La lotería de Amoeiro reparte premios en función del sitio en que cagan las vacas

  • Amoeiro (Ourense), 3 may (EFE).- Una singular lotería consistente en atribuir premios en función del punto de un campo de fútbol en el que defecan las vacas se celebró hoy por segundo año consecutivo en la localidad orensana de Amoeiro, atribuyendo entre otros premios el obsequio de un coche, artículos o servicios de turismo.

La lotería de Amoeiro reparte premios en función del sitio en que cagan las vacas

La lotería de Amoeiro reparte premios en función del sitio en que cagan las vacas

Amoeiro (Ourense), 3 may (EFE).- Una singular lotería consistente en atribuir premios en función del punto de un campo de fútbol en el que defecan las vacas se celebró hoy por segundo año consecutivo en la localidad orensana de Amoeiro, atribuyendo entre otros premios el obsequio de un coche, artículos o servicios de turismo.

Un total de 15.000 de los 16.000 boletos ofertados fueron vendidos para ese particular sorteo titulado "cada de la vaca" al que asistieron unas 2.000 personas en esa segunda edición anual.

Los organizadores dividieron el terreno de fútbol en un total de ochocientas parcelas numeradas e invitaron al terreno a una total de veinte vacas ataviadas cada una bandera de un equipo de la liga nacional española.

La caca de una vaca de Melide cubierta con la bandera del equipo de fútbol Villareal C.F. cayó sobre la parcela 115 del campo municipal de fútbol de Amoeiro y asignó así el primer premio, un vehículo, al propietario del boleto.

El sorteo fue celebrado en el campo municipal "A Penafita" de Amoeiro de esa localidad, aseguró mientras otros apuestan por consultar astros, manos inocentes o almanaques: "nosotros se lo dejamos a las vacas, lo que decidan ellas".

Las vacas de un granjero del municipio lucense de Melide cubiertas cada banderas de los clubes F.C. Barcelona, Español, Villareal, Mallorca, Numancia, C.D. Lugo, Celta de Vigo, Amoeiro C.F. o C.D. Ourense, irrumpieron en el terreno de fútbol.

El presidente del club Amoeiro C.F. Ángel Cid, explicó a Efe que se trata de una sorteo que "nadie hizo antes" pero observó que ha inspirado a otros que "empiezan a copiar la iniciativa porque el resultado es muy original".

En la primera edición celebrada el año pasado fue sólo la "cada de una vaca" la que atribuyó el premio, pero es esta segundo los organizadores decidieron ampliar a veinte el número de vacas y siete el de premios para darle más emoción.

La vaca con la bandera del C.D.Ourense fue la primera en defecar y lo hizo sobre la parcela número 722, algo que fue verificado por un técnico equipado con un localizador vía satélite y el propietario del boleto correspondiente ganó de premio una estancia de fin de semana en una casa de turismo rural de la zona.

Otros premios fueron otorgados por en función de los excrementos de vacas con las banderas del Recreativo de Huelva, del Sporting de Gijón, del Real Valladolid, del Pontevedra C.F. y del Getafe.

El premio de un coche fue atribuido al de la "caca de la vaca" que portaba la bandera del Villareal C.F.

El sorteo fue breve y en apenas media hora estuvieron asignados todos los premios entre exclamaciones de "¡gol!" de los asistentes y la anécdotas protagonizada por la vaca que perdió la bandera del F.C. Barcelona que portaba.

Cid indicó que tras la victoria frente al Real Madrid ayer, los boletos del Barcelona fueron los más vendidos hasta el punto de ser los primeros que se agotaron.

Lamentó que otros equipos "emblemáticos" como el Real Madrid y el Atlético de Madrid no autorizasen el uso de sus banderas para este anecdótica lotería.

"Espero que cuando vean el resultado de hoy nos lo permitan para la próxima edición aunque no tenemos decidido cómo será", dijo el organizador.

Señaló que los boletos se vendieron a cinco euros la unidad, más baratas que el año pasado debido a la crisis, y destacó que "también hubo más premios, por lo que el beneficio fue muy semejante".

Añadió que está "satisfecho" del resultado, ya que si bien su club es "humilde", este sorteo "nos permite ofrecer algo divertido y conseguir fondos", concluyó.

Ninguno de los premiados, salvo el ganador de la estancia en una casa de turismo rural, se acercó a la mesa de megafonía, por lo que los asistentes no pudieron saber quienes fueron los afortunados que apostaron por las afortunadas "cacas de vaca".