El Obelisco de Calatrava en plaza de Castilla ya está al 70 por ciento y podría ser inaugurado en septiembre

La columna fue probada en la Politécnica y un centro de Canadá para testar su resistencia al viento y otras condiciones meteorológicas

MADRID, 07 (EUROPA PRESS)

El Obelisco diseñado por Santiago Calatrava para la plaza de Castilla de Madrid, cedido a la ciudad por la Fundación Caja Madrid con motivo de su tercer centenario, ya está ejecutado al 70 por ciento y, aunque las previsiones son que se finalice en octubre, podría ser inaugurado incluso un mes antes, en septiembre.

En concreto, desde el pasado mes de junio, cuando se comenzaron las obras, ya se ha ejecutado toda la cimentación y la estructura metálica del fuste, el 60 por ciento de la estructura de base cónica y un 33 por ciento del montaje de las lamas.

La delegada de Urbanismo y Vivienda del Ayuntamiento de Madrid, Pilar Martínez, visitó hoy las obras acompañada por el director de la Fundación Caja Madrid, Rafael Spottorno, y ambos pudieron observar el proceso de elevación de una de las lamas que rodean el fuste hasta la altura donde debía ser colocada.

El "singular" monumento tendrá un fuste metálico de dos metros de diámetro construido con acero de espesores variables desde 80 milímetros en la base hasta 25 milímetros en la coronación. En su interior habrá una escalera que conducirá hasta la cúspide y instalaciones eléctricas, de alumbrado, de motorización y de balizamiento.

Medirá en total 93 metros y contará con 504 láminas de bronce de 7,70 metros cada una rematadas en color dorado con las que se emulará un movimiento helicoidal ascendente gracias a un centenar de pequeños motores que moverán las planchas de manera basculante y radial con una diferencia de milisegundos para que dé la sensación de torre sin fin.

El Obelisco se apoya en un trípode, cuyas patas miden más de 30 metros cada una, empleado para salvar las galerías subterráneas existentes bajo la plaza, uno de los "epicentros del transporte público de la ciudad", según Martínez, por la presencia de dos líneas de metro, un viario soterrado e infinidad de galerías de servicios.

El trípode será recubierto por una superficie cónica que dará la sensación de plaza con la columna en medio. En su extremo superior estará coronada por una tapa elíptica abatible y una góndola para labores de mantenimiento. El conjunto pesará 230 toneladas y estará iluminado desde la base con cuatro cañones de luz tangenciales a la estructura del monumento y un cañón de 1.000 vatios en la parte superior iluminarán verticalmente el cielo sin generar contaminación visual.

SEGURIDAD TESTADA

Uno de los elementos clave de este monumento, construido por Acciona Infraestructura, ha sido la seguridad "antes, durante y después de la obra", según destacó la delegada, que señaló que antes de instalarlo en plaza de Castilla un prototipo fue probado en el túnel de viento de la Escuela Técnica de Ingenieros Aeronáuticos de la Universidad Politécnica de Madrid para comprobar su resistencia a vientos de mucha velocidad.

Además, otros tres prototipos fueron trasladados a los laboratorios de la Universidad de Wester Ontario, en Canadá, el centro más destacado en este tipo de análisis del mundo, para testar la resistencia de la estructura en las condiciones climatológicas más adversas. Según los datos aportados a principios de la obra, la columna puede resistir vientos de hasta 160 kilómetros por hora pero la estructura hidráulica de la columna deja trabajar con vientos de 45 kilómetros por hora.

El Obelisco de Calatrava está inspirado en la Columna de Brancusi de la ciudad de Targu Jiu (Rumanía), y supone la primera obra que el artista, escultor y arquitecto valenciano diseña para Madrid. "Que este célebre artista sea el autor constituye la mejor garantía de que nos encontramos ante una obra excepcional, como excepcionales son los otros proyectos que llevan su firma por España y por todo el mundo", apuntó Martínez.

Según ella, este proyecto "cabalga entre la arquitectura y la ingeniería". Por último, la concejala agradeció a la Fundación Caja Madrid el "gesto tan bello para con los madrileños" de haber donado esta obra que se convertirá en "icono y referente de la ciudad por su espectacularidad y singularidad".