espera de ella, lo que lleva mucho tiempo haciendo y lo que la ha convertido en la empresaria con las manos más caras del mundo.