Los famosos, casi obsesionados con 'Twitter'

MADRID (EUROPA PRESS, por Esther Sanz) Demi Moore ha experimentado en su propia piel los riesgos de las nuevas tecnologías. Su guapo e inmaduro marido, Ashton Kutcher, colgó en 'Twitter' una indiscreta fotografía de la intérprete. Demi aparecía de espaldas, agachada y vestida con una braguita, ajena a que Ashton estaba pendiente de tan casero momento. "Ahora mismo estoy viendo a mi mujer planchando uno de mis trajes mientras lleva puesto un bikini blanco. Gracias, Dios", relató el mismo Ashton en la red social antes de decidirse a subir la imagen. "Esto es un secreto, no se lo digáis a mi mujer", escribió quince minutos después, cuando colgó la foto en el ciberespacio. Lo que quizás el también actor no suponía es que la instantánea iba a salir publicada en varias webs y periódicos. Incluso el 'Daily Mail' explicó que la foto fue sacada en un hotel de las Islas Turcas y Caicos en el que Demi y Ashton se alojaron antes de acudir a la boda de Bruce Willis, quien contrajo matrimonio el pasado fin de semana. La protagonista de 'Ghost' reaccionó a la inconsciencia de su 'toyboy' con otro mensaje en Internet: "Es como una serpiente. La próxima vez le quemo el traje". Ante el enfado de su esposa, Ashton pidió a todos sus amigos de 'Twitter' -más de medio millón- que mandaran mensajes a la dirección de Demi a una hora determinada dándole los buenos días y diciéndole 'I love you'. Este romanticismo alternativo movilizó a sus 'ciberfans', que en pocos minutos enviaron 3.600 mensajes que consiguieron ablandar el corazón de la actriz. "Mi marido me ha mandado una bomba de amor", anunció Demi en su espacio. Pero Ashton Kutcher no es el único famoso aficionado a la red. Al parecer, Jennifer Aniston dejó a su último novio, John Mayer, por 'twittear' sin ton ni son. El rockero pasó varios días sin llamarla ni escribirla alegando que no tenía tiempo debido a su apretada agenda, pero Jennifer descubrió que actualizaba su página cada dos por tres, incluso con las cosas más insignificantes. Jennifer le llamó para pedirle explicaciones y decidió terminar con su relación, lo que John recogió después en 'Twitter' con una lapidaria frase: "Este corazón no venía con instrucciones". Este episodio dejó claro a Jennifer que el cantante no estaba preparado para ser padre. Sin embargo, ella no quiere renunciar a la maternidad. Tras haberse desengañado con su último "hombre perfecto para tener un bebé", la actriz está dispuesta a ser madre soltera, pero no tiene muy claro el método. Según han declarado sus amigos a la revista 'Life & Style', Jennifer está buscando donantes de esperma para someterse a la fecundación 'in vitro', aunque tampoco descarta la adopción. Decida lo que decida, Courtney Cox, su compañera en 'Friends', le ayudará a ejercer de mamá en esta nueva etapa. Quien no podrá cumplir su deseo de adoptar una niña en Malaui es Madonna, ya que el Gobierno del país africano se lo ha prohibido. De acuerdo con el periódico 'New York Daily News', las autoridades no quieren que la pequeña sea enviada a un "hogar destruido". Su reciente divorcio y sus devaneos amorosos han jugado en contra de la 'reina del pop', que ya se enfrentó a problemas burocráticos cuando adoptó hace dos años en Malaui a David Banda. De hecho, Madonna quería a otro bebé de este país para que su hijo tuviera un hermano de su mismo color y no se sintiera marginado. Mientras tanto, la estrella sigue disfrutando de su romance con el joven brasileño Jesús Luz, con quien se le ha visto acudir al centro de la Cábala junto a David y sus otros dos hijos, Lourdes y Rocco. Anteriormente, Madonna salió con el jugador de béisbol Álex Rodríguez, casado y con tres hijos, con quien ella pudo, a la vez, haber sido infiel a su ex marido, Guy Ritchie. Por su parte, Enrique de Inglaterra está dispuesto a hacer locuras de amor para reconquistar a su ex novia, Chelsy Davy, con la que rompió hace un par de meses. El periódico 'Daily Mail' asegura que el hijo díscolo del Príncipe Carlos se camufló con una larga peluca morena para pasar desapercibido entre la multitud y poder así acudir con la sudafricana a uno de los 'pubs' más populares de Londres. Las citas de incógnito parecen dar resultado, ya que, según algunos testigos, Harry y Chelsy pasaron una romántica velada en la que se marcharon a un "rincón tranquilo" y "hablaron hasta las dos de la madrugada". "No pasó nada entre ellos pero se veía una química especial, indescriptible", apuntan los amigos de la pareja, que contaron también lo divertido que resultó que la gente se acercara a Chelsy para preguntarla por Enrique sin saber que él mismo estaba delante. En la crónica rosa nacional, el novio de la duquesa de Alba, Alfonso Díez, ha hablado por primera vez de su relación con la aristócrata. En una exclusiva a la revista '¡Hola!', el funcionario desvela que fue doña Cayetana quien decidió no casarse y explica que la boda no se ha anulado, sino que se ha aplazado. La causa, según Díez, es la presión que sentía la Duquesa, en especial por el rechazo de sus hijos a su noviazgo. En este sentido, el empresario cuenta que nunca se ha encontrado con los hijos de Cayetana en persona, como era su intención, pero sí ha hablado con uno de ellos por teléfono. Su tensa relación con los hijos de su novia es el motivo por el que Díez no ha visitado a Cayetana de Alba en el hospital, ya que encontrarse con ellos sería muy incómodo para los dos. Además, Alfonso Díez afirma que "es un privilegio" querer a la Duquesa, a quien califica como la mujer "más inteligente, intuitiva y divertida" que ha conocido, y comenta que ella le ha dado "actividad y movimiento". Quizás tanto movimiento termine finalmente en boda, desafiando a los hijos de la aristócrata.