30 cuando escrituren el nuevo

MADRID, 29 (EUROPA PRESS)

La directora general de Administración de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS), Isabel Pinilla, confirmó hoy que liquidarán la deuda de 1.750 euros que adeudan a una pareja de octogenarios, que cedieron en piso en el que estaban arrendados para que se construyera el by-pass sur de la M-30, cuando el matrimonio escriture la nueva vivienda. Pinilla argumentó que la Empresa Municipal se comprometió al pago de la mensualidad durante el tiempo de ejecución de la vivienda donde serán realojados, por lo que pagó por adelanto las cuotas de dos años, esto es, 18.000 euros. Lo que les deben será entregado cuando firmen las escrituras, aseveró.

Eleuterio Sabino Santos (87 años) y su esposa, Juliana Lacha (84 años) --ambos baremados con el mayor grado de dependencia existente, el 3--, cedieron su piso en el 115 de la avenida de Barcelona hace cuatro años para que pudieran llevarse a cabo los trabajos en la M-30 y todo a cambio de una vivienda nueva y del pago del alquiler del piso donde serían realojados mientras tanto pero desde hace trece meses la EMVS les adeuda el arrendamiento.

El matrimonio Santos-Lacha cedió el piso en el que estaban arrendados, por el que pagaban 240 euros de alquiler, acogidos a la renta antigua. Firmaron un contrato con la EMVS en septiembre de 2005 a cambio de una vivienda en propiedad, de dos dormitorios y en régimen especial pero sin ningun tipo de adaptación.

Isabel Pinilla reconoció que se ha producido "un retraso en la entrega de las viviendas" y que durante este periodo de tiempo se produjo la minusvalía de los firmantes del contrato. La hija de los afectados, Carmen Santos, explicaba hoy que sus padres han sido baremados con el mayor grado de dependencia existente, el 3, que los dos van en silla de ruedas y que su progenitor, además, sufre Alzheimer.

Conocedora de la situación de la pareja octogenaria, la dirección de Servicios Sociales de la EMVS se puso en contacto con la familia para ofrecerles una vivienda adaptada en la planta baja de la promoción Adelfas, a escasos metros de su antiguo vecindario. La familia "la rechazó porque no le gustaba que estuviera en la planta baja y, a petición suya, se les adjudicó un piso en la planta primera", expuso la directora general de Administración de la EMVS.