El ERA rechaza trasladar a un fallecido de cementerio, aunque su hermana insiste en que le enterraron sin permiso

OVIEDO, 29 (EUROPA PRESS) El director gerente del organismo autónomo Establecimientos Residenciales para Ancianos de Asturias (ERA), Faustino Álvarez, ha rechazado, en un escrito fechado el 26 de marzo, la reclamación de una mujer, natural de Cangas de Onís, María del Pilar Carrio, quien pidió que trasladasen los restos mortales de su hermano, fallecido el pasado año y enterrado en Grado, hasta su panteón familiar de Cangas de Onís. La mujer sostiene que su hermano, Maximino Carrio, que vivía en una residencia del ERA desde 2003 fue enterrado en Grado sin haberle consultado ni pedido opinión en ningún momento, mientras ella estaba en Buenos Aires (Argentina). "Fue un atropello, una canallada", dijo la mujer, su única familiar directa, en declaraciones a Europa Press El ERA rechaza ahora hacerse cargo de los gastos del traslado en el escrito al que tuvo acceso Europa Press, al considerar "correcta" la actuación de los responsables de la residencia al decidir enterrarle en Grado. El hombre falleció a los 80 años el 29 de abril de 2008 de neumonía, diez días después de haber sido ingresado en la unidad de Silicosis del Hospital Central. En su escrito de contestación, el director gerente del ERA recoge la versión del director de la residencia, que María del Pilar Carrio califica de "gran mentira". Sin embargo, según la versión del director de la residencia de Grado, al enterarse por el Hospital de que la muerte de Maximino era inminente, llamó por teléfono a su hermana quien, según el director, le contestó con evasivas y le dijo que no podía hacerse cargo del sepelio, remitiendo a una amiga suya de Gijón. El director añadió que esa fue la última vez que habló con la hermana de Maximino y que, a partir de ese momento, "el teléfono de contacto dejó de estar operativo". Al producirse el fallecimiento, se siguió el protocolo que el ERA establece para estos casos, según el cual la Administración se hacer cargo del sepelio para aquellos residentes que carecen de recursos económicos. El cadáver se trasladó al tanatorio de Grado. El director de la residencia reconoció que la amiga de la hermana se presentó en el tanatorio indicando que la familia tenía un panteón en Cangas de Onís y solicitando que se conservase el cadáver cinco o seis días hasta que volviese su hermana desde Argentina. Pero finalmente, la dirección del centro decidió seguir el protocolo y Maximino fue enterrado el 30 de abril de 2008 en Grado. Según el ERA, la pretensión ahora de la hermana de proceder a su inmediata exhumación y traslado a cargo del ERA "choca frontalmente" con lo dispuesto en la Ley, que señala que, con caracter general, no se puede abrir ninguna construcción funeraria destinada a la exhumación de cadáveres antes del transcurso de dos años de la última exhumación, salvo autorización expresa de la dirección regional de Salud Pública. INDIGNADA Sin embargo, María del Pilar Carrio, se muestra "indignada" ante la versión de los hechos del director de la residencia y asegura que nunca se puso en contacto con ella. Explicó que fue un médico del Hospital quien le comunicó el fallecimiento y que a partir de ese momento buscó como pudo un billete para llegar a Asturias. El 1 de mayo salió de Buenos Aires, llegó a Madrid el día 2 y finalmente el día 3, en autobús, arribó a Asturias, comprobando que su hermano ya había sido enterrado, con un "número" en su nicho. "Ni siquiera estaba su nombre", explicó. Negó contundentemente que le hubiese dicho al director de la residencia que no se iba a hacer cargo del sepelio. Es más, recordó que tuvo una conversación con él en la residencia con este asunto antes de que muriera su hermano. "Yo le dije claramente que, en caso de que falleciese mi hermano, yo me haría cargo", dijo. "Ha mentido totalmente y ahora le creen a él", lamentó María del Pilar Carrio, aludiendo al director de la residencia. También recordó que cuando llegó a Asturias en aquel momento quedó "destrozada" y posteriormente se trasladó de nuevo a Buenos Aires, donde estuvo tratándose psicológicamente. Ahora ha vuelto a Asturias con la intención de que su hermano descanse en el panteón de la familia de Cangas de Onís. Lo habló con el director gerente del ERA, quien le pidió que le presentase el asunto por escrito, por lo que tuvo que recurrir a un abogado. "¿Por qué abogados? Esto no es un juicio, es mi hermano", apuntó María del Pilar Carrio. A pesar de todo lo hizo y finalmente lo presentó hace 15 días y el director gerente ha terminado desestimando su petición. A pesar de que la mencionada resolución establece un plazo de un mes para presentar un recurso de alzada, María del Pilar Carrio dijo que no tiene pensado recurrir, aunque se siente "víctima de una burla". De lo que no desistirá, añadió, es de trasladar a su hermano, aunque sea costeándolo ella, al panteón familiar de Cangas de Onís.